{"id":121300,"date":"2024-11-05T23:26:25","date_gmt":"2024-11-05T22:26:25","guid":{"rendered":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/?p=121300"},"modified":"2024-12-11T18:02:34","modified_gmt":"2024-12-11T17:02:34","slug":"articulo-34-de-la-ley-hipotecaria-y-tribunal-supremo-la-sentencia-de-8-de-mayo-de-2024","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/secciones\/oficina-registral\/sentencias-o-r\/articulo-34-de-la-ley-hipotecaria-y-tribunal-supremo-la-sentencia-de-8-de-mayo-de-2024\/","title":{"rendered":"Art\u00edculo 34 de la Ley Hipotecaria y Tribunal Supremo. La sentencia de 8 de mayo de 2024."},"content":{"rendered":"<h1 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #0000ff;\"><strong>ART\u00cdCULO 34 DE LA LEY HIPOTECARIA Y TRIBUNAL SUPREMO. LA SENTENCIA DE 8 DE MAYO DE 2024.<\/strong><\/span><\/h1>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><em>\u00a0Antonio Bot\u00eda Valverde. Notario de Callosa de Segura.<\/em><\/h2>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"-introduccion\"><\/a><h6 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #0000ff; font-size: 14pt;\">\u00a0Introducci\u00f3n.<\/span><\/h6>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Las presentes notas tienen por objeto comentar de manera cr\u00edtica la doctrina de nuestro Tribunal Supremo que exige la previa inscripci\u00f3n del transmitente para la aplicaci\u00f3n de la protecci\u00f3n que el <a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/normas\/ley-hipotecaria\/#a34\">art. 34 LH<\/a> otorga al adquirente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0El supuesto de hecho ser\u00eda el siguiente: tercero que adquiere por t\u00edtulo v\u00e1lido apareciendo a\u00fan no inscrito en ese momento el t\u00edtulo del transmitente, pero sin que haya obst\u00e1culo alguno, <u>conforme a los pronunciamientos registrales<\/u>, para la inscripci\u00f3n de \u00e9ste. Se inscriben en el R de la P ambos t\u00edtulos, el del transmitente (en el caso de la sentencia citada una disoluci\u00f3n de condominio), y el del tercero (en este caso el banco que financia la adquisici\u00f3n con un pr\u00e9stamo hipotecario).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Posteriormente el juez declara que el t\u00edtulo del hipotecante adolece de un vicio, en este caso insuficiencia de las facultades del apoderado que firm\u00f3 la escritura de disoluci\u00f3n de condominio, y por tanto que su adquisici\u00f3n no es v\u00e1lida, pero, adem\u00e1s, se declara por el tribunal que el banco acreedor hipotecario (adquirente a t\u00edtulo oneroso y buena fe) no queda protegido, porque en el momento de la firma <strong>el hipotecante<\/strong> <strong>A\u00daN no hab\u00eda inscrito su derecho<\/strong>, en tanto que ambas escrituras, disoluci\u00f3n de condominio e hipoteca, se firmaron simult\u00e1neamente ante el mismo notario que despu\u00e9s de la autorizaci\u00f3n present\u00f3 ambas en el R de la P.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0La sentencia se\u00f1ala que el art. 34 \u201c<em>exige literalmente que el tercero adquiera el derecho de persona que en el Registro aparezca con facultades para transmitirlo. Es decir, que adquiera de quien conste en el Registro como titular actual del derecho y que del Registro se infiera que tiene poder de disposici\u00f3n del derecho<\/em>.\u201d Como cuando se firm\u00f3 la escritura A\u00daN no se hab\u00eda presentado la escritura de disoluci\u00f3n de condominio el banco carec\u00eda de un requisito para ser protegido \u201c\u2026\u2026<em>pues dada la inmediatez con la que se otorgaron ambas escrituras, su remisi\u00f3n telem\u00e1tica no puede obviar que cuando se otorg\u00f3 la escritura de hipoteca no estaba presentada en el Registro la escritura de extinci\u00f3n de condominio<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Debemos se\u00f1alar que esa misma doctrina fue mantenida por el TS tambi\u00e9n en <a href=\"10\/04\/2015\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">sentencia de 10 de abril de 2015<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"-titulo-y-modo-y-la-proteccion-del-art-34-lh\"><\/a><h6 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #0000ff; font-size: 14pt;\">\u00a0T\u00edtulo y modo y la protecci\u00f3n del art. 34 LH.