{"id":140244,"date":"2026-08-26T14:14:50","date_gmt":"2026-08-26T12:14:50","guid":{"rendered":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/?p=140244"},"modified":"2026-08-26T14:33:46","modified_gmt":"2026-08-26T12:33:46","slug":"debe-la-dgsjfp-cambiar-su-doctrina-sobre-la-atribucion-de-privatividad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/secciones\/oficina-notarial\/otros-temas\/debe-la-dgsjfp-cambiar-su-doctrina-sobre-la-atribucion-de-privatividad\/","title":{"rendered":"\u00bfDebe la DGSJFP cambiar su doctrina sobre la atribuci\u00f3n de privatividad?"},"content":{"rendered":"<h1 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #0000ff;\"><strong>\u00bfDEBE LA DGSJFP CAMBIAR SU DOCTRINA SOBRE LA ATRIBUCI\u00d3N DE PRIVATIVIDAD?<\/strong><\/span><\/h1>\n<h2 style=\"text-align: center;\">Carlos P\u00e9rez Ramos, Notario de Madrid<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #0000ff;\"><strong>1.- INTRODUCCI\u00d3N:<\/strong> <\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recordemos que la DGSJFP ha sostenida en repetidas Resoluciones (entre otras, de 12 de junio de 2020, 15 de enero de 2021 y 8 y 9 de septiembre de 2021 y 4 de julio 2022) que a trav\u00e9s de la atribuci\u00f3n de privatividad que se acompa\u00f1a a la compra de un inmueble es posible que el mismo se inscriba, como privativo -y no meramente como privativo confesado- a nombre de uno de los c\u00f3nyuges.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, recientemente, una <a href=\"https:\/\/www.poderjudicial.es\/search\/AN\/openDocument\/57aa700a4b4c9bbda0a8778d75e36f0d\/20260504\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">SAP de Madrid (Secci\u00f3n 11\u00aa) de 10 de marzo de 2026<\/a>\u00a0(firme) ha concluido que no es posible el negocio de atribuci\u00f3n de privatividad, con lo que \u00fanicamente podr\u00e1 inscribirse el inmueble comprado como privativo confesado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este pronunciamiento judicial puede llevar a algunos registradores a corregir su criterio y, no admitir, el negocio de atribuci\u00f3n de privatividad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ciertamente, la SAP de Madrid revocaba una Sentencia de primera Instancia, dictada resolviendo un recurso que fue presentado ante la calificaci\u00f3n de un Registrador -que en lugar de recurrirse ante la DGSJFP lo fue ante los Tribunales de Justicia-; sin embargo, creo que si algunas de estas calificaciones son recurridas la DGSJFP debe revocarlas y mantener su reiterada doctrina, que tiene m\u00e1s de tres d\u00e9cadas de antig\u00fcedad, <strong>favorable al mantenimiento de la confesi\u00f3n de privatividad.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Voy a examinar brevemente la <strong>doctrina de la DGSJFP<\/strong> sobre la atribuci\u00f3n de privatividad, los <strong>argumentos<\/strong> de la <strong>SAP de Madrid<\/strong> (Secci\u00f3n 11\u00aa) de 10 de marzo de 2026, para finalmente exponer las razones por las que creo que la <strong>DGSJFP deber\u00eda no alterar su posici\u00f3n<\/strong>, y <strong>seguir admitiendo<\/strong> la confesi\u00f3n de privatividad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #0000ff;\"><strong>2.- DOCTRINA DE LA DGSJFP sobre la atribuci\u00f3n de privatividad:<\/strong><\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La DG ha admitido cl\u00e1usulas con un texto similar al siguiente \u201c<em>los c\u00f3nyuges consienten en la <strong>adquisici\u00f3n <\/strong>de las fincas con car\u00e1cter <strong>privativo<\/strong> por la esposa Do\u00f1a* y solicitan expresamente que se inscriba con car\u00e1cter privativo a nombre del c\u00f3nyuge adquirente por haber sido adquirida con tal car\u00e1cter y <strong>no<\/strong> por <strong>confesi\u00f3n<\/strong><\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Igualmente manifiestan, a los \u00fanicos efectos de lo dispuesto en el <a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/columna-izq\/codigo-civil-libro-cuarto-articulos-1088-al-1537\/#art1358\">art\u00edculo 1.358 del C\u00f3digo Civil,<\/a> que el dinero con el que ha efectuado la citada adquisici\u00f3n es privativo de Do\u00f1a* por provenir de la herencia de *, de modo que <strong>no proceder\u00e1 compensaci\u00f3n o reembolso<\/strong> alguno actual o futuro entre los patrimonios ganancial y privativo de los c\u00f3nyuges, sin perjuicio de las acciones que en el momento de la liquidaci\u00f3n de la sociedad de gananciales pudieran corresponder a acreedores o legitimarios en caso de demostrarse su falta de certeza<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es la popularmente conocida como \u201ccl\u00e1usula O\u00f1ate\u201d, puesto que es similar a la que constaba en la escritura de compraventa autorizada por dicho Notario, que, tras ser calificada negativamente, recurri\u00f3 ante la DG, dando lugar a dos Resoluciones de 12 de junio de 2020.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La DG, para admitir la atribuci\u00f3n de privatividad, se ha apoyado en el principio de libre contrataci\u00f3n entre c\u00f3nyuges recogido en el <a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/columna-izq\/codigo-civil-libro-cuarto-articulos-1088-al-1537\/#art1323\">art. 1323 Cc<\/a> y en la aplicaci\u00f3n del <a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/columna-izq\/codigo-civil-libro-cuarto-articulos-1088-al-1537\/#art1355\">art. 1355 Cc<\/a>, que, si bien \u00fanicamente contempla el pacto de atribuci\u00f3n de ganancialidad, se puede extender tambi\u00e9n al de atribuci\u00f3n de privatividad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De todas formas, no basta sin m\u00e1s el acuerdo de los c\u00f3nyuges, sino que adem\u00e1s ha exigido que el pacto de privatividad se acompa\u00f1e de su correspondiente <strong>causalizaci\u00f3n<\/strong>, considerado suficiente que se mencione la onerosidad o gratuidad de la aportaci\u00f3n, o que la misma resulte o se deduzca de los concretos t\u00e9rminos empleados en la redacci\u00f3n de la escritura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras esta doctrina, el que un inmueble, comprado constante la sociedad de gananciales, se inscriba como privativo, puede deberse a tres motivos, cada uno con distinto origen y efectos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; O bien se inscribe como privativo por justificarse el car\u00e1cter privativo de la contraprestaci\u00f3n, con prueba documental p\u00fablica (<a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/normas\/reglamento-hipotecario-titulos-i-y-ii\/#art95\">art.95.2 RH<\/a>). El problema es que la aplicaci\u00f3n de esta posibilidad es muy dif\u00edcil en la pr\u00e1ctica, puesto que la DG ha considerado que no es suficiente con que en la escritura se indique que el origen de la contraprestaci\u00f3n es privativo, o incluso se refiera a una donaci\u00f3n anterior efectuada en escritura p\u00fablica, ya que considera que el dinero es fungible y no se puede probar que ese dinero, en concreto, es el que se ha empleado en comprar el inmueble.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Ello conlleva que el <a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/normas\/reglamento-hipotecario-titulos-i-y-ii\/#art95\">art. 95.2 RH<\/a> quede reducido a los casos en que el inmueble se hubiera adquirido por permuta de otro privativo o bien por daci\u00f3n en pago cuando quede acreditado que el cr\u00e9dito satisfecho era privativo, por ejemplo, por haberse adquirido por el c\u00f3nyuge antes de contraer matrimonio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0A mi juicio, esta interpretaci\u00f3n es excesivamente r\u00edgida y alejada de la realidad actual en la que el dinero sobre todo es un <em>valor.