{"id":1532,"date":"2015-01-30T01:34:48","date_gmt":"2015-01-30T00:34:48","guid":{"rendered":"http:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/?p=1532"},"modified":"2015-10-05T23:10:27","modified_gmt":"2015-10-05T22:10:27","slug":"un-cuento-chino","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/esta-web\/rincon-literario\/un-cuento-chino\/","title":{"rendered":"Un cuento chino."},"content":{"rendered":"<p><strong>UN CUENTO CHINO: \u201cLA MONTA\u00d1A DONDE SE ABANDONABA A LOS ANCIANOS\u201d<\/strong><\/p>\n<p>Nuestros mayores se nos van yendo y nosotros nos acercamos a nuestro final d\u00eda a d\u00eda. Una generaci\u00f3n es mucho m\u00e1s que un referente. Porque ha sido, sencillamente, nuestra manera de vivir. Y dudo que nuestras aptitudes supongan un relevo de la misma categor\u00eda. Hace pocas semanas, cruc\u00e9, en plena hora de la cena, por el comedor, con un grupo de ancianos. Se trataba de llegar a coger un ascensor, as\u00ed que di la vuelta y anduve despacio por aquel pasillo, entre las mesas, sujetando mi ritmo hasta acercarlo al suyo y tratando de comprender, de entender el sentido de la vejez. Ellos no me miraban. Porque ni siquiera me ve\u00edan. Inmersos en una rutina de analg\u00e9sicos, antiinflamatorios, paseos, algo de higiene y algunos alimentos, pasaban sus horas como si no fueran las mismas. El tiempo, digo, es otro. Ya es otro. Porque las ilusiones, las metas, los afectos, en un cuerpo que te responde y reconoces, tiene el mism\u00edsimo valor de la vida. Pero el cuerpo es otro. Y los dem\u00e1s son otros. Y t\u00fa eres un desconocido que arrastra como puede su dependencia y su fragilidad entre los que ahora deciden por ti, te vas dejando tus recuerdos por los pasillos, mientras cruzas, poco a poco, al otro lado del espejo. Porque la imagen que \u00e9ste te devuelve es tan distinta a la tuya, que no llegas a acostumbrarte. Es una realidad tan lejana, y a la vez tan nuestra, tan cercana, que debe enloquecer. \u00bfC\u00f3mo explicar qui\u00e9n eres? \u00bfC\u00f3mo transmitir lo que quieres? \u00bfY a qui\u00e9n? Tres de enero. De un a\u00f1o nuevo que comienza lleno de esperanza, de ganas de sentirnos mejor, de sentirnos bien. Porque si la vida es ese viaje en tren en el que van quedando asientos vac\u00edos, los que seguimos, debemos asumir la responsabilidad de cuidar a los que nos cuidaron. De hacerles sonre\u00edr. De que tengan a alguien a quien poder mentir. (El \u00faltimo tren, Cayetana Guill\u00e9n Cuervo, El Mundo)<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>LA MONTA\u00d1A DONDE SE ABANDONABA A LOS ANCIANOS<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hab\u00eda una vez, hace mucho, mucho tiempo, una peque\u00f1a regi\u00f3n monta\u00f1osa d\u00f3nde ten\u00edan la costumbre de abandonar a los ancianos al pie de un monte lejano. Cre\u00edan que cuando se cumpl\u00edan los sesenta a\u00f1os dejaban de ser \u00fatiles, por lo que no pod\u00edan preocuparse m\u00e1s de ellos.<br \/> En una peque\u00f1a casa de un pueblecito perdido, hab\u00eda un campesino que acababa de cumplir los sesenta a\u00f1os. Durante todos estos a\u00f1os hab\u00eda cuidado la tierra, se hab\u00eda casado y hab\u00eda tenido un hijo. Despu\u00e9s hab\u00eda enviudado y su hijo tambi\u00e9n se cas\u00f3, d\u00e1ndole dos preciosos nietos. A su hijo le dio mucha pena, pero no pod\u00eda desobedecer las estrictas \u00f3rdenes que le hab\u00eda dado su se\u00f1or. As\u00ed que se acerc\u00f3 a su padre y le dijo:<br \/> <strong>&#8211; <em>Padre, lo siento mucho, pero el se\u00f1or de estas tierras nos ha ordenado que debemos llevar a la monta\u00f1a todos los mayores de sesenta a\u00f1os.