{"id":16229,"date":"2016-02-17T21:43:42","date_gmt":"2016-02-17T20:43:42","guid":{"rendered":"http:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/?p=16229"},"modified":"2016-06-21T19:38:38","modified_gmt":"2016-06-21T17:38:38","slug":"informe-opositores-enero-2015","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/secciones\/oposiciones\/informes-opositores\/informe-opositores-enero-2015\/","title":{"rendered":"Informe Opositores Enero 2015"},"content":{"rendered":"<h2 style=\"text-align: center;\">\u00a0<\/h2>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><strong>INFORME PARA OPOSITORES A NOTAR\u00cdAS Y REGISTROS.<\/strong><\/h2>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><strong>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 ENERO &#8211; 2015<\/strong><\/h2>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><strong>\u00a0<\/strong><strong>J<\/strong><strong>os\u00e9 Antonio Riera \u00c1lvarez, Notario de Arucas (Gran Canaria)<\/strong><\/h2>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>Nota<\/strong>: durante los pr\u00f3ximos meses<strong> se simultanear\u00e1n los informes correspondientes al presente a\u00f1o y al 2015<\/strong>, que ha sido un a\u00f1o de muchas e importantes novedades legislativas y de una intensa actividad de la Direcci\u00f3n General (incluida la modificaci\u00f3n de programas). Todo ello, unido a la idea de introducir <strong>cambios en la estructura del Informe<\/strong>, han provocado este retraso que se subsanar\u00e1 con esta publicaci\u00f3n simult\u00e1nea.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">En este nuevo formato, adem\u00e1s de conservar en buena medida la estructura empleada hasta ahora, parte de las <strong>materias ser\u00e1n distribuidas siguiendo el orden de los Programas de oposici\u00f3n<\/strong>, y se procurar\u00e1 <strong>aumentar la rese\u00f1a de sentencias<\/strong> junto con algunas <strong>notas doctrinales<\/strong>, buscando facilitar la visi\u00f3n practica de los temas y hacer menos \u00e1rido su estudio.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">\u00a0Espero que estas novedades sean de vuestro inter\u00e9s. Cualquier opini\u00f3n o sugerencia que quer\u00e1is hacer pod\u00e9is envi\u00e1rmela a jarieral@gmail.com.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">SUMARIO.<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#dcg\"><strong>Derecho civil: Parte general<\/strong><strong>.<\/strong><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>&#8211; Negocios abstractos. Reconocimiento de deuda. Medios de pago.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><a href=\"#dco\">Derecho civil: Obligaciones y contratos<\/a><\/strong><strong>. <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>&#8211; Interpretaci\u00f3n de los contratos: la teor\u00eda de la base del negocio<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><a href=\"#dn\">Derecho notarial<\/a><\/strong><strong>. <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>&#8211; Juicio notarial de capacidad. La capacidad en los testamentos<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>&#8211; NIF\/NIE<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><a href=\"#dp\">Derecho procesal<\/a><\/strong><strong>. <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>&#8211; El recurso extraordinario por infracci\u00f3n procesal.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><a href=\"#cues\">Cuestionario pr\u00e1ctico<\/a><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>&#8211; Anotaci\u00f3n de demanda<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>&#8211; Asiento de presentaci\u00f3n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>&#8211; Herencia<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>&#8211; NIF-NIE<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>&#8211; Principio de tracto sucesivo<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>&#8211; Recurso gubernativo<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>&#8211; Venta en p\u00fablica subasta<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><strong><a id=\"dcg\"><\/a>Derecho civil: Parte general<\/strong><strong>.<\/strong><\/h2>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><em>1. Negocios abstractos<\/em><em>. Reconocimiento de deuda. Medios de pago.<\/em><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Temarios de oposiciones<\/strong>:<\/p>\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"115\">\n<p>CIVIL<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"130\">\n<p>Notarias<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"96\">\n<p><strong>T.<\/strong>22<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"137\">\n<p>Registros<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"96\">\n<p><strong>T<\/strong>.22<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1 Doctrina<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1 Causa del negocio y negocios abstractos.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Resoluci\u00f3n que se resume trata de un reconocimiento de deuda que se realiza en escritura p\u00fablica y para cuyo pago se transmiten unas fincas a los acreedores. Sobre tal negocio gravita la cuesti\u00f3n de la causa negocial, la categor\u00eda de los negocios abstractos y su reflejo en el \u00e1mbito registral.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La causa es un elemento esencial del negocio jur\u00eddico (art.1261 CC) cuya falta determina su ineficacia (inexistencia), seg\u00fan SS.TS 24 de mayo de 1988 y 13 de marzo de 1997, entre otras muchas. As\u00ed resulta del art. 1275 CC, seg\u00fan el que los negocios sin causa o con causa il\u00edcita no producen efecto alguno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tal planteamiento se vio enturbiado por el alcance dado en ocasiones al texto del art. 1277 CC, seg\u00fan el cual, aunque la causa no se exprese en el contrato se presume que existe y es verdadera y licita mientras el deudor no pruebe lo contrario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0En base a dicho texto, dice AMOR\u00d3S GUARDIOLA, se defendi\u00f3 por algunos autores y en algunas sentencias (hoy claramente superadas) que en el Derecho espa\u00f1ol se admit\u00edan los negocios abstractos o sin causa, pues la presunci\u00f3n del art. 1277 no s\u00f3lo tenia un alcance probatorio o procesal, sino tambi\u00e9n sustantivo o material. De este modo se reconoci\u00f3 car\u00e1cter abstracto a la hipoteca (RDGRN 31 julio 1928 y STS 14 de enero de 1935), o la fianza en cuanto a la relaci\u00f3n entre acreedor y fiador (STS 27 de junio de 1941).