<\/em> Es decir, el dinero, es una ficci\u00f3n que se representa, no tanto, por unas monedas de uno u otro metal, o unos billetes de papel, sino por un n\u00famero o asiento contable en una pantalla. Visto as\u00ed, lo importante es que uno de los c\u00f3nyuges recibi\u00f3 por donaci\u00f3n un determinado valor, y que luego ha comprado un bien que, en todo, o en parte se ha satisfecho con un valor equivalente al anterior.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; O bien, se inscribe <strong>como privativo<\/strong> por proceder de un negocio de atribuci\u00f3n de privatividad, debidamente causalizado, y consentido por ambos c\u00f3nyuges.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; O bien, se inscribe a nombre de uno de los esposos, pero como <strong>privativo confesado<\/strong>, lo que precisar\u00e1 que concurra el otro c\u00f3nyuge reconociendo que el precio de la compra se abon\u00f3 con cargo a dinero privativo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La <strong>diferencia pr\u00e1ctica<\/strong> entre los distintos caminos es importante, puesto que en los dos primeros el titular registral es propietario, con car\u00e1cter privativo, sin l\u00edmite alguno, mientras que en el privativo confesado, para que el c\u00f3nyuge favorecido por la confesi\u00f3n pueda disponer del inmueble, tras el fallecimiento del confesante, precisar\u00e1 el consentimiento de los herederos forzosos de \u00e9ste, si los tuviere, salvo que el car\u00e1cter privativo del bien resultare de la partici\u00f3n de la herencia (<a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/normas\/reglamento-hipotecario-titulos-i-y-ii\/#art95\">art. 95.4 RH)<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #0000ff;\"><strong>3.- ARGUMENTOS DE LA <a style=\"color: #0000ff;\" href=\"https:\/\/www.poderjudicial.es\/search\/AN\/openDocument\/57aa700a4b4c9bbda0a8778d75e36f0d\/20260504\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">SAP MADRID (SECCI\u00d3N 11\u00aa) DE 10 DE MARZO DE 2026<\/a><\/strong><strong> PARA NO ADMITIR LA ATRIBUCI\u00d3N DE PRIVATIVIDAD<\/strong><\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>En<\/strong>\u00a0<strong>esencia <\/strong>sus argumentos son los siguientes:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>I.-<\/strong> \u201c<em>Con <strong>el criterio de la Direcci\u00f3n General<\/strong> los\u00a0<a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/columna-izq\/codigo-civil-libro-cuarto-articulos-1088-al-1537\/#art1324\">art\u00edculos\u00a0<strong>1324 <\/strong>del\u00a0C\u00f3digo civil<\/a>, <strong>95.2 y 95.4<\/strong> del\u00a0Reglamento Hipotecario, entre otros, <strong>se convierten en letra muerta<\/strong>, pues para que un bien se inscriba con car\u00e1cter <\/em><strong><em>privativo<\/em><\/strong><em> no va a ser <\/em><strong><em>necesario probar<\/em><\/strong><em> el origen (privativo) del dinero empleado en la adquisici\u00f3n ni recurrir a la <\/em><strong><em>confesi\u00f3n de privatividad<\/em><\/strong><em> ya que bastar\u00eda la mera manifestaci\u00f3n de los c\u00f3nyuges sobre la procedencia de los fondos empleados, con lo que <\/em><strong><em>quedar\u00e1n eliminados en la pr\u00e1ctica<\/em><\/strong><em> los mencionados\u00a0preceptos<\/em>\u201d.\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>II.-<\/strong> \u201c<em>Los bienes existentes en el matrimonio se presumen gananciales mientras no se pruebe que pertenecen privativamente a uno de los dos c\u00f3nyuges (<a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/columna-izq\/codigo-civil-libro-cuarto-articulos-1088-al-1537\/#art1361\">art. 1361 CC<\/a>). Combinando esta presunci\u00f3n con la afirmaci\u00f3n de que son bienes gananciales los adquiridos a t\u00edtulo oneroso a costa del caudal com\u00fan (art. 1347.3 CC), resulta que <strong>todos los bienes adquiridos por t\u00edtulo oneroso constante matrimonio son gananciales si no se demuestra que la adquisici\u00f3n se realiz\u00f3 con fondos propios<\/strong>. El c\u00f3nyuge que sostenga el car\u00e1cter privativo de un bien adquirido a t\u00edtulo oneroso <\/em><strong><em>debe probar<\/em><\/strong><em> el car\u00e1cter privativo del dinero empleado en la adquisici\u00f3n (a efectos del art. 1346.3 CC\u00a0o\u00a0, en su caso, del art. 1354 CC, o\u00a0del art. 1356 CC). Para probar entre c\u00f3nyuges que determinados bienes son propios de uno de ellos (o que lo es el dinero empleado en su adquisici\u00f3n) es bastante la confesi\u00f3n del otro, pero tal confesi\u00f3n por s\u00ed sola no perjudica a los herederos forzosos del confesante ni a los acreedores, sean de la comunidad o de cada uno de los c\u00f3nyuges (art. 1324 CC). <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00a0<strong>Dada la amplitud <\/strong>con que el art. 1323 CC <strong>admite la libertad de pactos y contratos entre los c\u00f3nyuges, son posibles acuerdos por los que se atribuya car\u00e1cter ganancial a bienes privativos de uno de ellos<\/strong> (por ejemplo, por haber sido adquiridos antes de la sociedad, o adquiridos a t\u00edtulo gratuito constante la sociedad, etc.). <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00a0<strong>En este marco<\/strong>, en particular, <strong>el art<\/strong><strong>.\u00a01355\u00a0CC<\/strong> permite que los c\u00f3nyuges <\/em><strong><em>atribuyan<\/em><\/strong><em> de com\u00fan <\/em><strong><em>acuerdo<\/em><\/strong><em> car\u00e1cter <\/em><strong><em>ganancial<\/em><\/strong><em> a un bien adquirido a t\u00edtulo oneroso durante la vigencia de la sociedad de gananciales, con <\/em><strong><em>independencia<\/em><\/strong><em> de la <\/em><strong><em>procedencia <\/em><\/strong><em>de los <\/em><strong><em>fondos<\/em><\/strong><em> utilizados para la adquisici\u00f3n. Se trata de la atribuci\u00f3n de ganancialidad en el momento de la adquisici\u00f3n. El efecto del art.\u00a01355\u00a0CC es que el bien ingresa <\/em><strong><em>directamente<\/em><\/strong><em> en el patrimonio ganancial.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>Por el contrario<\/em><\/strong><em>, aunque el <strong>dinero empleado fuera privativo<\/strong>, la <strong>inscripci\u00f3n<\/strong> del bien adquirido como <strong>privativo<\/strong> del c\u00f3nyuge requiere <strong>la justificaci\u00f3n del car\u00e1cter privativo del precio mediante prueba documental p\u00fablica<\/strong>. Esta previsi\u00f3n expresa del<\/em><em>\u00a0art. 95.2 RH\u00a0es coherente con el tipo de prueba que puede apreciar el registrador de la propiedad. &#8230;\u00bb<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #0000ff;\"><strong>4.- ARGUMENTOS PARA CONTRADECIR A LA SAP MADRID (SECCI\u00d3N 11\u00aa) DE 10 DE MARZO DE 2026<\/strong><\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se nos dice que admitir la atribuci\u00f3n de privatividad <strong>dejar\u00eda <\/strong><em>en letra muerta<\/em> o <em>eliminados en la pr\u00e1ctica<\/em> los arts. 1324 Cc y 95.4 RH<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Frente, a lo que considero que, se puede alegar:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1\u00ba<\/strong> Admitir el negocio de atribuci\u00f3n de privatividad <strong>no est\u00e1 vaciando de contenido<\/strong> el art. <strong>1324 Cc<\/strong>, puesto que, como ha reconocido la DGSJFP en su Resoluci\u00f3n de 8 de septiembre de 2021 (reiterada por Resoluciones de 16911\\2021 y 17334\\2021, ambas de 9 septiembre) \u201c<em>dicho <strong>negocio atributivo no debe confundirse con la confesi\u00f3n de privatividad<\/strong><\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0En suma, la confesi\u00f3n de privatividad, y la atribuci\u00f3n de la misma, son figuras distintas, tanto por su origen como por sus efectos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2\u00ba<\/strong> Propongo contemplar la cuesti\u00f3n desde el <strong>prisma contrario<\/strong>, y preguntarnos \u00bf<strong>la atribuci\u00f3n de ganancialidad del 1355 Cc puede dejar en <\/strong><strong><em>letra muerta<\/em><\/strong><strong> o <em>eliminar <\/em>en la pr\u00e1ctica los arts. 1361 y 1324 Cc?