<br \/> \u2013 Tranquilo hijo, lo entiendo. Debes hacer lo que el se\u00f1or diga -, contest\u00f3 el anciano lleno de tristeza<\/em>.<\/strong><br \/> As\u00ed que el joven se carg\u00f3 al viejo a la espalda, ya que a su padre ya le era dif\u00edcil caminar por el bosque, e inici\u00f3 el viaje hacia las monta\u00f1as. Mientras iban caminando, el joven se fij\u00f3 que su padre dejaba caer peque\u00f1as ramas que iba rompiendo. El joven crey\u00f3 que quer\u00eda marcar el camino para poder volver a casa pero cuando le pregunt\u00f3, el anciano le dijo:<br \/> <strong><em>&#8211; No lo estoy haciendo para mi, hijo. Pero vamos a un lugar lejano y escondido, y ser\u00eda un desastre que te desorientases y no pudieses volver. As\u00ed que he pensado que si iba dejando ramitas por el camino seguro que no te perder\u00edas.<\/em><\/strong><br \/> Al o\u00edr estas palabras el joven se emocion\u00f3 con la generosidad de su padre. Pero continu\u00f3 caminando porque no pod\u00eda desobedecer al se\u00f1or de esas tierras.<br \/> Cuando finalmente llegaron al pie de la monta\u00f1a, el hijo, con el coraz\u00f3n hecho pedazos, dej\u00f3 all\u00ed a su padre. Para volver decidi\u00f3 utilizar otra ruta, pero se hac\u00eda de noche y no consegu\u00eda encontrar el camino de vuelta. As\u00ed que retrocedi\u00f3 sobre sus pasos y cuando lleg\u00f3 junto a su padre le rog\u00f3 que le indicara por d\u00f3nde ten\u00eda que ir. Se volvi\u00f3 a cargar a su padre a la espalda y, siguiendo las indicaciones del anciano, empez\u00f3 a cruzar el valle por el que hab\u00edan venido.<br \/> Gracias a las ramitas rotas que el viejo hab\u00eda dejado por el camino, pudieron llegar a su casa. Toda la familia se puso muy contenta cuando vieron de nuevo al anciano. Entonces, el joven decidi\u00f3 esconderlo debajo los tablones del suelo de su caba\u00f1a para que nadie lo viese y no le obligasen a llev\u00e1rselo otra vez.<br \/> El se\u00f1or del pa\u00eds, que era bastante caprichoso, a veces ped\u00eda a sus s\u00fabditos que hiciesen cosas muy dif\u00edciles. Un d\u00eda, reuni\u00f3 a todos los campesinos del pueblo y les dijo:<br \/> <strong><em>&#8211; Quiero que cada uno de vosotros me traiga una cuerda tejida con ceniza<br \/> <\/em><\/strong>\u00a0Todos los campesinos se quedaron muy preocupados. \u00bfC\u00f3mo pod\u00edan tejer una cuerda con ceniza? \u00a1Era imposible! El joven campesino volvi\u00f3 a su casa y le pidi\u00f3 consejo a su padre, que continuaba escondido bajo los tablones.<br \/> <strong><em>\u00a0\u2013 Mira -, le explic\u00f3 el anciano-, lo que tienes que hacer es trenzar una cuerda apretando mucho los hilos. Luego debes quemarla hasta que solo queden cenizas<\/em><\/strong>.<br \/> El joven hizo lo que su padre le hab\u00eda aconsejado y llev\u00f3 la cuerda de ceniza a su se\u00f1or. Nadie m\u00e1s hab\u00eda conseguido cumplir con la dif\u00edcil tarea. As\u00ed que el joven campesino recibi\u00f3 muchas felicitaciones y alabanzas de su se\u00f1or.