<\/span><\/h6>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0La aproximaci\u00f3n a la cuesti\u00f3n ser\u00e1 m\u00e1s f\u00e1cil si tenemos en cuenta que el art\u00edculo 34 LH es una norma excepcional que protege al adquirente SOLO en ciertos casos aun no habiendo adquirido v\u00e1lidamente conforme a derecho.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Determinar en qu\u00e9 casos se aplica nos obliga a estudiar cu\u00e1les son los medios de adquirir la propiedad en nuestro ordenamiento, cu\u00e1les sus requisitos y respecto de cu\u00e1l de ellos act\u00faa dicho art\u00edculo, sanando la adquisici\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Queremos resultar que dicha figura, al igual que la usucapi\u00f3n, tienen ambas la misma finalidad: garantizar la seguridad del tr\u00e1fico, produci\u00e9ndose en ambos casos a favor del adquirente una adquisici\u00f3n \u201ca non domino\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0La doctrina clasifica los modos de adquirir el dominio b\u00e1sicamente en dos categor\u00edas: originarios (como la ocupaci\u00f3n o la usucapi\u00f3n) y derivativos, y respecto de estos \u00faltimos la v\u00e1lida adquisici\u00f3n de un derecho real, justamente por su car\u00e1cter derivativo, precisa que quien transmite, y quien transmiti\u00f3 a \u00e9ste y quien transmiti\u00f3 a quien transmiti\u00f3 y as\u00ed sucesivamente, adquirieran v\u00e1lidamente, de tal manera que, salvo prescripci\u00f3n extintiva, cualquier vicio en la adquisici\u00f3n de cualquier titular anterior afectar\u00e1 al \u00faltimo adquirente (\u201c<em>nemo plus iuris ad alium transferrre potest, quam ipse haberet<\/em>\u201d). Dicho vicio puede ser de cualquiera de los requisitos que precise la forma de transmitir la propiedad de que se trate.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0El <a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/normas\/codigo-civil-libro-tercero\/#art609\">art. 609 CC<\/a> se\u00f1ala claramente c\u00f3mo la propiedad y los dem\u00e1s derechos reales se adquiere, adem\u00e1s de por otros medios, \u201c<em>por consecuencia de ciertos contratos mediante la tradici\u00f3n<\/em>\u201d, proclamando claramente la llamada teor\u00eda del t\u00edtulo y el modo, que es una forma derivativa de adquirir, y no originaria, y que por ese car\u00e1cter derivativo exige que tanto la cadena de <strong>todos los t\u00edtulos previos<\/strong> como la de <strong>todas las titularidades <\/strong>anteriores sean v\u00e1lidas. Ambas cadenas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0As\u00ed pues, siendo dos los requisitos para adquirir, T\u00cdTULO y MODO, cualquier vicio de uno u otro, t\u00edtulo o modo, de cualquier titular anterior, no s\u00f3lo del transmitente, invalidar\u00e1 la adquisici\u00f3n y por tanto quien transmita algo as\u00ed adquirido lo hace de algo que no es suyo y ese tercero no adquirir\u00e1 nada en tanto que quien transmiti\u00f3 no ten\u00eda nada. Y todo ello salvo que act\u00faen instituciones como la usucapi\u00f3n o el art. 34 LH.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Conforme al art 609 antes citados dos parecen ser los requisitos para adquirir en el caso de contrato: \u00e9ste, el t\u00edtulo, y el modo de adquirir, pudiendo ser \u00e9ste f\u00edsico o instrumental conforme al <a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/columna-izq\/codigo-civil-libro-cuarto-articulos-1088-al-1537\/#art1462\">art. 1462 CC<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Dejando aparte los vicios de este \u00faltimo, que son m\u00e1s bien supuesto de laboratorio (vgr. escritura firmada por notario no competente) y centr\u00e1ndonos en el primero, el t\u00edtulo, cualquier vicio de \u00e9ste (vgr. error o dolo) obviamente har\u00eda ineficaz el contrato, pero, \u00bfqu\u00e9 sucede si el transmitente no tiene poder de disposici\u00f3n por cualquier raz\u00f3n? \u00bfEs ello un defecto que afecta al t\u00edtulo o es algo diferente?