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Conforme al art. 1361 Cc, \u201c<em>se <strong>presumen gananciales<\/strong> los bienes existentes en el matrimonio <strong>mientras no se pruebe<\/strong> que pertenecen <\/em><strong><em>privativamente <\/em><\/strong><em>a uno de los dos c\u00f3nyuges<\/em>\u201d. De la lectura de este precepto resulta, que la <strong>presunci\u00f3n de ganancialidad<\/strong> podr\u00eda <strong>destruirse prob\u00e1ndose<\/strong> por el c\u00f3nyuge, o por terceros (como sus acreedores o legitimarios) que el bien era en realidad <strong>privativo<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Sin embargo, si el car\u00e1cter ganancial del bien no tuvo su origen en la aplicaci\u00f3n sin m\u00e1s de esta presunci\u00f3n, sino en un <strong>negocio de atribuci\u00f3n de ganancialidad<\/strong>, ni unos ni otros, <strong>podr\u00e1n desvirtuarla<\/strong>, puesto que el c\u00f3nyuge aportante no podr\u00e1 pretender probar el car\u00e1cter privativo de la contraprestaci\u00f3n, ni sus acreedores o legitimarios alegar que tal declaraci\u00f3n por s\u00ed sola no les perjudica, porque en realidad, s\u00ed lo hace.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Lo anterior nos demuestra que <strong>la existencia del art\u00edculo 1355 Cc, no deja en letra muerta el art. 1361 Cc,<\/strong> puesto que el <em>supuesto de hecho<\/em> regulado (en un caso, un negocio jur\u00eddico de atribuci\u00f3n, y en el otro, una presunci\u00f3n legal) y los <em>efectos jur\u00eddicos<\/em> de la aplicaci\u00f3n de uno y otro precepto son distintos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y si la admisi\u00f3n de un negocio de atribuci\u00f3n o aportaci\u00f3n de un bien privativo a la sociedad de gananciales <strong>no implica <\/strong>dejar <em>en <strong>letra muerta<\/strong><\/em> el art<strong>. 1361<\/strong> Cc <strong>\u00bfpor qu\u00e9 <\/strong>habr\u00eda de hacerlo, con \u00e9ste y con el art. 1324 Cc, <strong>el negocio de atribuci\u00f3n de privatividad?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto a la referencia a una posible <strong>contradicci\u00f3n entre el art. 1355 Cc y el art. 1324 Cc,<\/strong> se me puede decir, que <strong><em>es una comparativa tramposa<\/em><\/strong>, puesto que por uno lo que era privativo pasa a ser ganancial, y por el otro se produce el fen\u00f3meno inverso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, si se considera que la confesi\u00f3n puede ser no solo de privatividad sino tambi\u00e9n de ganancialidad, a mi juicio, s\u00ed se podr\u00eda plantear la existencia de una posible contradicci\u00f3n entre los arts. 1324 Cc y 1355 Cc,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta posible aplicaci\u00f3n reversible del art. 1324 Cc -v\u00eda interpretaci\u00f3n extensiva del mismo- estar\u00eda amparada en la aplicaci\u00f3n de la figura general de la <strong>confesi\u00f3n<\/strong>, y sobre todo, en la doctrina de los <strong>actos propios<\/strong> que se sustenta en innumerables preceptos del Cc; y ha sido expresamente reconocida por la STS de 8 de octubre de 2004 (RJ\\2004\\5993), que en su Fundamento de Derecho 4\u00ba <strong>reconoce<\/strong> que el <strong>art. 1324<\/strong> Cc \u201c<strong><em>l\u00f3gicamente, es aplicable<\/em><\/strong><em>, no s\u00f3lo a los casos de obtenci\u00f3n de la privatividad de bienes que en relaci\u00f3n con su adquisici\u00f3n ser\u00edan gananciales, <strong>sino tambi\u00e9n a los supuestos contrarios<\/strong> (como regla de justa correspondencia), <strong>en cuanto un bien privativo pase a ganancial, por la declaraci\u00f3n del que por ello resulte perjudicado<\/strong><\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Admitido que se puede desvirtuar la calificaci\u00f3n legal de un bien como privativo por confesi\u00f3n \u201c<em>del que por ello resulte perjudicado<\/em>\u201d, y, por ende, la aplicaci\u00f3n del art. 1324 Cc a la inversa; parece evidente que el art. 1355 Cc, solo tendr\u00e1 sentido <strong>si es un caso distinto<\/strong>, que surte efectos distintos, <strong>al de la confesi\u00f3n de ganancialidad<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En definitiva, si el negocio de atribuci\u00f3n de privatividad es distinto -como lo es, el de atribuci\u00f3n de ganancialidad- a la confesi\u00f3n de privatividad, su admisi\u00f3n no implica vaciar de contenido al art. 1324 Cc, sino al contrario, <strong>complementarlo<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>3\u00ba<\/strong> Llama la atenci\u00f3n que la SAP de Madrid afirme que la admisibilidad del negocio de atribuci\u00f3n de privatividad deja en letra muerta los arts. 1324 Cc y 95.4 RH: en cambio, ni se preocupe, ni se pregunte, que su postura de no admitir el negocio de atribuci\u00f3n de privatividad <strong>puede<\/strong> <strong>vaciar de contenido<\/strong> el <strong>art. 1323 Cc<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me explico: si como sostienen algunos (como Borruel Garc\u00e9s, <em>La atribuci\u00f3n de privatividad en la sociedad de gananciales \u00bfun nuevo negocio jur\u00eddico?<\/em> Diario La Ley n\u00ba 10170, nov 2022) para que los c\u00f3nyuges puedan atribuir el car\u00e1cter de privativo a un bien comprado constante el matrimonio es <strong>necesario<\/strong> una <strong>norma expresa<\/strong> que lo permita (tal y como acontece respecto a la atribuci\u00f3n de ganancialidad y el art. 1355 Cc), se estar\u00eda sosteniendo que los <strong>pactos entre c\u00f3nyuges<\/strong> no se pueden apoyar, sin m\u00e1s, en la declaraci\u00f3n gen\u00e9rica y amplia favorable a la <strong>autonom\u00eda de la voluntad<\/strong> recogida en el <strong>art. 1323 Cc<\/strong>; sino que, adem\u00e1s, ser\u00eda necesario que el pacto concreto entre los c\u00f3nyuges se sustente en un expreso precepto que lo permita, con lo que se estar\u00eda dejando vac\u00edo de contenido, o en letra muerta, nada menos que el art. 1323 Cc, puesto que el mismo \u00fanicamente se podr\u00eda aplicar a los casos expresamente recogidos en otros preceptos de C\u00f3digo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">O, dicho de otra forma: o el art. 1323 Cc se aplica a otros casos distintos de los expresamente regulados, o no sirve para nada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es cierto, que quienes defienden que la atribuci\u00f3n de privatividad no es admisible, lo construyen de otra forma, y as\u00ed Borruel Garc\u00e9s nos dice que \u201c<em>no cabe duda de que el principio de autonom\u00eda de la voluntad permite la celebraci\u00f3n de tal negocio jur\u00eddico. Lo que <\/em><strong><em>no puede<\/em><\/strong><em> es <strong>pretenderse v\u00eda<\/strong> principio de <strong>autonom\u00eda de la voluntad<\/strong> <strong>modificar la legislaci\u00f3n vigente<\/strong> e introducir instituciones <strong>inexistentes<\/strong><\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llama la atenci\u00f3n esta conclusi\u00f3n, porque estos dos efectos, son <strong>precisamente,<\/strong> los que son propios de la autonom\u00eda de la voluntad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y es que, por supuesto, a <strong>trav\u00e9s<\/strong> de la <strong>autonom\u00eda<\/strong> de la <strong>voluntad<\/strong> se pueden introducir instituciones <strong>desconocidas<\/strong> (como sucedi\u00f3, por ejemplo, con la Propiedad Horizontal o la Sociedad de Responsabilidad Limitada), y modificar las ya existentes; ya que, en caso contrario, llegar\u00edamos al absurdo -como nos recuerda D\u00edez Picazo- que lo que