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Sin embargo, tal planteamiento es rechazado actualmente por la generalidad de la Doctrina y Jurisprudencia por no tener encaje en el sistema causalista espa\u00f1ol. El alcance que se le da al art\u00edculo 1277 CC es la llamada <em>abstracci\u00f3n procesal de la causa<\/em>, seg\u00fan la cual, partiendo de la necesaria existencia de la causa para la validez del contrato -pues su falta producir\u00eda su ineficacia- lo que el art. 1277 CC establece es una abstracci\u00f3n puramente procesal de la causa que exime al acreedor de la necesidad de probarla, pero que no evita que, probada su falta y destruida la presunci\u00f3n por cualquier medio de prueba, el negocio sea ineficaz (STS.22 julio 1996).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Concluye AMOR\u00d3S GUARDIOLA diciendo que \u201cla presunci\u00f3n legal se establece por conveniencias pr\u00e1cticas para facilitar la reclamaci\u00f3n del acreedor, pero su vigencia `presupone la existencia de un sistema causal. Si la causa no fuera necesaria no tendr\u00eda sentido la presunci\u00f3n como medio de prueba de la misma\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por su parte, DIEZ-PICAZO concluye terminantemente diciendo que en nuestro Derecho civil \u201cno hay rastro de contratos abstractos\u201d, pues ha adoptado un sistema causal de transmisi\u00f3n del dominio (art. 609 CC). Refiri\u00e9ndose a la abstracci\u00f3n en las letras de cambio u otros t\u00edtulos valores, argumenta este autor que tampoco es exacto concluir que se trata de t\u00edtulos abstractos en sentido estricto, pues lo \u00fanico que hay \u201ces una limitaci\u00f3n de la facultad de oponer excepciones derivadas de la situaci\u00f3n subyacente frente a los terceros adquirentes de buena fe del t\u00edtulo valor\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2 Reconocimiento de deuda.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es un negocio jur\u00eddico unilateral por el que se reconoce y asume la existencia de una deuda, fijando el alcance de dicha relaci\u00f3n obligatoria preexistente. Se trata de una figura jur\u00eddica doctrinal y jurisprudencialmente reconocida en base al principio de la autonom\u00eda de la voluntad (art. 1255 CC).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan la STS de 15 de febrero de 2002, todo reconocimiento de deuda ha de ser causal, si bien la causa puede estar s\u00f3lo gen\u00e9ricamente expresada o impl\u00edcita (supuesto al que se suele denominar reconocimiento de deuda abstracto o formal, al que le es de aplicaci\u00f3n el art\u00b41277 CC), o bien puede estar plenamente expresada, caso al que no se aplica la presunci\u00f3n del 1277 CC por ser innecesario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2 Supuesto de hecho<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mediante escritura p\u00fablica, un matrimonio reconoce deber una cantidad de dinero y transmite a los acreedores unas fincas en pago de la deuda, solicit\u00e1ndose la inscripci\u00f3n de las mismas a favor de los adquirentes por el negocio de daci\u00f3n en pago.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se plantean una serie de cuestiones relativas al negocio jur\u00eddico celebrado, a la constancia de los medios de pago y a la forma de acreditar el NIF\/NIE de los otorgantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Doctrina de la DGRN<\/strong>:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1 <u>Reconocimiento de deuda<\/u>:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">a) Concepto: Es un negocio jur\u00eddico de fijaci\u00f3n que contiene la voluntad negocial de asumir y fijar una relaci\u00f3n obligatoria preexistente (SSTS 24 junio 2004, 31 marzo 2005, 17 noviembre 2006, 16 abril 2008, 6 marzo 2003).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">b) Notas distintivas:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0(i) Es un negocio causal porque trae su causa de una obligaci\u00f3n preexistente, sin perjuicio de que se hable de abstracci\u00f3n procesal de la causa porque el reconocimiento dispensa de probar dicha causa en juicio: se presume su existencia y licitud conforme al art. 1277 CC.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0(ii) Es un negocio aut\u00f3nomo e independiente de la obligaci\u00f3n preexistente que constituye su causa. Registralmente, es el reconocimiento de deuda el negocio jur\u00eddico objeto de inscripci\u00f3n y no la relaci\u00f3n jur\u00eddica preexistente. Por esta raz\u00f3n, no es exigible a los efectos de la inscripci\u00f3n del reconocimiento de deuda la presentaci\u00f3n de la documentaci\u00f3n justificativa de la obligaci\u00f3n preexistente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0(iii) Lo ahora dicho no impide que, desde el punto de vista de la obligaci\u00f3n de acreditar los medios de pago cuando la causa de la deuda reconocida sea un pr\u00e9stamo u otra relaci\u00f3n negocial en la que ha mediado desplazamiento de dinero, deban acreditarse los medios de pago empleados conforme a la legislaci\u00f3n vigente y en cumplimiento de la legislaci\u00f3n de prevenci\u00f3n del blanqueo de capitales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">. (iv) Se dice que tiene un efecto constitutivo porque es vinculante <em>per se<\/em> para el deudor que reconoce, el cual queda obligado directamente por este negocio jur\u00eddico de fijaci\u00f3n. Es lo que se denomina como efecto material del reconocimiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0(v) Que tenga este efecto constitutivo no supone, sin embargo, que se produzca una extinci\u00f3n de la obligaci\u00f3n de la que trae su causa. No hay novaci\u00f3n extintiva. S\u00f3lo se producir\u00e1 este efecto cuando expresamente se estipule.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2 <u>Medios de pago: acreditaci\u00f3n.