<br \/> Otro d\u00eda, el se\u00f1or volvi\u00f3 a convocar a los hombres de la aldea. Esta vez les orden\u00f3 a todos llevarle una concha atravesada por un hilo. El joven campesino se volvi\u00f3 a desesperar. \u00a1No sab\u00eda c\u00f3mo se pod\u00eda atravesar una concha! As\u00ed que, cuando lleg\u00f3 a casa, volvi\u00f3 a preguntar a su padre lo que deb\u00eda hacer y \u00e9ste le contest\u00f3:<br \/> <strong><em>\u00a0\u2013 Coge una concha y orienta su punta hacia la luz- explic\u00f3 el anciano-. Despu\u00e9s coge un hilo y eng\u00e1nchale un grano de arroz. Entonces dale el grano de arroz a una hormiga y haz que camine sobre la superficie de la concha. As\u00ed conseguir\u00e1s que el hilo pase de un lado al otro de la concha.<\/em><\/strong><br \/> El hijo sigui\u00f3 las instrucciones de su padre y as\u00ed pudo llevar la concha ante el se\u00f1or de esas tierras. El se\u00f1or se qued\u00f3 muy impresionado:<br \/> <strong><em>&#8211; Estoy orgulloso de tener gente tan inteligente como t\u00fa en mis tierras. \u00bfC\u00f3mo es que eres tan sabio?<\/em><\/strong> \u2013 le pregunt\u00f3 el se\u00f1or.<br \/> El joven decidi\u00f3 contestarle toda la verdad:<br \/> <strong><em>&#8211; Ver\u00e9is se\u00f1or, debo ser sincero. Yo deber\u00eda haber abandonado a mi padre porqu\u00e9 ya era mayor, pero me dio pena y no lo hice. Las tareas que nos encomend\u00f3 eran tan dif\u00edciles que solo se me ocurri\u00f3 preguntar a mi padre. \u00c9l me explic\u00f3 c\u00f3mo deb\u00eda hacerlo y yo os he tra\u00eddo los resultados<\/em><\/strong>.<br \/> Cuando el se\u00f1or escuch\u00f3 toda la historia, se qued\u00f3 impresionado y se dio cuenta de la sabidur\u00eda de las personas mayores. Por eso se levant\u00f3 y dijo:<br \/> <strong><em>&#8211; Este campesino y su padre me han demostrado el valor de las personas mayores. Debemos tenerles respeto y por eso, a partir de ahora, ning\u00fan anciano deber\u00e1 ser abandonado<\/em><\/strong>.<br \/> Y a partir de entonces les ancianos del pueblo continuaron viviendo con sus familias aunque cumplieran sesenta a\u00f1os, ayud\u00e1ndolos con la sabidur\u00eda que hab\u00edan acumulado a lo largo de toda su vida.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/category\/secciones\/oficina-notarial\/algo-que-derecho\/\">ALGO + QUE DERECHO<\/a><\/h2>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>UN CUENTO CHINO: \u201cLA MONTA\u00d1A DONDE SE ABANDONABA A LOS ANCIANOS\u201d Nuestros mayores se nos van yendo y nosotros nos acercamos a nuestro final d\u00eda a d\u00eda. Una generaci\u00f3n es mucho m\u00e1s que un referente. Porque ha sido, sencillamente, nuestra manera de vivir. Y dudo que nuestras aptitudes supongan un relevo de la misma categor\u00eda. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_bbp_topic_count":0,"_bbp_reply_count":0,"_bbp_total_topic_count":0,"_bbp_total_reply_count":0,"_bbp_voice_count":0,"_bbp_anonymous_reply_count":0,"_bbp_topic_count_hidden":0,"_bbp_reply_count_hidden":0,"_bbp_forum_subforum_count":0,"footnotes":""},"categories":[246,235],"tags":[679,677,676,678],"class_list":{"0":"post-1532","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-algo-que-derecho","7":"category-rincon-literario","8":"tag-ancianos","9":"tag-chino","10":"tag-cuento","11":"tag-montana"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1532","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1532"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1532\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1532"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1532"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1532"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}