no se encuentra expresamente permitido se halla prohibido; lo que no se puede, es ampar\u00e1ndose en la autonom\u00eda de la voluntad, introducir una modificaci\u00f3n o instituci\u00f3n que sea contraria a ley imperativa, moral u orden p\u00fablico. En suma, como declara D\u00edez-Picazo, \u201c<em>el problema de la autonom\u00eda privada es un problema de l\u00edmites<\/em>\u201d, y estos, como pretendo demostrar con estas l\u00edneas, no se infringen en el negocio de atribuci\u00f3n de privatividad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como dice la SAP de Madrid de 10 de marzo de 2026, \u201c<em>d<\/em><em>ada la <\/em><strong><em>amplitud<\/em><\/strong><em> con que el <strong>art 1323<\/strong><\/em><em> CC admite la<strong> libertad<\/strong><\/em><em> de pactos y contratos entre los c\u00f3nyuges, son posibles acuerdos por los que se <strong>atribuya<\/strong><\/em><em> car\u00e1cter <strong>ganancial<\/strong><\/em><em> a bienes <strong>privativos<\/strong><\/em><em> de uno de ellos (por ejemplo, por haber sido adquiridos antes de la sociedad, o adquiridos a t\u00edtulo gratuito constante la sociedad, etc.). c<strong>) <\/strong>En este marco, en particular,<\/em><strong><em> el art. 1355 CC permite <\/em><\/strong><em>que los c\u00f3nyuges<\/em><strong><em> atribuyan <\/em><\/strong><em>de com\u00fan acuerdo car\u00e1cter<\/em><strong><em> ganancial <\/em><\/strong><em>a un <\/em><strong><em>bien adquirido <\/em><\/strong><em>a t\u00edtulo oneroso durante la vigencia de la sociedad de gananciales<\/em><strong><em>, con independencia <\/em><\/strong><em>de la<\/em><strong><em> procedencia <\/em><\/strong><em>de los<\/em><strong><em> fondos <\/em><\/strong><em>utilizados para la adquisici\u00f3n\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De este fragmento resulta que para la SAP de Madrid el art. 1323 Cc admite, con <strong>amplitud<\/strong>, la libertad de pactos, pero, sin embargo, esa libertad <strong>\u00fanicamente ampara<\/strong> la atribuci\u00f3n de ganancialidad, pero no la de privatividad, siendo la diferencia entre una y otra, el que la de ganancialidad viene expresamente reconocida en el art. 1355 Cc.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">O como dice Borruel Garc\u00e9s \u201c<em>si el legislador hubiese deseado que los c\u00f3nyuges <strong>pudiesen pactar libremente<\/strong> el car\u00e1cter <strong>privativo<\/strong> de los bienes en la Sociedad de Gananciales <strong>lo har\u00eda estipulado expresamente<\/strong> como lo ha hecho con el pacto de ganancialidad<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por mi parte, no estoy de acuerdo ni con esta <strong>conclusi\u00f3n<\/strong> ni con los <strong>argumentos<\/strong> que la sustentan, puesto que, considero, que es posible que los c\u00f3nyuges, de com\u00fan acuerdo, atribuyan a un bien ganancial el car\u00e1cter de privativo; apoyando esta premisa, de un lado, en la <strong>interpretaci\u00f3n del art. 1323 Cc<\/strong> conforme a los criterios hermen\u00e9uticos legalmente previstos; y del otro lado, en una <strong>aplicaci\u00f3n reversible del art. 1355 Cc<\/strong>, que, como intentar\u00e9 demostrar, es perfectamente posible, e incluso es la que estaba en la mente del legislador durante la tramitaci\u00f3n parlamentaria del precepto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Voy a desarrollarlo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1\u00ba Recordemos que <strong>el art. 1323 Cc<\/strong> declara que \u201c<em>los c\u00f3nyuges podr\u00e1n transmitirse <strong>por cualquier t\u00edtulo bienes y derechos<\/strong> y celebrar entre s\u00ed <strong>toda clase de actos y contratos<\/strong><\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0La interpretaci\u00f3n de este precepto es <strong>clave<\/strong> para que la <strong>DG siga admitiendo<\/strong> la atribuci\u00f3n de privatividad. O, dicho de otra forma: es esencial demostrar que la SAP de Madrid est\u00e1 interpretando incorrectamente el art. 1323 Cc.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al respecto, recordemos, que el art. 3.1 del C\u00f3digo Civil ordena que \u201c<em>las normas se interpretar\u00e1n seg\u00fan el <strong>sentido propio<\/strong> de sus palabras, en relaci\u00f3n con el <strong>contexto,<\/strong> los antecedentes <strong>hist\u00f3ricos<\/strong> y legislativos, y la <strong>realidad social<\/strong> del tiempo en que han de ser aplicadas, atendiendo fundamentalmente al <strong>esp\u00edritu y finalidad<\/strong> de aquellas.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Propongo aplicar d\u00f3cilmente lo ordenado por este precepto al art. 1323 Cc, para lo que debemos distinguir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1\u00ba Los antecedentes hist\u00f3ricos y legislativos: <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El art. 1323 Cc es <strong>introducido<\/strong> por la <strong>reforma de 13 mayo de 1981<\/strong>. <strong>Antes<\/strong> de la misma exist\u00eda una <strong><em>contundente prohibici\u00f3n<\/em> de contrataci\u00f3n entre c\u00f3nyuges<\/strong> que ten\u00eda su <strong>origen<\/strong> en el Derecho Romano y fue confirmada por el Proyecto del Cc de Garc\u00eda Goyena, y que se expresaba en tres art\u00edculos: el art. 1334 Cc que declaraba <strong>nula toda donaci\u00f3n entre c\u00f3nyuges <\/strong>realizada constante matrimonio, el art. 1458 Cc que <strong>prohib\u00eda<\/strong> al marido y la mujer <strong>venderse bienes rec\u00edprocamente<\/strong> (salvo que estuvieran casados en r\u00e9gimen de separaci\u00f3n de bienes, o estando en gananciales se hubiera declarado judicialmente la separaci\u00f3n del matrimonio); y el art. 1667 Cc que prohib\u00eda constituir sociedad civil universal a quienes ten\u00edan prohibido concederse alguna donaci\u00f3n o ventaja.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La doctrina mayoritaria consideraba que el <strong>fundamento <\/strong>de que el Cc <strong>prohibiera <\/strong>contratar a los <strong>c\u00f3nyuges<\/strong> era doble:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0De un lado, se <strong><em>pretend\u00eda proteger a la mujer<\/em><\/strong>, ya que dado que la <strong>representaci\u00f3n <\/strong>de la<strong> misma correspond\u00eda <\/strong>legalmente al <strong>marido<\/strong> (dec\u00eda el art. 60 Cc que <em>el marido es el representante leg\u00edtimo de la mujer<\/em>) en el contrato entre c\u00f3nyuges concurr\u00eda autocontrato, y, sobre todo, exist\u00eda el <strong><em>riesgo<\/em><\/strong> de que el marido<em> <strong>abusara<\/strong><\/em> de esta representaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Y del otro, <strong><em>evitar<\/em> <\/strong>que a trav\u00e9s de los contratos entre c\u00f3nyuges se pudiese <strong><em>burlar <\/em><\/strong><em>la <\/em><strong><em>prohibici\u00f3n <\/em><\/strong><em>de<\/em><strong><em> modificar<\/em><\/strong> el<strong><em> r\u00e9gimen econ\u00f3mico matrimonial<\/em><\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La reforma de 2 de mayo de 1975 suprimi\u00f3 el art. 1334 Cc y modific\u00f3 el art. 1458 Cc, para ahora decir justamente lo contrario: que los c\u00f3nyuges podr\u00e1n venderse bienes rec\u00edprocamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Teniendo en cuenta estos antecedentes, y el hecho que cuando en el a\u00f1o ochenta y uno se reform\u00f3 el art. 1323 Cc, ya se hab\u00eda suprimido la prohibici\u00f3n de que los c\u00f3nyuges pudieran entre s\u00ed celebrar contratos, <strong>puede sorprender la contundencia<\/strong> o, como dice la SAP de Madrid <em>amplitud,<\/em> con la que el art. 1323 Cc proclama que \u201c<em>los c\u00f3nyuges podr\u00e1n transmitirse por cualquier t\u00edtulo bienes y derechos y celebrar entre s\u00ed toda clase de actos y contratos<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por consiguiente, la circunstancia de que, a pesar de que ya no estaban prohibidos los contratos entre c\u00f3nyuges, el legislador quisiera incluir -y nada menos que entre las normas del r\u00e9gimen econ\u00f3mico matrimonial primario-, un precepto con la generalidad e intensidad del art. 1323 Cc, debe <strong>significar <em>algo<\/em>.