<\/u><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">a) Obligaci\u00f3n de acreditar los medios de pago: En el p\u00e1rrafo segundo del art. 177 RN en relaci\u00f3n con el art. 24 LN impone al Notario una obligaci\u00f3n de identificaci\u00f3n los medios de pago cuando concurran tres requisitos: (i) Que impliquen declaraci\u00f3n, constituci\u00f3n, transmisi\u00f3n, modificaci\u00f3n o extinci\u00f3n de derechos reales sobre bienes inmuebles; (ii) Que sean a t\u00edtulo oneroso, y (iii) Que la contraprestaci\u00f3n consista en todo o en parte en dinero o signo que lo represente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">b) Pago por transferencia o domiciliaci\u00f3n (art. 177 RN): (i) Cuando el pago se hace mediante transferencia o domiciliaci\u00f3n, el r\u00e9gimen es <u>indistinto<\/u> para el caso de que los pagos sean anteriores o simult\u00e1neos al otorgamiento de las escrituras. (ii) Los comparecientes deber\u00e1n manifestar los datos correspondientes a los c\u00f3digos de las cuentas de cargo y abono, quedando constancia en la escritura de dichas manifestaciones. (iii) Tambi\u00e9n se considera identificado el medio de pago en caso de transferencia o domiciliaci\u00f3n, aunque no se aporten los c\u00f3digos de las cuentas de cargo y abono, siempre que conste el ordenante, beneficiario, fecha, importe, entidad emisora y ordenante y receptora o beneficiaria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Fuente<\/strong>: RDGRN <strong><a href=\"http:\/\/www.boe.es\/boe\/dias\/2015\/01\/23\/pdfs\/BOE-A-2015-563.pdf\">R.9 diciembre 2014<\/a><\/strong>. BOE 23 enero 2015\/563<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong>:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">AMOR\u00d3S GUARDIOLA, Manuel. <em>Comentario del C\u00f3digo Civil. Tomo II, <\/em>p\u00e1gs. 496 y ss. Ministerio de Justicia. Madrid, 1991.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">D\u00cdEZ-PICAZO, Luis. <em>Fundamentos de Derecho Civil Patrimonial I. Introducci\u00f3n. Teor\u00eda del Contrato.,<\/em> <em>p\u00e1g.<\/em> 239. Editorial CIVITAS. Madrid 1993.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><a href=\"http:\/\/www.boe.es\/boe\/dias\/2015\/01\/23\/pdfs\/BOE-A-2015-563.pdf\">R.9 diciembre 2014<\/a><\/strong>. BOE 23 enero 2015\/563<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><strong><a id=\"dco\"><\/a>Derecho civil: Obligaciones y contratos<\/strong><strong>. <\/strong><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>1. Interpretaci\u00f3n de los contratos<\/em><em>: la teor\u00eda de la base del negocio como criterio de interpretaci\u00f3n contractual<\/em>.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Temarios de oposiciones<\/strong>:<\/p>\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"115\">\n<p>CIVIL<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"130\">\n<p>Notarias<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"96\">\n<p><strong>T.<\/strong> 60<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"137\">\n<p>Registros<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"96\">\n<p><strong>T<\/strong>. 60<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1 Doctrina.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Sentencia que despu\u00e9s se rese\u00f1a utiliza la <em>teor\u00eda de la base del negocio<\/em> como criterio interpretativo, y lleva al Tribunal a considerar incumplida la prestaci\u00f3n de uno de los contratantes por no reunir un requisito que era consustancial al contrato cuestionado, cuya ausencia <em>frustra el fin pr\u00e1ctico perseguido<\/em> por el comprador al celebrar el contrato de compraventa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se\u00f1ala el profesor DE CASTRO que la <em>teor\u00eda de la base del negocio<\/em> surge en el Derecho alem\u00e1n como \u201cremedio de urgencia\u201d con el que llenar el vac\u00edo dejado por el abandono del sistema causalista. Mediante esta teor\u00eda se rescata del abandono la causa negocial, incorpor\u00e1ndola nuevamente a la <em>ratio decidendi<\/em> de los Tribunales. Pregunt\u00e1ndose si los resultados a que lleva la aplicaci\u00f3n de esta teor\u00eda son admisibles en el Derecho espa\u00f1ol, contesta afirmativamente por cuanto el C\u00f3digo Civil la tiene en cuenta en numerosos preceptos, por ejemplo: art. 644, el art. 997 o el art.1009 p\u00e1rrafo 2\u00ba. Sin embargo, en cuanto a su consideraci\u00f3n como teor\u00eda aut\u00f3noma y novedosa la estima superflua e inocua pues no hace otra cosa que destacar el aspecto objetivo de la causa concreta negocial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El profesor D\u00cdEZ-PICAZO destaca que la formulaci\u00f3n m\u00e1s antigua de la teor\u00eda de la base del negocio es obra de WINDSCHEID (doctrina de la presuposici\u00f3n) y tiene un car\u00e1cter absolutamente subjetivo, pues se trata de un condicionante de la declaraci\u00f3n de voluntad del contratante. Esta condici\u00f3n o presupuesto considerado como cierto y esencial por uno de los contratantes para la celebraci\u00f3n del contrato determina que su declaraci\u00f3n de voluntad s\u00f3lo sea eficaz si concurre tal condici\u00f3n. En la misma l\u00ednea sigue OERTMANN, en cuya obra aparece por primera vez la teor\u00eda de la base del negocio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sigue diciendo D\u00cdEZ-PICAZO que la formulaci\u00f3n m\u00e1s perfecta de esta teor\u00eda la hace LARENZ, para quien la base del negocio desaparecer\u00e1 por transformaci\u00f3n de las circunstancias existentes en el momento de la celebraci\u00f3n del negocio en los siguientes casos: <strong>a)<\/strong> Desaparici\u00f3n de la base del negocio subjetiva (o representaci\u00f3n mental o expectativa compartida por ambos contratantes): cuando los contratantes celebran el contrato en atenci\u00f3n a determinadas circunstancias que se alteran sustancialmente despu\u00e9s de su celebraci\u00f3n. Esta alteraci\u00f3n sustancial de las circunstancias puede consistir en la desaparici\u00f3n de las existentes, o en la no aparici\u00f3n de otras cuya expectativa fue considerada esencial, o bien lo contrario, es decir, la presencia de circunstancias no previstas ni queridas y que alteran sustancialmente el contrato celebrado. <strong>b)<\/strong> Desaparici\u00f3n de la base del negocio objetiva (\u201cestado general de cosas\u201d presente al tiempo de celebrar el negocio): cuando la subsistencia de las circunstancias objetivas existentes en el momento de la celebraci\u00f3n del negocio es necesaria objetivamente para que el contrato pueda tener sentido para los contratantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se\u00f1ala este autor los siguientes presupuestos para que sea aplicable la teor\u00eda de la base del negocio: (<strong>i<\/strong>) Ha de tratarse de una relaci\u00f3n obligacional de tracto sucesivo, o bien de obligaciones de ejecuci\u00f3n instant\u00e1nea pero cuyo cumplimiento se ha diferido en el tiempo. (<strong>ii<\/strong>) Que, por las circunstancias sobrevenidas, desaparezca la relaci\u00f3n de equivalencia o la proporci\u00f3n entre las prestaciones, de suerte que no pueda hablarse en rigor de prestaci\u00f3n y contraprestaci\u00f3n. (<strong>iii<\/strong>) Que la finalidad perseguida por ambos contratantes o la finalidad esencial perseguida por uno de ellos (admitida y no rechazada por el otro) resulte inalcanzable, produci\u00e9ndose un da\u00f1o injustificado para uno de los contratantes y no imputable al mismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No cabe aplicar la teor\u00eda de la base del negocio, sin embargo, en los siguientes casos: (<strong>i<\/strong>) Cuando la alteraci\u00f3n de las circunstancias fuera previsible o dependieran de la voluntad o influencia del perjudicado. (<strong>ii<\/strong>) Tampoco cabe aplicarla cuando el riesgo fue elemento relevante en el negocio (contratos aleatorios) o fue asumido y tenido en cuenta en la formulaci\u00f3n del contrato.