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"-titulo-poder-de-disposicion-y-modo\"><\/a><h6 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #0000ff; font-size: 14pt;\">\u00a0T\u00edtulo, poder de disposici\u00f3n y modo.<\/span><\/h6>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Volviendo al supuesto de la sentencia lo veremos m\u00e1s claro. En la escritura de disoluci\u00f3n de condominio obviamente hay un defecto que afecta al t\u00edtulo en tanto que las facultades del apoderado eran insuficientes y por tanto nos encontramos ante un defecto del t\u00edtulo de extinci\u00f3n de condominio. El hecho de que dicho contrato se inscribiera no sana dicho defecto. As\u00ed lo proclama claramente el art\u00edculo 33 de la LH cuando afirma que \u201c<em>la inscripci\u00f3n no convalida los actos o contratos que sean nulos con arreglo a las leyes<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0La escritura de hipoteca posterior \u00bfpresenta alg\u00fan defecto que afecte al t\u00edtulo? La respuesta es claramente que no: hay consentimiento, objeto, causa y forma y ninguno de esos cuatro elementos tiene tara alguna. Si el adquirente no llega a consumar su derecho no es porque su t\u00edtulo sea defectuoso sino porque el hipotecante no ten\u00eda \u201cpoder de disposici\u00f3n\u201d como consecuencia del vicio que afecta a su t\u00edtulo de adquirir. El contrato de hipoteca es perfectamente v\u00e1lido, concurre modo, pero existe un defecto en el poder de disposici\u00f3n del hipotecante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Creo, por ello, que no podemos confundir los conceptos \u201ct\u00edtulo\u201d y \u201cpoder de disposici\u00f3n\u201d, que son cosas diferentes y por ello opino que cuando el CC habla de t\u00edtulo y modo realiza una afirmaci\u00f3n incompleta y que el art. 609 CC realmente exige para transmitir el dominio o cualquier derecho real <strong>no dos requisitos (t\u00edtulo y modo), sino tres<\/strong>: <strong>t\u00edtulo, poder de disposici\u00f3n y modo.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong>Por ello, el t\u00edtulo puede ser perfecto, pero si hay un defecto en el poder de disposici\u00f3n (el que transmite no ha adquirido o est\u00e1 sujeto a alg\u00fan tipo de restricci\u00f3n de transmitir) no puede actuar el modo y por tanto no se transmite ni adquiere nada, pero <strong>sin que puedan confundirse, repito, los defectos que afecten al t\u00edtulo con los que afecten al poder de disposici\u00f3n<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Y es que justamente instituciones como <strong>la usucapi\u00f3n o el art. 34 LH tienen su campo de aplicaci\u00f3n en el \u00e1mbito del poder de disposici\u00f3n y no del t\u00edtulo<\/strong> como resulta del art. 33 LH antes transcrito y as\u00ed lo reconoce expresamente el propio Tribunal Supremo, por ejemplo en otra sentencia de la misma fecha, 8 de mayo de 2024, y de la misma ponente, (resoluci\u00f3n 623\/2024) cuando sabiamente afirma, recogiendo lo afirmado por el propio tribunal en sentencia de 30 de marzo de 1943 que \u201c<em>la usucapi\u00f3n ordinaria no tiende a sanar las posibles deficiencias de nulidad de que adolezca el t\u00edtulo, sino la falta de poder de disposici\u00f3n de quien transmiti\u00f3 la posesi\u00f3n en virtud del t\u00edtulo.<\/em>\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"-titulo-y-registro-de-la-propiedad\"><\/a><h6 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #0000ff; font-size: 14pt;\">\u00a0T\u00edtulo y registro de la propiedad.<\/span><\/h6>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Es claro, por tanto, que el R de la P tiene por objeto no el t\u00edtulo, que es un presupuesto de la inscripci\u00f3n, pero no el objeto de la misma, sino el poder de disposici\u00f3n, del que se ocupa tambi\u00e9n la figura jur\u00eddica de la usucapi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Si en el caso de la prescripci\u00f3n adquisitiva es el transcurso del tiempo, 3 a\u00f1os para los muebles y 10 para los inmuebles, el fundamento de la protecci\u00f3n del que adquiere basado entre otras cosas en la publicidad que deriva de la posesi\u00f3n, en el caso del art\u00edculo 34 LH la protecci\u00f3n es mucho m\u00e1s r\u00e1pida y deriva de la publicidad tabular que publica la legitimaci\u00f3n para disponer o, dicho de otro modo, publica qui\u00e9n tiene poder de disposici\u00f3n sobre el inmueble.