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y ese algo, solo puede ser, que el legislador quiere dejar claro que, tras la reforma del ochenta y uno, uno de los <strong>principios b\u00e1sicos de cualquier r\u00e9gimen econ\u00f3mico matrimonial<\/strong>, <em>es la <\/em><strong><em>libre<\/em><\/strong><em> contrataci\u00f3n entre c\u00f3nyuges y el reconocimiento a los mismos de una <strong>amplia autonom\u00eda<\/strong><\/em><em> de la voluntad<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2\u00ba La realidad social del tiempo en que debe ser realizada la interpretaci\u00f3n:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No solo los antecedentes hist\u00f3ricos nos sugieren la admisibilidad del negocio de atribuci\u00f3n de privatividad, sino <em>tambi\u00e9n<\/em>, <strong>la realidad social <\/strong><strong><em>actual<\/em><\/strong>, que es favorable al progresivo reconocimiento de una mayor autonom\u00eda de la voluntad entre los c\u00f3nyuges para regular los efectos patrimoniales de su matrimonio e incluso (aunque matizadamente) los efectos personales, como lo demuestra el incremento continuado de las capitulaciones matrimoniales en las que se pacta separaci\u00f3n de bienes (y si los esposos pueden lo m\u00e1s que es pactar la absoluta separaci\u00f3n de bienes \u00bfpor qu\u00e9 no van a poder pactar lo menos, que es atribuir de com\u00fan acuerdo car\u00e1cter privativo a bienes legalmente calificados como gananciales), o la flexibilizaci\u00f3n de la propia instituci\u00f3n del matrimonio al introducirse en el a\u00f1o dos mil cinco, la posibilidad del divorcio sin necesidad de alegar causa ni haber transcurrido un plazo m\u00ednimo de duraci\u00f3n del mismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>3\u00ba El contexto: <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Del art. 1323 Cc resulta que es posible que los c\u00f3nyuges celebren contratos entre s\u00ed, y, por ende, se transmitan bienes del patrimonio privativo al ganancial y viceversa, y si se puede donar o vender por ambos c\u00f3nyuges a uno solo un bien que era ganancial <strong>\u00bfc\u00f3mo no van <\/strong>a poder celebrar el <strong>negocio de aportaci\u00f3n <\/strong>al patrimonio<strong> privativo?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n del art. 1355 Cc resulta que la calificaci\u00f3n legal de un bien como privativo no impide que de com\u00fan acuerdo los c\u00f3nyuges acuerden que tenga -pese a esa calificaci\u00f3n inicial- el car\u00e1cter de ganancial; con lo que el contexto normativo nos demuestra que la <strong>inicial calificaci\u00f3n <\/strong>de un bien o derecho por el legislador<strong> como privativo o ganancial <\/strong>(v\u00eda presunci\u00f3n del art. 1361 Cc)<strong> no puede impedir su fijaci\u00f3n definitiva<\/strong>, incluso con car\u00e1cter <strong>distinto <\/strong>a la que inicialmente le atribu\u00eda el legislador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>4\u00ba El sentido propio de sus palabras, o la interpretaci\u00f3n literal:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recordemos, de nuevo, que el art. 1323 Cc utiliza la expresi\u00f3n \u201c<strong><em><u>toda clase<\/u> de actos y contratos\u201d. <\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llama la atenci\u00f3n la <strong>generalidad<\/strong> y amplitud de la misma, puesto que no se limita a decir que los c\u00f3nyuges podr\u00e1n contratar entre s\u00ed, <em>\u201cconforme a lo dispuesto en este C\u00f3digo\u201d,<\/em> lo que implicar\u00eda que el negocio concreto que pudieran realizar al amparo del art. 1323 Cc deber\u00eda estar expresamente autorizado en el C\u00f3digo Civil; sino que, al contrario, el art. 1323 Cc habilita a los c\u00f3nyuges a realizar \u201c<strong><em>toda clase<\/em><\/strong><em> de actos y contratos<\/em>\u201d; de tal forma que, dentro de los t\u00e9rminos \u201c<em>toda clase<\/em>\u201d, dif\u00edcilmente puede interpretarse como contenidos <strong>solo<\/strong> los <strong>expresamente<\/strong> admitidos en un precepto concreto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta circunstancia, incluso, es reconocida por la misma SAP de Madrid de 10 de marzo de 2026, al declarar que \u201c<em>dada la <strong>amplitud con que el art 1323 CC admite la libertad de pactos y contratos entre los c\u00f3nyuge<\/strong>s, son <\/em><strong><em>posibles<\/em><\/strong><em> acuerdos por los que se atribuya car\u00e1cter ganancial a bienes privativos de uno de ellos\u201d. <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De este fragmento sorprende, que se describa el art. 1323 Cc como un precepto que con amplitud admite la libertad de pactos y contratos entre los c\u00f3nyuges, y no se plateen que ese mismo art. 1323, dada <em>su amplitud, <\/em>puede fundar la aplicaci\u00f3n del art. 1355 Cc a la inversa, esto es: el negocio de atribuci\u00f3n de privatividad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s aun, de consolidarse la interpretaci\u00f3n que del mismo patrocina la SAP de Madrid de 10 de marzo de 2026, el art. 1323 Cc ser\u00e1 todo\u2026menos amplio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>5\u00ba El esp\u00edritu y finalidad de la norma, o su interpretaci\u00f3n teleol\u00f3gica.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como hemos visto, cuando la reforma de 1981 incluy\u00f3 el art. 1323, la vetusta prohibici\u00f3n de contratos entre c\u00f3nyuges ya se hab\u00eda superado en el Cc, por lo que, a pesar de ello, el que se incluyera, entre las normas del r\u00e9gimen matrimonial primario -esqueleto b\u00e1sico de la regulaci\u00f3n del r\u00e9gimen econ\u00f3mico matrimonial- una norma tan contundente y amplia (\u201ctoda clase de acto y contrato\u201d) &#8211; como el art. 1323 Cc \u00fanicamente puede significar <em>que <\/em><strong><em>no es posible <\/em><\/strong><em>otra <strong>interpretaci\u00f3n<\/strong><\/em><em> del art. 1323 Cc que <strong>una interpretaci\u00f3n amplia<\/strong>; <\/em>y justamente, dicha interpretaci\u00f3n es contraria a la que se infiere de la doctrina que inspira la SAP de Madrid de 10 de marzo de 2026.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Si<\/strong> el art. <strong>1323 Cc no ampara<\/strong> que los c\u00f3nyuges de com\u00fan acuerdo atribuyan car\u00e1cter <strong>privativo<\/strong> a un bien que inicialmente debe calificarse como ganancial, puesto que ello no viene expresamente permitido, a diferencia de lo que sucede, en el negocio inverso del art. 1355 Cc de atribuci\u00f3n de ganancialidad, <strong><em>\u00bfqu\u00e9 libertad est\u00e1 reconociendo el art. 1323 Cc?<\/em><\/strong> Si solo los c\u00f3nyuges pueden celebrar los actos y contratos recogidos expresamente en el Cc, \u00bf<strong>qu\u00e9 aporta<\/strong> el art. 1323 Cc? \u00bfa qu\u00e9 viene la amplitud de sus t\u00e9rminos? si el \u00fanico negocio que ampara -desaparecida la prohibici\u00f3n de compraventa y donaci\u00f3n entre c\u00f3nyuges- es la aportaci\u00f3n de bienes privativos a la sociedad de gananciales \u00bfpor qu\u00e9 el legislador incluyo un precepto tan contundente como el art. 1323 Cc, y nada menos que entre las normas del r\u00e9gimen econ\u00f3mico matrimonial primario? \u00bfacaso tiene sentido que la SAP de Madrid nos diga que \u201c<em>dada la <strong>amplitud con que el art 1323 CC admite la libertad de pactos y contratos entre los c\u00f3nyuge<\/strong>s, son posibles acuerdos por los que se atribuya car\u00e1cter ganancial a bienes privativos\u201d <\/em>y, en cambio, esa amplitud no admita los negocios contrarios?