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto a las consecuencias pr\u00e1cticas de aplicar la teor\u00eda de la base del negocio destaca D\u00cdEZ- PICAZO que, doctrina y jurisprudencia, oscilan entre el efecto resolutorio y el efecto modificativo de reajuste o revisi\u00f3n. En su opini\u00f3n, la resoluci\u00f3n debe ser la regla general en las relaciones sinalagm\u00e1ticas, mientras que puede ser excepcionalmente de revisi\u00f3n o reajuste en los casos de excesiva onerosidad en obligaciones simples o a cargo de una sola de las partes contratantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2 Supuesto de hecho.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se plantea la interpretaci\u00f3n y alcance de un contrato de compraventa de participaciones de una parte indivisa de una finca calificada parcialmente como urbana pero pendiente de la licencia de segregaci\u00f3n a tales efectos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se cuestiona si para la parte compradora el que la finca se entregara en condiciones de edificar (esto es, con la correspondiente calificaci\u00f3n de urbana y pertinentemente segregada de la parte r\u00fastica) resultaba consustancial en orden al prop\u00f3sito negocial que inform\u00f3 el contrato.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Las discrepancias, con car\u00e1cter general, y en orden al prop\u00f3sito negocial de operar la correspondiente edificaci\u00f3n urban\u00edstica de la finca, se centran el alcance de la interpretaci\u00f3n literal del contrato respecto de cuestiones esenciales: determinaci\u00f3n del objeto y del momento de cumplimiento, car\u00e1cter esencial de determinadas prestaciones y plazos establecidos, valoraci\u00f3n del cumplimiento realizado y, en suma, de la procedencia de la aplicaci\u00f3n de la acci\u00f3n resolutoria y, en su caso de la penalidad establecida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>3 Doctrina de la Sentencia<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201c\u2026 En este sentido, y en la l\u00ednea de lo argumentado por la sentencia de la Audiencia, debe se\u00f1alarse que la doctrina jurisprudencial de esta Sala, particularmente la STS de 18 de mayo de 2012 (n\u00fam. 294\/2012 ) as\u00ed como otras mas recientes, STS de 22 de febrero de 2013 (n\u00fam. 53\/2013 ) ha puntualizado que en el \u00e1mbito de la interpretaci\u00f3n de los contratos, la interpretaci\u00f3n gramatical, referida al \u00absentido literal\u00bb que dispone el art\u00edculo 1281 del C\u00f3digo Civil no supone, en rigor, una estricta subordinaci\u00f3n del criterio subjetivo manifestado por la voluntad o la intenci\u00f3n de las partes; mas bien, por el contrario, el citado precepto, p\u00e1rrafo segundo, destaca la prevalencia final de la voluntad realmente querida por las partes contratantes ( STS 18 de junio 1992 ).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Su relevancia, por tanto, hay que observarla fuera de esta liza dial\u00e9ctica y dentro de la unidad del fen\u00f3meno interpretativo en su conjunto. En esta l\u00ednea, el sentido literal, como criterio hermen\u00e9utico, destaca por ser el presupuesto inicial del fen\u00f3meno interpretativo, esto es, el punto de partida desde el que se atribuye sentido a las declaraciones realizadas, se indaga la concreta intenci\u00f3n de los contratantes y se ajusta o delimita el prop\u00f3sito negocial proyectado en el contrato.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Desde esta perspectiva general, su aplicaci\u00f3n o contraste puede llevar a dos alternativas. En la primera, cuando los t\u00e9rminos son claros y no dejan duda alguna sobre la intenci\u00f3n querida por los contratantes, la interpretaci\u00f3n literal es el punto de partida y tambi\u00e9n el punto de llegada del fen\u00f3meno interpretativo; de forma que se impide, so pretexto de la labor interpretativa, que se pueda modificar una declaraci\u00f3n que realmente resulta clara y precisa. En la segunda, la interpretaci\u00f3n literal colabora decisivamente en orden a establecer la cuesti\u00f3n interpretativa, esto es, que el contrato por su falta de claridad, contradicciones, vac\u00edos, o la propia conducta de los contratantes, contenga disposiciones interpretables, de suerte que el fen\u00f3meno interpretativo deba seguir su curso, vali\u00e9ndose para ello de los diferentes medios interpretativos a su alcance, para poder dotarlo de un sentido acorde con la intenci\u00f3n realmente querida por las partes y de conformidad con lo dispuesto imperativamente en el orden contractual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el presente caso, en contra de lo alegado por la parte recurrente, se observa una clara<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">correspondencia entre el marco del sentido literal del contrato y el prop\u00f3sito negocial plasmado por las partes que se pretende alcanzar por el cauce contractual. Esta correspondencia, que elude que haya cuesti\u00f3n interpretable, queda evidenciada si nos planteamos la instrumentaci\u00f3n t\u00e9cnica de la <strong>teor\u00eda de la base del negocio como criterio de interpretaci\u00f3n contractual<\/strong>; extremo que esta Sala ha aplicado recientemente en m\u00faltiples aspectos de la relaci\u00f3n contractual, as\u00ed, entre otras, para la delimitaci\u00f3n del car\u00e1cter esencial del t\u00e9rmino establecido ( STS de 20 de noviembre de 2012, n\u00fam. 674\/2012 ), de la calificaci\u00f3n del contrato ( STS de 26 de marzo de 2013, n\u00fam. 165\/2013 ) del objeto contractual proyectado ( STS de 12 de abril de 2013, n\u00fam. 226\/2013 ) y, en su caso, de la previa determinaci\u00f3n del incumplimiento esencial de la obligaci\u00f3n ( STS de 18 de noviembre de 2013, n\u00fam. 638\/2013 ).