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Eso es lo que publica el R de la P, la titularidad y sus limitaciones, pero no el contenido del t\u00edtulo por el que se inscribi\u00f3 aquella. Es una frase com\u00fan que en el registro se inscriben t\u00edtulos, PERO SE PUBLICAN TITULARIDADES.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0El R de la P se cre\u00f3 para publicar derechos reales, la propiedad y los derechos reales limitados, as\u00ed como sus limitaciones, siendo, como se\u00f1al\u00f3 en su d\u00eda L\u00d3PEZ PALOP, una \u201cinstituci\u00f3n para TERCEROS\u201d. Es por ello por lo que tiene como objeto publicar el poder de disposici\u00f3n sobre bienes inmuebles para que tengan conocimiento de ello los terceros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Claro que esa fuerte protecci\u00f3n registral, que puede dar lugar a que se convierta en propietario alguien que no lo haya adquirido v\u00e1lidamente, tiene como presupuestos por una parte la selecci\u00f3n de los t\u00edtulos que pueden motivar dichos asientos y que son s\u00f3lo t\u00edtulos p\u00fablicos (art. 3 LH) y por otra parte la importante labor del registrador de la propiedad que debe calificar los mismos. Pero ello, como antes dijimos, son presupuestos, no el objeto de la protecci\u00f3n que da la instituci\u00f3n registral.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0As\u00ed pues, repetimos, el registro de la propiedad, publica derechos, pero no t\u00edtulos, siendo su finalidad la publicaci\u00f3n de la cadena de titularidades y sus limitaciones, siendo muchas veces necesario comprobar asientos anteriores para ver las restricciones o cargas que afectan al actual titular, de tal manera que podemos afirmar sin temor a equivocarnos que lo que nos interesa del registro es la \u201c<strong>cadena de titularidades y las restricciones de las mismas<\/strong>\u201d, si\u00e9ndonos indiferentes los t\u00edtulos que son importantes para el registrador de la propiedad (que califica el t\u00edtulo), pero no para el tercero. Repetimos: el registro inscribe t\u00edtulos, pero <strong>PUBLICA TITULARIDADES Y SUS LIMITACIONES.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Que la publicidad registral afecta solo a la cadena de titularidades en las adquisiciones derivativas y es irrelevante en las adquisiciones originarias lo ratifica que se admita la usucapi\u00f3n contra tabulas, modo de adquirir originario, en el <a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/normas\/ley-hipotecaria\/#a36\">art\u00edculo 36 LH<\/a>, como reconoce expresamente la antes citada sentencia de 8 de mayo de 2024, resoluci\u00f3n 623\/2024.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"-la-sentencia-de-8-de-mayo-de-2024-resolucion-621-2024\"><\/a><h6 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #0000ff; font-size: 14pt;\">\u00a0La sentencia de 8 de mayo de 2024, resoluci\u00f3n 621\/2024.<\/span><\/h6>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Como dijimos al principio, el objeto de estas notas es comentar la citada sentencia, que ratifica el criterio que ya mantuvo el TS en sentencia de 10 de abril de 2015.