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En suma, la interpretaci\u00f3n del art. 1323 Cc patrocinada por la SAP de Madrid est\u00e1 dejando vac\u00edo de contenido el mismo, ya que si solo sirve para hacer posible los <em>acuerdos por los que se atribuya car\u00e1cter ganancial a bienes privativos<\/em>, para eso ya existe el art. 1355 Cc.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2\u00ba<\/strong> Respecto a la <strong>interpretaci\u00f3n reversible del art. 1355 Cc<\/strong>, propongo interpretar el mismo, de nuevo, conforme al art. 3.1 Cc.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0En cuanto a los <strong>antecedentes hist\u00f3ricos y legislativos<\/strong>, es muy interesante, examinar el <strong>Informe de la Ponencia<\/strong> sobre el proyecto de ley de Modificaci\u00f3n del C\u00f3digo Civil en materia de filiaci\u00f3n, patria potestad y r\u00e9gimen econ\u00f3mico del matrimonio (lo que posteriormente desemboc\u00f3 en la reforma del CC de 13 de mayo de 1981)<a href=\"https:\/\/www.congreso.es\/public_oficiales\/L1\/CONG\/BOCG\/A\/A_071-I-3.PDF\">https:\/\/www.congreso.es\/public_oficiales\/L1\/CONG\/BOCG\/A\/A_071-I-3.PDF<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En dicho Informe, con relaci\u00f3n al art. 1355 Cc, se declara que se debe conservar la redacci\u00f3n con que figura en el proyecto (que es la redacci\u00f3n actual) rechazando provisionalmente dos enmiendas. Pero lo que m\u00e1s nos interesa es que, al comenzar a examinar el art. 1355 Cc, literalmente declara \u201cla <strong>modificaci\u00f3n voluntari<\/strong>a <strong>de la naturaleza ganancial<\/strong> o privativa que plantea el art. 1355\u201d, con lo que expresamente est\u00e1 admitiendo, tanto la atribuci\u00f3n de privatividad como la de ganancialidad, ya que la posible modificaci\u00f3n voluntaria -que es la que acontece a trav\u00e9s del art. 1355 Cc- de la naturaleza que legalmente se atribuye al bien concreto no se limita solo a aquellos que inicialmente vienen legalmente calificados como privativos sino tambi\u00e9n como gananciales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto al tenor literal, es indudable que el art. 1355 Cc solo admite la atribuci\u00f3n de ganancialidad y no reconoce expresamente la contraria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Sin embargo, si las normas no se pueden aplicar m\u00e1s que en sus estrictos t\u00e9rminos literales \u00bfpara qu\u00e9 sirve la figura de la analog\u00eda y de la interpretaci\u00f3n extensiva?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s, cuando el art. 3.2 Cc ordena interpretar las normas combinando los distintos criterios hermen\u00e9uticos, nos est\u00e1 recordando que al interpretar el art. 1355 Cc deberemos tener en cuenta la realidad social (que como hemos visto es favorable al reconocimiento de la autonom\u00eda de la voluntad), y la ratio del mismo, que es el de ser una manifestaci\u00f3n (como expresamente reconoce la SAP de Madrid) del art. 1323 Cc.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En fin, no creo que tenga raz\u00f3n RAMS ALBESA (<em>La subrogaci\u00f3n real en la sociedad de gananciales<\/em> RDN 1984\/3) cuando califica el art. 1355 Cc como un <strong>precepto excepcional<\/strong>, ya que no puede ser excepcional una norma que es un desarrollo de un principio general, como el de la libre contrataci\u00f3n entre c\u00f3nyuges, puesto que, <em>favorabilia amplianda, odiosa restringenda<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2\u00ba <\/strong>Adem\u00e1s, la <strong>jurisprudencia ha admitido que por voluntad de los c\u00f3nyuges pueda cambiarse la naturaleza de un bien.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, la <strong>STS de 18 de mayo de 1992 <\/strong>(RJ\\1992\\4906), nos recuerda que la presunci\u00f3n de ganancialidad del art. 1361 Cc \u201c<em>no puede prevalecer sobre lo voluntariamente pactado por los c\u00f3nyuges<\/em>\u201d, que es precisamente lo que acontece en el caso que dio lugar a la SAP de Madrid de 10 de marzo de 2026, que por la presunci\u00f3n de ganancialidad lo comprado deber\u00eda ser ganancial y por pacto -que no, confesi\u00f3n- entre los c\u00f3nyuges se pretende que se inscriba como privativo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otro lado, con palabras similares<strong>, la STS 25 mayo 2005 (<\/strong>RJ\\2005\\6361) declara que \u201c<em>los c\u00f3nyuges tienen legalmente reconocida una amplia libertad para contratar e, <strong>incluso, modificar la naturaleza de los bienes que les pertenecen<\/strong> (art\u00edculos 1323\u00a0y\u00a01355 del C\u00f3digo Civil)<\/em>\u201d. Es cierto que dicha Sentencia se refer\u00eda a un caso de atribuci\u00f3n de ganancialidad, pero no lo es menos, que permite, en virtud de la amplia libertad para contratar que se reconoce a los c\u00f3nyuges, que los mismos \u201cpuedan modificar la naturaleza de los bienes que le pertenecen\u201d, utilizando una expresi\u00f3n amplia, \u201cnaturaleza de los bienes\u201d, y no restringida, a poder modificar exclusivamente la naturaleza de los bienes privativos para atribuirles el car\u00e1cter de ganancial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s contundente es la <strong>SAP de Murcia Secci\u00f3n 4\u00aa,<\/strong> <strong>Sentencia 171\/2015 de 1 Abr<\/strong>. <strong>2015 (<\/strong>JUR\\2015\\127440) que declara que \u201c<strong><em>se cuestiona <\/em><\/strong><em>en la pr\u00e1ctica<\/em><strong><em> si cabe pacto de privatividad, <\/em><\/strong><em>esto es que, pese a ser ganancial el bien adquirido, pueda pactarse por los c\u00f3nyuges que pase a tener car\u00e1cter privativo.<\/em><strong><em> La libertad de pactos entre los c\u00f3nyuges parece permitir tal soluci\u00f3n<\/em><\/strong><em>, pues el art. 1323 CC , reformado por la Ley 11\/1981 y retocado en su redacci\u00f3n por la Ley 13\/2005, establece: \u00abLos c\u00f3nyuges podr\u00e1n transmitirse por cualquier t\u00edtulo bienes y derechos y celebrar entre s\u00ed toda clase de contratos.\u00bb Se superan as\u00ed las dudas generadas en la anterior redacci\u00f3n y se plasma el car\u00e1cter general de la libertad de pactos entre los c\u00f3nyuges, que quedar\u00e1n sometidos a las reglas generales en cuanto puedan ser fraudulentos para terceros (acreedores o legitimarios), y los posibles perjudicados (acreedores de la sociedad de gananciales y legitimarios) podr\u00e1n combatirlo ejercitando las acciones de simulaci\u00f3n o rescisorias<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la misma l\u00ednea, se sit\u00faa la <strong>Audiencia Provincial de Guadalajara<\/strong>, Sentencia 167\/2017 de 28 Jul. 2017 (JUR\\2017\\231588), que declara (haciendo suya la doctrina de la Resoluci\u00f3n de la DGRN de 25 de septiembre de 1990, \u201c<em>debe <strong>igualmente admitirse que los c\u00f3nyuges, con ocasi\u00f3n de la adquisici\u00f3n de determinado bien a tercero, puedan convenir <\/strong><\/em><em>que este ingrese de<\/em><strong><em> manera directa <\/em><\/strong><em>y erga omnes en el<\/em><strong><em> patrimonio personal de uno de ellos a pesar de no haberse acreditado la privatividad de la contraprestaci\u00f3n<\/em><\/strong><em>, siempre que dicho negocio causal atributivo (que mantiene su sustantividad y autonom\u00eda jur\u00eddica pese a su conjunci\u00f3n con el negocio adquisitivo) obedezca a una causa adecuada\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La atribuci\u00f3n de privatividad tambi\u00e9n se admite, <strong>de forma indirecta<\/strong>, por <strong>la SAP de Granada,<\/strong> Secci\u00f3n 4\u00aa, Sentencia 159\/2019 de 24 Mayo de 2019 (JUR\\2019\\239483) cuando recalca