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pues bien, en el presente caso, y de acuerdo al anterior y extenso contexto doctrinal, no puede albergarse duda alguna, conforme al sentido literal del contrato (Expositivo del contrato de 30 de noviembre de 2006) que para la parte compradora el que la finca se entregara en condiciones de edificar (esto es, con la correspondiente calificaci\u00f3n de urbana y pertinentemente segregada de la parte r\u00fastica) resultaba consustancial en orden al prop\u00f3sito negocial que inform\u00f3 el contrato; resultando frustrado en sentido diverso La obligaci\u00f3n de segregar constitu\u00eda, por tanto, una condici\u00f3n previa que deb\u00eda reunir el objeto del contrato y que asum\u00eda directamente la parte vendedora\u2026\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Fuente<\/strong>: STS 4892\/2014 &#8211; ECLI:ES:TS: 2014:4892<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Id Cendoj: 28079110012014100638<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00d3rgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Civil<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">N\u00ba de Recurso: 1801\/2012. N\u00ba de Resoluci\u00f3n: 414\/2014<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ponente: FRANCISCO JAVIER ORDU\u00d1A MORENO<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong>:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">DE CASTRO Y BRAVO, Federico. <em>El negocio jur\u00eddico<\/em>, p\u00e1gs. 321 y ss. Editorial CIVITAS. Madrid, 1985.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">D\u00cdEZ-PICAZO, Luis. <em>Fundamentos de Derecho Civil Patrimonial II. Las relaciones obligatorias,<\/em> <em>p\u00e1gs.<\/em> 877 y ss. Editorial CIVITAS. Madrid 1993.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><strong><a id=\"dn\"><\/a>Derecho notarial<\/strong><strong>.<\/strong><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em style=\"line-height: 1.71429; font-size: 1rem;\">1. Juicio notarial de capacidad<\/em><em style=\"line-height: 1.71429; font-size: 1rem;\">. La capacidad en los testamentos<\/em><span style=\"line-height: 1.71429; font-size: 1rem;\">.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Temarios de oposiciones<\/strong>:<\/p>\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"115\">\n<p>NOTARIAL<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"130\">\n<p>Notarias<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"96\">\n<p><strong>T<\/strong>.13<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"137\">\n<p>Registros<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"96\">\n<p><strong>T<\/strong>. 6<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1 <\/strong>Al juicio notarial sobre la capacidad de los otorgantes se refieren los siguientes art\u00edculos de la legislaci\u00f3n notarial:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1) El art. 17 bis de la Ley del Notariado dice en su apartado 2 letra a) que \u201ccon independencia del soporte electr\u00f3nico, inform\u00e1tico o digital en que se contenga el documento p\u00fablico notarial, el notario deber\u00e1 dar fe de la identidad de los otorgantes, de que a su juicio tienen capacidad y legitimaci\u00f3n, de que el consentimiento ha sido libremente prestado\u2026\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2) En el mismo sentido dice con car\u00e1cter general el art. 145 RN que la autorizaci\u00f3n o intervenci\u00f3n del instrumento p\u00fablico implica el deber del notario de dar fe de la identidad de los otorgantes, de que a su juicio tienen capacidad y legitimaci\u00f3n\u2026\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3) El art. 156 RN dice que la comparecencia de toda escritura indicar\u00e1 \u201c\u20268\u00ba La afirmaci\u00f3n de que los otorgantes, a juicio del notario, tienen la capacidad civil o legal necesaria para otorgar el acto o contrato a que la escritura se refiera, en la forma establecida en este Reglamento\u2026\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4) En el mismo sentido indicado, el art. 167 RN dice que \u201cEl Notario, en vista de la naturaleza del acto o contrato y de las prescripciones del Derecho sustantivo en orden a la capacidad de las personas, har\u00e1 constar que, a su juicio, los otorgantes, en el concepto con que intervienen, tienen capacidad civil suficiente para otorgar el acto o contrato de que se trate\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5) El art. 164 RN tambi\u00e9n tata de la capacidad en el caso de los menores de edad y de los extranjeros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a06) El art. 197 qu\u00e1ter, referido a las p\u00f3lizas, dice que, conforme a lo previsto en el art. 17 bis LN, la expresi\u00f3n <em>con mi intervenci\u00f3n<\/em> implica \u201c\u2026c) el juicio de capacidad de los otorgantes para el acto o contrato intervenido\u2026\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a07) El art. 198 RN dice en materia de actas notariales que ser\u00e1n de aplicaci\u00f3n los preceptos relativos a las escrituras matrices con las modificaciones siguientes: \u201c\u20261\u00ba En la comparecencia no se necesitar\u00e1 afirmar la capacidad de los requirentes\u2026salvo que por tratarse del ejercicio de un derecho el notario deba hacer costar de modo expreso la capacidad y legitimaci\u00f3n del requirente\u2026\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2<\/strong> El juicio de capacidad notarial comprende la capacidad natural y la capacidad civil de la persona, pues ambas deben concurrir para la validez y eficacia del acto o negocio jur\u00eddico. Por capacidad natural debe entenderse la aptitud de la persona para comprender el contenido y la trascendencia de lo que firma, o como dice el art. 193 RN, la aptitud para el <em>cabal conocimiento del alcance y efectos<\/em> del instrumento p\u00fablico. La capacidad civil o legal es la exigida por las leyes civiles para realizar eficazmente actos y contratos seg\u00fan la edad. As\u00ed, la regla general de capacidad civil es la mayor\u00eda de edad (art. 322 CC), pero en materia testamentaria, por ejemplo, la edad h\u00e1bil para otorgar testamentos es la de catorce a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>3<\/strong> Sobre el juicio de capacidad en los testamentos, la doctrina del TS (SS 29 marzo 2004 y 26 de abril de 2008) se concentra en los siguientes postulados: (<strong>a<\/strong>) que la capacidad mental del testador se presume mientras no se destruya por prueba en contrario; (<strong>b<\/strong>) <u>que la apreciaci\u00f3n de esta capacidad ha de ser hecha con referencia al momento mismo del otorgamiento<\/u>; (<strong>c<\/strong>) que la afirmaci\u00f3n