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Dicha resoluci\u00f3n hace un planteamiento correcto de la cuesti\u00f3n, conforme con las afirmaciones que antes hemos hecho, y as\u00ed afirma que \u201c<strong><em>el art 34 LH salva el defecto de titularidad o de poder de disposici\u00f3n del transmitente<\/em><\/strong><em> que, seg\u00fan el Registro de la Propiedad, aparece con facultades para transmitir el derecho de que se trate<\/em>\u201d y se\u00f1ala que la protecci\u00f3n de dicho precepto \u201c<em>se basa en la apariencia jur\u00eddica creada por la inscripci\u00f3n. Por ello, a los efectos del art. 34 LH hay que atender, no a la fecha de la inscripci\u00f3n del tercero, sino a la de la celebraci\u00f3n del contrato que la origin\u00f3<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0El problema viene cuando la Sala interpreta la expresi\u00f3n \u201c<strong><em>de persona que en el Registro aparezca con facultades para transmitirlo<\/em><\/strong>\u201d que interpreta, como ya hizo en la sentencia de 2015, en el <strong>sentido NOMINATIVO<\/strong> de la expresi\u00f3n de que el disponente conste, aunque sea en asiento de presentaci\u00f3n, como titular de dicho derecho, interpretaci\u00f3n que no se corresponde con los criterios que recoge el art\u00edculo 3 del CC.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Afirma la sentencia que el tercero tiene que adquirir \u201c<em>de quien conste en el Registro como titular actual del derecho y que del Registro se infiera que tiene poder de disposici\u00f3n del derecho<\/em>\u201d, <strong>recogiendo as\u00ed dos requisitos cumulativos<\/strong>: el primero es que aparezca el derecho en el registro a nombre del disponente (criterio nominativo) y que tenga (segundo requisito) facultades para disponerlo, cuando realmente como comprobamos en el precepto \u00e9ste <strong>solo exige uno<\/strong>: que <strong>esa persona tenga, SEG\u00daN EL REGISTRO, facultades para transmitirlo<\/strong>, <strong><u>no que tenga su derecho inscrito<\/u><\/strong> (\u201c<em>de persona que en el Registro aparezca con facultades para transmitirlo<\/em>\u201d, se\u00f1ala el art. 34 LH).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Creo que la propia resoluci\u00f3n judicial est\u00e1 siendo incongruente con su propio planteamiento, en tanto que si la cuesti\u00f3n se centra en <strong>si el transmitente tiene poder de disposici\u00f3n SEG\u00daN EL REGISTRO<\/strong>, lo que hay que comprobar es la cadena de titularidades que resulta de los asientos y comprobar si conforme a ellos <strong><u>el propietario real<\/u><\/strong>, <strong>est\u00e9 inscrito o a\u00fan no<\/strong>, tiene dicho poder de disposici\u00f3n, pudiendo ser la inscripci\u00f3n de su t\u00edtulo posterior a la transmisi\u00f3n, siendo imprescindible \u00e9sta pero por aplicaci\u00f3n del <u>principio de tracto sucesivo<\/u> para que el adquirente pueda inscribir el suyo y gozar as\u00ed de la protecci\u00f3n del art. 34 LH.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Si realizamos una interpretaci\u00f3n de dicho precepto conforme a los criterios del art. 3 CC podemos comprobar lo siguiente respecto de la interpretaci\u00f3n jurisprudencial:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a01). El objeto de la instituci\u00f3n registral es publicar el <strong>poder de disposici\u00f3n sobre inmuebles<\/strong>, lo que no exige que el propietario real tenga a\u00fan su derecho inscrito sino s\u00f3lo que pueda disponer conforme a lo que publican los asientos registrales. Mezclar defectos del t\u00edtulo o contrato con la eficacia tuitiva del registro no parece conforme a la finalidad de la propia instituci\u00f3n, que tiene por objeto el poder de disposici\u00f3n y no el t\u00edtulo de adquisici\u00f3n, implicando una incongruencia l\u00f3gica e institucional, contraria al <strong>esp\u00edritu y finalidad de la norma<\/strong>, como tambi\u00e9n lo es condenar al adquirente \u201cad aeternum\u201d, aunque inscriba, a no quedar protegido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a02). Tampoco es conforme con una <strong>interpretaci\u00f3n literal<\/strong> del art. 34 LH que existe que el adquirente lo sea \u201cde persona que en el Registro aparezca con facultades para transmitirlo \u201c que no significa, como antes henos dicho, que aparezca con su nombre y apellidos como titular en el momento del contrato, que es lo que entiende el TS , sino que conforme a la situaci\u00f3n jur\u00eddica del inmueble que se publica pueda disponer. Como antes hemos explicado el precepto s\u00f3lo exige <strong>un requisito y no dos<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a03). Que