que \u201c<em>n\u00f3tese, por tanto, que el reiterado art. 1.355 se refiere a la adquisici\u00f3n, conjunta y sin atribuci\u00f3n de cuotas, de bienes con dinero privativo; pues, si se entrega dinero ganancial, no existe duda del car\u00e1cter ganancial de la adquisici\u00f3n ( art. 1.347.3\u00b0 del CC ), <strong>salvo manifestaci\u00f3n en contrario, en el propio t\u00edtulo, o disposici\u00f3n posterior entre los c\u00f3nyuges, onerosa o gratuita, conforme al art. 1.323 del mismo cuerpo legal<\/strong>\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Asimismo, lo hace la SAP de Barcelona Secci\u00f3n 18\u00aa, Sentencia 584\/2025 de 22 Diciembre de 2025 (JUR\\2025\\430481) cuando declara que en virtud del art. 1323 Cc \u201c<em>los c\u00f3nyuges <strong>pueden alterar de com\u00fan acuerdo la naturaleza de los bienes<\/strong> aportando bienes privativos a la sociedad de gananciales <strong>o viceversa, o determinar, en el momento de la adquisici\u00f3n, el car\u00e1cter de los bienes que adquieran,<\/strong> conforme al\u00a0art. 1355 del CC\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es verdad, que a la vista de estos pronunciamientos de Audiencias Provinciales podr\u00eda alegarse que no son del Tribunal Supremo, por lo que no constituye verdadera jurisprudencia con \u201ctrascendencia normativa\u201d (seg\u00fan el art. 1.6 Cc y el Pre\u00e1mbulo del Decreto 31 mayo 1974 por el que se modific\u00f3 el t\u00edtulo preliminar del Cc), pero lo mismo puede decirse respecto de la SAP de Madrid de 10 de marzo de 2026.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por \u00faltimo, es la posici\u00f3n consolida en la DGSJFP en una doctrina de m\u00e1s de tres d\u00e9cadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, la Resoluci\u00f3n de 25 de septiembre de 1990 se\u00f1ala que \u201cno puede desconocerse la proclamaci\u00f3n, tras la reforma del C\u00f3digo Civil de 13 de mayo de 1981, de la libertad de contrataci\u00f3n entre los c\u00f3nyuges (principio recogido en el art\u00edculo 1323 del C\u00f3digo Civil, respecto del cual el art\u00edculo 1355 del C\u00f3digo Civil no es sino una aplicaci\u00f3n particular para una hip\u00f3tesis concreta, de la que no puede inferirse, por tanto, la exclusi\u00f3n legal de los dem\u00e1s supuestos de contrataci\u00f3n entre esposos) que posibilita a estos, para, actuando de mutuo acuerdo, provocar el desplazamiento de un concreto bien ganancial al patrimonio de uno de ellos, por venta \u2013resoluci\u00f3n de 2 de febrero de 1983- permuta, donaci\u00f3n u otro t\u00edtulo suficientemente causalizado y cuyo r\u00e9gimen jur\u00eddico vendr\u00e1 determinado en funci\u00f3n de esa espec\u00edfica causalizaci\u00f3n (art\u00edculos 609, 1255, 1261 del C\u00f3digo Civil). <strong>As\u00ed, pues, admitido <\/strong>ese <strong>trasvase patrimonial <\/strong>de un bien ya ganancial, debe, igualmente, admitirse que los c\u00f3nyuges, con ocasi\u00f3n de la adquisici\u00f3n de determinado bien a tercero<strong>, puedan convenir que \u00e9ste ingrese de manera directa y \u201cerga omnes\u201d en el patrimonio personal de uno de ellos, a pesar de no haberse acreditado la privatividad de la contraprestaci\u00f3n,<\/strong> siempre que dicho negocio conyugal atributivo (que mantiene su sustantividad y autonom\u00eda jur\u00eddica pese a su conjunci\u00f3n con el negocio adquisitivo) obedezca a una causa adecuada que justifique la no operatividad del principio de subrogaci\u00f3n real (art\u00edculo 1347.3 del C\u00f3digo Civil), por ejemplo, la previa transmisi\u00f3n gratuita de la contraprestaci\u00f3n a favor del c\u00f3nyuge adquirente, el derecho de reembolso al que se refiere el art\u00edculo 1358 del C\u00f3digo Civil, etc. <strong>Dicho negocio atributivo no debe confundirse con la confusi\u00f3n de privatividad, pues, la virtualidad de esta, a efectos de la calificaci\u00f3n del bien, sobre ser relativa en su \u00e1mbito subjetivo (art\u00edculo 1324 del C\u00f3digo Civil) queda subordinada a la realidad o inexactitud del hecho confesado\u201d. <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong>Y en la misma l\u00ednea, se encuentran, entre otras, en las Resoluciones de 12 de junio de 2020 (dos); y de 15 de enero de 2021.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>4\u00ba <\/strong>Finalmente se admite expresamente el pacto de atribuci\u00f3n de privatividad en la Compilaci\u00f3n de Navarra en su Ley 89.5, y sobre todo en el C\u00f3digo de Derecho Foral de Arag\u00f3n en su arts. 211 y 213 a 215.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este \u00faltimo es especialmente relevante, pues si bien, no desconocemos que no es directamente aplicable al Derecho Com\u00fan, si se puede extraer del mismo un criterio inspirador, como dec\u00eda el maestro RIVAS MART\u00cdNEZ, no solo por ser Derecho civil espa\u00f1ol, sino adem\u00e1s reciente, por lo que es l\u00f3gico, que el legislador aragon\u00e9s a la hora de regular el r\u00e9gimen econ\u00f3mico matrimonial de comunidad de bienes haya tenido en cuenta los problema y lagunas que su normativa presentaba, no solo en el Derecho aragon\u00e9s, sino tambi\u00e9n en el Derecho Com\u00fan (tal y como se observa en varios de sus preceptos).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>5\u00ba <\/strong>Finalmente, no hay que olvidar que la <strong>SAP MADRID (SECCI\u00d3N 11\u00aa) DE 10 DE MARZO DE 2026 <\/strong><strong>no<\/strong> tiene el valor <strong>de jurisprudencia.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al respecto, tengamos en cuenta que:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">a) La jurisprudencia <strong>no es directamente fuente del derecho<\/strong>, sino que, como expresamente declara el art. 1.6 Cc, \u201c<strong><em>complementa <\/em><\/strong><em>el ordenamiento jur\u00eddico<\/em>\u201d; lo que implica, tal y como, nos recuerda el Pre\u00e1mbulo del Decreto 31 mayo de 1974 (por el que se da una nueva redacci\u00f3n al T\u00edtulo Preliminar del C\u00f3digo Civil, incluido el art. 1.6), que \u201ca <em>la jurisprudencia, sin incluirla entre las fuentes, se le reconoce la misi\u00f3n de complementar el ordenamiento jur\u00eddico<\/em>. En efecto, la tarea de interpretar y aplicar las normas en contacto con las realidades de la vida y los conflictos de intereses da lugar a <em>la formulaci\u00f3n por el Tribunal Supremo de criterios que, si no entra\u00f1an la elaboraci\u00f3n de normas en sentido propio y pleno, contienen desarrollos singularmente autorizados y dignos, con su reiteraci\u00f3n, de adquirir cierta transcendencia normativa<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">b) Adem\u00e1s, esa trascendencia normativa no se reconoce de cualquier sentencia, ni siquiera de una de la Audiencia Provincial, como es la de nuestro caso, sino \u00fanicamente de la jurisprudencia del Tribunal Supremo, en su sala Primera o Sala de lo Civil (SSTS 16 diciembre 1976, 25 de mayo de 1994, 13 diciembre 2005, 20 diciembre 2006, 31 de octubre 2007, y 9 de julio 2008, entre otras), tal y como expresamente declara el art. 1.6 Cc que adem\u00e1s exige que su doctrina sea \u201c<em>reiterada<\/em>\u201d, lo que ha sido interpretado en el sentido de que deben concurrir, al menos, dos sentencias del Tribunal Supremo en el mismo sentido (SSTS 27 de junio 1983, 23 diciembre 1999, 29 noviembre 2002, 4 de febrero 2005, 10 de octubre 2008, 22 de enero 2010); y es que como expresamente declara la STS de 12 de enero 2009 (RJ\\2009\\1743) \u201c<em>es bien sabido que <strong>una sola sentencia no crea jurisprudencia<\/strong>\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En nuestro caso concurre una, y ni siquiera es del Tribunal Supremo; incluso como hemos visto, hay jurisprudencia del TS que permite admitir el negocio de atribuci\u00f3n de privatividad; e incluso, expresamente, y de manera clara, se admite por algunos pronunciamientos de Audiencias Provinciales (que tienen el mismo rango que la SAP de Madrid de 10 de marzo de 2026).