hecha por el Notario de la capacidad del testador, puede ser destruida por ulteriores pruebas, demostrativas de que en el acto de testar no se hallaba el otorgante en su cabal juicio, pero requiri\u00e9ndose que estas pruebas sean muy cumplidas y convincentes, ya que la aseveraci\u00f3n notarial reviste especial relevancia de certidumbre, y (<strong>d<\/strong>) que por ser una cuesti\u00f3n de hecho la relativa a la sanidad del juicio del testador, su apreciaci\u00f3n corresponde a la Sala de instancia\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dice la STS que comentamos que el hecho de que se desvirt\u00fae mediante pruebas convincentes el juicio de capacidad notarial no supone poner en duda la honestidad y buena fe o prestigio social de los notarios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las pruebas valoradas en la Sentencia que nos ocupa fueron las siguientes: testifical, dict\u00e1menes m\u00e9dicos, pruebas periciales, juicios de capacidad de otros Notarios en testamentos anteriores. Destaca una prueba de indicios: la voluntad de la testadora en dos testamentos anteriores y documentos manuscritos enviados por la testadora al Abogado d\u00e1ndole instrucciones para la redacci\u00f3n de un testamento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Fuente<\/strong>: STS 195\/2015. 22 enero 2015.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Autor: Tribunal Supremo, Sala de lo Civil.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ponente: Baena Ruiz Eduardo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>2. NIF\/NIE<\/em>.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Temarios de oposiciones<\/strong>:<\/p>\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"115\">\n<p>NOTARIAL<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"130\">\n<p>Notarias<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"96\">\n<p><strong>T.<\/strong> 7<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"137\">\n<p>Registros<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"96\">\n<p><strong>T<\/strong>. 7<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2.1. Negocios en los que es exigible la acreditaci\u00f3n del NIF\/NIE.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0La exigencia del NIF es exigible (art\u00edculos 254 de la Ley Hipotecaria y 23 de la Ley del Notariado) tanto en los actos o contratos por los que se adquieran, declaren, constituyan, transmitan, graven, modifiquen o extingan el dominio y los dem\u00e1s derechos reales sobre bienes inmuebles, como en los actos de trascendencia tributaria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta obligaci\u00f3n comprende no s\u00f3lo a los ciudadanos espa\u00f1oles sino tambi\u00e9n a los extranjeros como resulta de la aplicaci\u00f3n combinada de los siguientes preceptos: (<strong>i<\/strong>) el art\u00edculo 206 del Real Decreto 557\/2011, de 20 de abril (que aprueba el Reglamento de la Ley Org\u00e1nica 4\/2000 de Extranjer\u00eda), conforme al cual el n\u00famero de Identidad de Extranjero es \u00fanico y exclusivo para cada persona, y debe constar en todos los documentos que se le expidan, siendo esta previsi\u00f3n igualmente aplicable a los permisos de residencia, a\u00f1adiendo el art\u00edculo 210 que la Tarjeta de Identidad de Extranjero es el documento destinado a identificar al extranjero a los efectos de acreditar su situaci\u00f3n en Espa\u00f1a, y (<strong>ii<\/strong>) el art\u00edculo 20 del Real Decreto 1065\/2007, de\u00a027 de julio (que aprueba el Reglamento General de las actuaciones y los procedimientos de gesti\u00f3n e inspecci\u00f3n tributaria), establece que para los extranjeros el n\u00famero de Identificaci\u00f3n Fiscal ser\u00e1 el n\u00famero de Identidad de Extranjero que se les haya asignado conforme a lo dispuesto en la Ley de Extranjer\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2.2<\/strong> Forma de acreditarlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0La acreditaci\u00f3n del NIF ha de efectuarse mediante la exhibici\u00f3n del pertinente documento (art\u00edculo 18.2 del Real Decreto 1065\/2007, de 27 de julio), sin que sea suficiente la mera manifestaci\u00f3n efectuada por el propio interesado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><a href=\"http:\/\/www.boe.es\/boe\/dias\/2015\/01\/23\/pdfs\/BOE-A-2015-563.pdf\">R.9 diciembre 2014<\/a><\/strong>. BOE 23 enero 2015\/563<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2.3<\/strong> NIF del representante<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En caso de representaci\u00f3n, es obligatoria la constancia tanto del NIF del representado como el del representante compareciente. Arts. 23 y 24 LN y 19 bis y 254.2 y 4 LH.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<a href=\"http:\/\/www.boe.es\/boe\/dias\/2015\/01\/23\/pdfs\/BOE-A-2015-569.pdf\">R 13 diciembre 2014<\/a>. BOE 23 enero 2015\/569<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><strong><a id=\"dp\"><\/a>Derecho procesal<\/strong><strong>. <\/strong><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>1. El recurso extraordinario por infracci\u00f3n procesal<\/em><em>.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Temarios de oposiciones<\/strong>:<\/p>\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"115\">\n<p>PROCESAL<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"130\">\n<p>Notarias<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"96\">\n<p><strong>T.<\/strong> 11<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"137\">\n<p>Registros<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"96\">\n<p><strong>T<\/strong>. 27<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify;\">1 El recurso extraordinario por infracci\u00f3n procesal viene previsto en el art\u00edculo 468 LECivil, seg\u00fan el cual son competentes las Salas de lo Civil y Penal de los Tribunales Superiores de Justicia, que conocer\u00e1n, como Salas de lo Civil, de los recursos por infracci\u00f3n procesal contra sentencias y autos dictados por las Audiencias Provinciales que pongan fin a la segunda instancia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No obstante, hay que tener en cuenta el r\u00e9gimen transitorio de la D.F Decimosexta de la misma Ley en materia de recursos extraordinarios, pues, en tanto no se confiera a los Tribunales Superiores de Justicia la competencia para conocer del recurso extraordinario por infracci\u00f3n procesal ser\u00e1 competente, para conocer del recurso extraordinario por infracci\u00f3n procesal la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El procedimiento es similar al de casaci\u00f3n y el efecto, caso de ser estimado, es la rescisi\u00f3n de la sentencia recurrida y el reenv\u00edo al Tribunal competente (art. 476 LECivil).