dicha interpretaci\u00f3n es contraria a la <strong>realidad social<\/strong> del tiempo en que ha de ser aplicada resulta evidente, en tanto que con la adici\u00f3n del requisito nominativo recogido en dicha doctrina jurisprudencial se disminuye la seguridad jur\u00eddica, valor de relevancia constitucional, afectando a la seguridad del tr\u00e1fico, que no es sino una manifestaci\u00f3n de aquella, y privando al R de la P en casos como el de la sentencia de su eficacia protectora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Por tanto, ni desde el punto de vista de la finalidad de la instituci\u00f3n registral, ni desde el del esp\u00edritu y finalidad del art\u00edculo, ni de la letra del precepto, ni de la realidad social resulta acertada la doctrina jurisprudencial, mas cuando <strong>el R de la P se cre\u00f3 para proteger de defectos del poder de disposici\u00f3n, no del t\u00edtulo, con los \u00fanicos requisitos de que se trate de tercero, que lo sea a t\u00edtulo oneroso, de buena fe y que inscriba.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"-conclusiones\"><\/a><h6 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #0000ff;\">\u00a0<span style=\"font-size: 14pt;\">Conclusiones<\/span>.<\/span><\/h6>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Si, como antes hemos dicho, son tres, y no dos, los requisitos para la transmisi\u00f3n del dominio o derechos reales mediante contrato como son este mismo (el t\u00edtulo), el poder de disposici\u00f3n, y el modo de adquirir, el art. 34 LH tiene su campo en el segundo de los requisitos y no en el t\u00edtulo (el registro no sana defectos de \u00e9ste). No se puede confundir t\u00edtulo con poder de disposici\u00f3n, que son elementos independientes, en tanto que, por ejemplo, la existencia de dolo vicia el consentimiento (art 1270 CC) y por ello se trata de un defecto del t\u00edtulo y una prohibici\u00f3n de disponer no tiene nada que ver con \u00e9ste sino con el poder de disposici\u00f3n, pudiendo ser perfectamente v\u00e1lido el contrato o t\u00edtulo, pero no pudiendo en este \u00faltimo caso transmitir la propiedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0El registro publica titularidades sobre inmuebles, previa calificaci\u00f3n registral del t\u00edtulo, y la finalidad de dicha instituci\u00f3n, como la de la usucapi\u00f3n, es salvar los defectos del poder de disposici\u00f3n y no del t\u00edtulo, siempre y cuando el tercero re\u00fana los requisitos exigidos por el precepto como son que lo sea a t\u00edtulo oneroso, de buena fe y que inscriba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0La expresi\u00f3n de que adquiera de persona con facultades para transmitir <strong>no exige LITERALMENTE que el transmitente tenga su derecho inscrito en el momento de adquirir el tercero<\/strong>, sino que <strong>la \u201ccadena de titularidades\u201d seg\u00fan el registro sea compatible con todos los t\u00edtulos previos a\u00fan no inscritos<\/strong> hasta llegar al nuevo adquirente, resultando parad\u00f3jico que un t\u00edtulo previo no inscrito pueda provocar que el tercero de buena fe no quede <strong>nunca<\/strong> protegido por la fe p\u00fablica registral, aunque inscriba, si aquel a\u00fan no estaba presentada en el R de la P en el momento del contrato y que s\u00ed quede protegido si estaba meramente presentado al Libro Diario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Como hemos repetido varias veces en estas notas el registro publica titularidades y no t\u00edtulos. Estos son fundamentales para que el registrador de la propiedad pueda calificar, pero una vez practicada la inscripci\u00f3n carecen de efectos frente a terceros ya que la instituci\u00f3n registral tiene como finalidad garantizar al tercero (a t\u00edtulo oneroso y de buena fe) <strong>la cadena de titularidades y sus restricciones<\/strong>. Es por eso por lo que la ley exige que del registro resulte que el transmitente puede disponer, no expresamente que, adem\u00e1s, tenga su derecho previamente inscrito. Se trata de <strong>un solo requisito<\/strong> como resulta <strong>de la letra del art. 34 LH<\/strong>: que seg\u00fan el registro pueda disponer, no de dos (que adem\u00e1s aparezca ya en el registro como titular).