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente, aunque no lo recoge expresamente la SAP de Madrid, se ha considerado que no se debe admitir el pacto de atribuci\u00f3n de privatividad puesto que ser\u00eda <strong>perjudicial a los <\/strong><strong>herederos forzosos y acreedores del c\u00f3nyuge confesante<\/strong>, lo que se puede contestar en el sentido de que ni acreedores del confesante ni legitimarios del mismo se hayan perjudicados, puesto que conservan la posibilidad, de en v\u00eda judicial reclamar sus derechos, si la atribuci\u00f3n de privatividad fuese inoficiosa, fraudulenta o simulada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Adem\u00e1s, llama la atenci\u00f3n la preocupaci\u00f3n por estos legitimarios y acreedores, y la absoluta despreocupaci\u00f3n por la posici\u00f3n jur\u00eddica de los acreedores y legitimarios del c\u00f3nyuge que al amparo del art. 1355 Cc, aporta un bien privativo a la sociedad de gananciales: si el posible perjuicio de estos no debe impedir la aportaci\u00f3n de un bien privativo a la sociedad de gananciales, \u00bfpor qu\u00e9 debe impedirlo a la inversa?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CARLOS P\u00c9REZ RAMOS, notario de Madrid.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Puerto de Santa Mar\u00eda, agosto de 2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<h2><span style=\"color: #0000ff;\">ENLACES<\/span><\/h2>\n<ul>\n<li><a href=\"https:\/\/www.poderjudicial.es\/search\/AN\/openDocument\/57aa700a4b4c9bbda0a8778d75e36f0d\/20260504\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\"><strong>SAP Madrid 10 de marzo de 2026<\/strong><\/a><\/li>\n<li><strong><a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/secciones\/oficina-notarial\/informes-mensuales-o-n\/informe-oficina-notarial-octubre-atribucion-de-privatividad\/#practica\">Atribuci\u00f3n de privatividad y modelo de cl\u00e1usulas. Alfonso de la Fuente.<\/a><\/strong><\/li>\n<li><strong><a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/resoluciones\/por-meses\/resoluciones-direccion-general-seguridad-juridica-y-fe-publica-julio-2020\/#307-y-310-compraventa-atribucion-de-caracter-privativo-del-bien-por-los-conyuges-sin-acreditar-la-procedencia-del-dinero\">Resoluciones de 12 de junio de 2020.<\/a><\/strong><\/li>\n<li><strong><a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/columna-izq\/codigo-civil-libro-cuarto-articulos-1088-al-1537\/#art1323\">Art\u00edculos 1323<\/a> y <a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/columna-izq\/codigo-civil-libro-cuarto-articulos-1088-al-1537\/#art1355\">1355<\/a> del C\u00f3digo Civil<\/strong><\/li>\n<li><strong><a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/participa\/noticias\/exclusion-por-los-conyuges-de-la-presuncion-de-ganancialidad\/\">Exclusi\u00f3n por los c\u00f3nyuges de la presunci\u00f3n de ganancialidad. Francisco Javier O\u00f1ate Cuadros<\/a>.<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/category\/secciones\/doctrina\/articulos-doctrina\/\">ART\u00cdCULOS DOCTRINALES<\/a><\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/tag\/carlos-perez-ramos\/\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">OTRAS APORTACIONES DE CARLOS P\u00c9REZ RAMOS<\/span><\/strong><\/a><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>RECURSOS EN ESTA WEB SOBRE: <a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/category\/normas\/\">NORMAS<\/a> &#8211; <a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/category\/resoluciones\/\">RESOLUCIONES<\/a><\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>OTROS RECURSOS: <a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/category\/secciones\/\">Secciones<\/a> &#8211; <a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/category\/participa\/\">Participa<\/a> &#8211; <a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/category\/cuadros\/\">Cuadros<\/a> &#8211; <a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/category\/practica\/\">Pr\u00e1ctica<\/a> &#8211; <a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/secciones\/oficina-notarial\/modelos-para-documentos-notariales\/\">Modelos<\/a> &#8211; <a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/category\/utilidades\/\">Utilidades<\/a><\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>WEB: <span style=\"font-family: 'comic sans ms', sans-serif;\"><a href=\"http:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/category\/esta-web\/que-ofrece\/\" target=\"_top\" rel=\"noopener noreferrer\">Qu\u00e9 ofrecemos<\/a> &#8211;\u00a0<a href=\"http:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/1198-2\/\">NyR, p\u00e1gina de inicio<\/a> &#8211;<\/span> <span style=\"font-family: 'comic sans ms', sans-serif;\"><a href=\"http:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/esta-web\/ideario\/ideario-de-esta-web\/\" target=\"_top\" rel=\"noopener noreferrer\">Ideario Web<\/a><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"http:\/\/www.notariosyregistradores.com\/\">PORTADA DE LA WEB<\/a><\/span><\/strong><\/p>\n<div id=\"attachment_140253\" style=\"width: 1034px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-140253\" class=\"size-full wp-image-140253\" src=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Casa_de_Campo-vista_aerea.jpg\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"681\" srcset=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Casa_de_Campo-vista_aerea.jpg 1024w, https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Casa_de_Campo-vista_aerea-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Casa_de_Campo-vista_aerea-768x511.jpg 768w, https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Casa_de_Campo-vista_aerea-500x333.jpg 500w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><p id=\"caption-attachment-140253\" class=\"wp-caption-text\">Vista a\u00e9rea de la Casa de Campo de Madrid.<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfDEBE LA DGSJFP CAMBIAR SU DOCTRINA SOBRE LA ATRIBUCI\u00d3N DE PRIVATIVIDAD? Carlos P\u00e9rez Ramos, Notario de Madrid \u00a0 1.- INTRODUCCI\u00d3N: Recordemos que la DGSJFP ha sostenida en repetidas Resoluciones (entre otras, de 12 de junio de 2020, 15 de enero de 2021 y 8 y 9 de septiembre de 2021 y 4 de julio 2022) [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":107236,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_bbp_topic_count":0,"_bbp_reply_count":0,"_bbp_total_topic_count":0,"_bbp_total_reply_count":0,"_bbp_voice_count":0,"_bbp_anonymous_reply_count":0,"_bbp_topic_count_hidden":0,"_bbp_reply_count_hidden":0,"_bbp_forum_subforum_count":0,"footnotes":""},"categories":[268,250,245],"tags":[21666,13797,5475,1937,15019,21665],"class_list":{"0":"post-140244","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-articulos-doctrina","8":"category-estudios","9":"category-otros-temas","10":"tag-10-de-marzo-de-2026","11":"tag-atribucion-de-privatividad","12":"tag-carlos-perez-ramos","13":"tag-casa-de-campo","14":"tag-lago-casa-de-campo","15":"tag-sap-de-madrid"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/140244","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=140244"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/140244\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":140254,"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/140244\/revisions\/140254"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/107236"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=140244"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=140244"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=140244"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}