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2<\/strong>. En la Sentencia que se rese\u00f1a se recoge la siguiente doctrina:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>a<\/strong>) Nuestro sistema de procedimiento civil sigue el modelo de la doble instancia y ulteriores recursos extraordinarios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>b<\/strong>) El examen pleno del material f\u00e1ctico objeto del proceso, y de la actividad probatoria que ha servido para considerar probados determinados hechos controvertidos, corresponde a los tribunales de primera instancia y de apelaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>c<\/strong>) La admisi\u00f3n del recurso extraordinario por infracci\u00f3n procesal no da paso a una tercera instancia en la que fuera de los supuestos excepcionales se pueda volver a exponer toda la complejidad f\u00e1ctica del litigio, pretendiendo su reinterpretaci\u00f3n por el tribunal de casaci\u00f3n y el replanteamiento general de la revisi\u00f3n de la valoraci\u00f3n de la prueba, ya que esta es funci\u00f3n de las instancias y las mismas se agotan en la apelaci\u00f3n. Por esa raz\u00f3n, ninguno de los motivos que en relaci\u00f3n cerrada enumera el art\u00edculo 469 de la Ley de Enjuiciamiento Civil se refiere a la revisi\u00f3n de la base f\u00e1ctica y la valoraci\u00f3n de la prueba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>d<\/strong>) Es por ello que constituye doctrina de esta Sala que <em>la valoraci\u00f3n de la prueba corresponde en principio a la Sala de instancia\u2026debi\u00e9ndose reducir su examen en esta sede a problemas de infracci\u00f3n, en concreto de una regla de valoraci\u00f3n, al error patente y a la interdicci\u00f3n de la arbitrariedad o irrazonabilidad (Sentencias del Tribunal Constitucional 63\/1984, 91\/1990, 81\/1995, 142\/1999, 144\/2003, 192\/2003; y de esta Sala de 24 de febrero y 24 de Julio de 2000 y 15 de marzo de 2002 entre otras muchas).<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">STS 195\/2015. 22 enero 2015.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fuente: CENDOJ<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Autor: Tribunal Supremo, Sala de lo Civil.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ponente: Baena Ruiz Eduardo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><strong><a id=\"cues\"><\/a>Cuestionario pr\u00e1ctico<\/strong><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>ANOTACI\u00d3N DE DEMANDA<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bf<u>Cabe solicitar por el interesado que se practique una anotaci\u00f3n de demanda previa acreditaci\u00f3n de haberla interpuesto<\/u>? <strong>NO<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La pr\u00e1ctica del asiento exige la correspondiente decisi\u00f3n judicial. No cabe que el particular la solicite por el hecho de haber presentado la demanda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.boe.es\/boe\/dias\/2015\/01\/23\/pdfs\/BOE-A-2015-573.pdf\">R.17 diciembre 2014<\/a>. BOE 23 enero 2015\/573.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>ASIENTO DE PRESENTACI\u00d3N<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No cabe practicarlo en virtud de documento privado salvo en los casos en que la legislaci\u00f3n registral concede eficacia a tales efectos a este tipo de documentos. Solicitar una anotaci\u00f3n de demanda no es uno de los casos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.boe.es\/boe\/dias\/2015\/01\/23\/pdfs\/BOE-A-2015-573.pdf\">R.17 diciembre 2014<\/a>. BOE 23 enero 2015\/573.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>HERENCIA<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Legitimarlos en met\u00e1lico. Partici\u00f3n.\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfDeben intervenir los legitimarios con leg\u00edtima en met\u00e1lico en el inventario, aval\u00fao y liquidaci\u00f3n, como operaciones que influyen en la determinaci\u00f3n de su leg\u00edtima? Por tanto, o bien intervienen, o bien la consienten. En otro caso se necesitar\u00e1 aprobaci\u00f3n judicial. L\u00f3gicamente, salvo el caso de contador partidor designado al efecto por el testador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfEs suficiente la notificaci\u00f3n a los legitimarlos del resultado de la partici\u00f3n y el anuncio de la consignaci\u00f3n del importe d ella leg\u00edtima en una entidad bancaria? NO (en el acta consta la oposici\u00f3n de los legatarios legitimarlos a la partici\u00f3n hecha. Yo pienso que igual exultado seria en caso de silencio).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.boe.es\/boe\/dias\/2015\/01\/23\/pdfs\/BOE-A-2015-578.pdf\">R.29 diciembre 2014<\/a>. BOE 23 enero 2015\/578<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>NIF\/NIE<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En caso de representaci\u00f3n, \u00bfes obligatorio solo el de la persona representada o tambi\u00e9n el del compareciente representante? TAMBI\u00c9N el del representante.\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.boe.es\/boe\/dias\/2015\/01\/23\/pdfs\/BOE-A-2015-569.pdf\">R 13 diciembre 2014<\/a>. BOE 23 enero 2015\/569<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0PRINCIPIO DE TRACTO SUCESIVO<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Arrendamiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se pretende inscripci\u00f3n de contrato de arrendamiento suscrito como arrendador por quien al tiempo de la presentaci\u00f3n ya no es el titular registral. Reitera doctrina sobre el principio del tracto sucesivo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.boe.es\/boe\/dias\/2015\/01\/23\/pdfs\/BOE-A-2015-571.pdf\">R.15 diciembre 2014<\/a>. BOE 23 enero 2015\/571<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>RECURSO GUBERNATIVO<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bf<u>Cabe recurso gubernativo contra denegaci\u00f3n de asiento de presentaci\u00f3n<\/u>? <strong>SI<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.boe.es\/boe\/dias\/2015\/01\/23\/pdfs\/BOE-A-2015-573.pdf\">R.17 diciembre 2014<\/a>. BOE 23 enero 2015\/573<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>VENTA EN P\u00daBLICA SUBASTA<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1<\/strong> \u00bf<u>Hay retracto arrendaticio cundo se vende en publica subasta ordenada judicialmente un bien