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Consideramos, por tanto, en contra de la opini\u00f3n de muchos como BASILIO JAVIER AGUIRRE, que el Tribunal Supremo no es coherente con la letra del art\u00edculo 34 LH, y muchos menos con la l\u00f3gica del precepto, y su finalidad, siendo una interpretaci\u00f3n, adem\u00e1s, contraria a la realidad social del tiempo, al igual que lo es la interpretaci\u00f3n que hace de otras figuras como la de la nulidad de los actos otorgados por apoderado de mala fe frente a terceros de buena fe desde las sentencias de 24 de octubre de 2008, 13 de febrero de 2014 y 22 de enero de 2015. Parece que a la hora de interpretar preceptos que afectan a la seguridad del tr\u00e1fico, como los arts. 1738 CC y 34 LH, nuestro m\u00e1s Alto Tribunal es partidario de una interpretaci\u00f3n que, teniendo cabida en la letra de la Ley, como lo ser\u00eda la contraria que defendemos en ambos casos, no parece compatible con los tiempos actuales que demandan seguridad en las transacciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>A.B.V.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #0000ff;\"><a id=\"enlaces\"><\/a>ENLACES:\u00a0<\/span><\/h2>\n<ul>\n<li style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 12pt;\"><a href=\"https:\/\/www.poderjudicial.es\/search\/AN\/openDocument\/bc46d5191f1e15fba0a8778d75e36f0d\/20240516\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">STS 8 de mayo de 2024 (resoluci\u00f3n 621\/2024)<\/a><\/span><\/strong><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 12pt;\"><a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/normas\/ley-hipotecaria\/#a34\">Art\u00edculo 34 de la Ley Hipotecaria<\/a><\/span><\/strong><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 12pt;\"><a href=\"https:\/\/www.poderjudicial.es\/search\/AN\/openDocument\/74a212cd45fe9cab\/20150608\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">STS 10 de abril de 2015<\/a><\/span><\/strong><\/li>\n<li><strong><span style=\"font-size: 12pt;\"><a href=\"https:\/\/www.poderjudicial.es\/search\/AN\/openDocument\/3dc477ae5de12fcba0a8778d75e36f0d\/20240516\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">STS 8 de mayo de 2024 (resoluci\u00f3n 623\/2024)<\/a><\/span><\/strong><\/li>\n<li><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong><a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/doctrina\/ARTICULOS\/2014-dualismo-hipotecario.htm\">Dualismo Hipotecario y p\u00e9rdida del dominio. Jos\u00e9 Antonio Garc\u00eda Vila.<\/a><\/strong><\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/category\/secciones\/doctrina\/articulos-doctrina\/\">ART\u00cdCULOS DOCTRINALES<\/a><\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong><a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/category\/secciones\/oficina-registral\/sentencias-o-r\/\">SENTENCIAS OFICINA REGISTRAL<\/a><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong><a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/category\/practica\/jurisprudencia\/sentencias\/\">OTRAS SENTENCIAS CONCRETAS<\/a><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong><a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/tag\/antonio-botia-valverde\/\">OTROS TRABAJOS DE ANTONIO BOTIA VALVERDE<\/a><\/strong><\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">RECURSOS EN ESTA WEB SOBRE: <a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/category\/normas\/\">NORMAS<\/a> &#8211; <a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/category\/resoluciones\/\">RESOLUCIONES<\/a><\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">OTROS RECURSOS<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">: <a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/category\/secciones\/\">Secciones<\/a> &#8211; <a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/category\/participa\/\">Participa<\/a> &#8211; <a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/category\/cuadros\/\">Cuadros<\/a> &#8211; <a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/category\/practica\/\">Pr\u00e1ctica<\/a> &#8211; <a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/secciones\/oficina-notarial\/modelos-para-documentos-notariales\/\">Modelos<\/a> &#8211; <a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/category\/utilidades\/\">Utilidades<\/a><\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">WEB: <span style=\"font-family: 'comic sans ms', sans-serif;\"><a href=\"http:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/category\/esta-web\/que-ofrece\/\" target=\"_top\" rel=\"noopener noreferrer\">Qu\u00e9 ofrecemos<\/a> &#8211;\u00a0<a href=\"http:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/1198-2\/\">NyR, p\u00e1gina de inicio<\/a> &#8211;<\/span> <span style=\"font-family: 'comic sans ms', sans-serif;\"><a href=\"http:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/esta-web\/ideario\/ideario-de-esta-web\/\" target=\"_top\" rel=\"noopener noreferrer\">Ideario Web<\/a><\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"http:\/\/www.notariosyregistradores.com\/\">PORTADA DE LA WEB<\/a><\/span><\/strong><\/p>\n<div id=\"attachment_121439\" style=\"width: 1290px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-121439\" class=\"size-full wp-image-121439\" src=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Calvario_de_Cristo-Callosa_de_Segura.jpg\" alt=\"\" width=\"1280\" height=\"857\" srcset=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Calvario_de_Cristo-Callosa_de_Segura.jpg 1280w, https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Calvario_de_Cristo-Callosa_de_Segura-300x201.jpg 300w, https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Calvario_de_Cristo-Callosa_de_Segura-1024x686.jpg 1024w, https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Calvario_de_Cristo-Callosa_de_Segura-768x514.jpg 768w, https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Calvario_de_Cristo-Callosa_de_Segura-500x335.jpg 500w\" sizes=\"auto, (max-width: 1280px) 100vw, 1280px\" \/><p id=\"caption-attachment-121439\" class=\"wp-caption-text\">Calvario de Cristo en el Viernes Santo de la Semana Santa de Callosa de Segura (Alicante). Por Mishif\u00fa.<\/p><\/div>\n<div class=\"mceTemp\">\u00a0<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ART\u00cdCULO 34 DE LA LEY HIPOTECARIA Y TRIBUNAL SUPREMO. LA SENTENCIA DE 8 DE MAYO DE 2024. \u00a0Antonio Bot\u00eda Valverde. Notario de Callosa de Segura. &nbsp; \u00a0Introducci\u00f3n. \u00a0Las presentes notas tienen por objeto comentar de manera cr\u00edtica la doctrina de nuestro Tribunal Supremo que exige la previa inscripci\u00f3n del transmitente para la aplicaci\u00f3n de la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":121438,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_bbp_topic_count":0,"_bbp_reply_count":0,"_bbp_total_topic_count":0,"_bbp_total_reply_count":0,"_bbp_voice_count":0,"_bbp_anonymous_reply_count":0,"_bbp_topic_count_hidden":0,"_bbp_reply_count_hidden":0,"_bbp_forum_subforum_count":0,"footnotes":""},"categories":[268,10113,249],"tags":[2022,6534,2023,14233,20122],"class_list":{"0":"post-121300","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-articulos-doctrina","8":"category-sentencias","9":"category-sentencias-o-r","10":"tag-antonio-botia-valverde","11":"tag-articulo-34-de-la-ley-hipotecaria","12":"tag-callosa-de-segura","13":"tag-semana-santa","14":"tag-sts-8-de-mayo-de-2024"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/121300","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=121300"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/121300\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":121443,"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/121300\/revisions\/121443"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/121438"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=121300"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=121300"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=121300"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}