arrendado<\/u>? <strong>SI<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab&#8230; Establecido el derecho de tanteo o retracto para el supuesto de ventas se entiende que tambi\u00e9n est\u00e1 establecido para las ventas judiciales (cfr. art\u00edculos 1636 y 1640 del C\u00f3digo Civil). El Tribunal Supremo expresamente ha declarado, en relaci\u00f3n con la adjudicaci\u00f3n en que termina el procedimiento judicial sumario a que se refiere el art\u00edculo 131 de la Ley Hipotecaria, que, en tal supuesto, procede el retracto arrendaticio porque no existe raz\u00f3n tanto de orden legal como l\u00f3gico para excluirlo y porque la inclusi\u00f3n es conforme a la finalidad de la Ley, de dar acceso al dominio al inquilino cuando haya cambio dominical por negocio jur\u00eddico mediante precio (Sentencia de 2 de marzo de 1959, cfr. tambi\u00e9n Sentencia de 23 de enero de 1971)&#8230;\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2<\/strong> \u00bf<u>Hay retracto arrendaticio si resulta adjudicatario uno de lo comuneros de la cosa vendida<\/u>? <strong>NO<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab&#8230; En este sentido, la sentencia del Tribunal Supremo de12 de marzo de 1963 antes citada establece: \u00ab\u2026en estas circunstancias (compra en subasta por un comunero) no puede decirse que la condici\u00f3n de postor en la subasta le quit\u00f3 el car\u00e1cter de condue\u00f1o y como el retracto del inquilino ha de ceder al de aqu\u00e9l, porque antes del acceso a la propiedad de \u00e9stos est\u00e1 el inter\u00e9s del que ya era propietario de una parte de la finca\u2026\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En base a este criterio, entiende la Resoluci\u00f3n que no es defecto que impida la inscripci\u00f3n la no manifestaci\u00f3n de que la finca vendida est\u00e1 libre de arrendatarios, ya que el retracto del arrendatario ser\u00eda inoperante al haberse adjudicado la finca a un comunero, cuyo retracto es preferente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>3<\/strong> \u00bf<u>A qui\u00e9n corresponde hacer la manifestaci\u00f3n de que el bien vendido en publica subasta no esta arrendado<\/u>? Al adjudicatario del bien.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>4<\/strong> \u00bf<u>Puede hacer la declaraci\u00f3n el procurador que tramito el procedimiento y present\u00f3 el decreto de adjudicaci\u00f3n<\/u>? <strong>NO<\/strong>, salvo que tenga poder expres\u00f3 para ello.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab&#8230; A tal efecto, hay que distinguir la funci\u00f3n del presentante como receptor de la calificaci\u00f3n negativa, condici\u00f3n que viene establecida legalmente (art\u00edculo 322 de la Ley Hipotecaria) y aquellas declaraciones que por su naturaleza o efectos deban hacerse directamente por el interesado o persona que le represente, entendiendo en este caso por representante a quien tenga reconocida expresamente la facultad de emitir tal declaraci\u00f3n. En el caso que nos ocupa, este Centro Directivo tiene declarado que dadas las particularidades de la transmisi\u00f3n (se refiere a la transmisi\u00f3n forzosa), la manifestaci\u00f3n sobre el estado arrendaticio puede y debe hacerla el adquirente sin que la misma pueda ser inferida de otros datos o documentos al ser una manifestaci\u00f3n de contenido expreso y espec\u00edfico&#8230;\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.boe.es\/boe\/dias\/2015\/01\/23\/pdfs\/BOE-A-2015-572.pdf\"> 16 diciembre 2014<\/a>. BOE 23 enero 2015\/572<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\">\u00a0<\/h3>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong><a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/category\/secciones\/oposiciones\/\">IR A LA SECCI\u00d3N<\/a><\/strong><\/h3>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/category\/secciones\/oposiciones\/informes-opositores\/\">LISTA DE INFORMES<\/a><\/h2>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong><a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/resoluciones\/cuadro-resoluciones-dgrn-por-meses\/\">RESOLUCIONES POR MESES<\/a><\/strong><\/h3>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong><a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/category\/normas\/2002-2015\/\">DISPOSICIONES 2002-2016<\/a><\/strong><\/h3>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong><a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/normas\/resumen-de-las-disposiciones-mas-destacadas\/\">DISPOSICIONES + DESTACADAS<\/a><\/strong><\/h3>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong><a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/cuadros\/normas-basicas\/\">CUADRO NORMAS B\u00c1SICAS<\/a><\/strong><\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_16235\" style=\"width: 510px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/secciones\/oposiciones\/informes-opositores\/informe-opositores-enero-2015\/attachment\/la_granja_de_san_ildefonso\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-16235\" class=\"size-medium wp-image-16235\" src=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/La_Granja_de_San_Ildefonso.jpg\" alt=\"Paisaje helado en la Granja de San Ildefonso (Segovia). Contraste con el clima canario.\" width=\"500\" height=\"375\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-16235\" class=\"wp-caption-text\">Paisaje helado en la Granja de San Ildefonso (Segovia). Contraste con el clima canario.<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<\/p>\n<h2><b> Por Jos\u00e9 Antonio Riera \u00c1lvarez, Notario de Arucas (Gran Canaria)<\/b><\/h2>\n<\/p>\n<p><CENTER><a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/?p=16229\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/La_Granja_de_San_Ildefonso-e1455745458948.jpg\" width=\"500\" height=\"375\" align=\"middle\" alt=\"\" \/><\/CENTER><\/p>\n<p>Se modifica el enfoque de los informes, que ir\u00e1n m\u00e1s apegados a los temarios.<\/p>\n<p>Jurisprudencia, resoluciones comentadas y cuestiones pr\u00e1cticas.\u00a0<\/p>\n<p>Negocios abstractos, Reconocimiento de deuda, Medios de pago, Interpretaci\u00f3n de los contratos,Juicio notarial de capacidad, La capacidad en los testamentos, NIF,NIE, recurso extraordinario por infracci\u00f3n procesal,Anotaci\u00f3n de demanda,Asiento de presentaci\u00f3n,Venta en p\u00fablica subasta&#8230;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/?p=16229\"><\/p>\n<h2><strong> Seguir leyendo&#8230;<\/h2>\n<p><\/strong><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":4041,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_bbp_topic_count":0,"_bbp_reply_count":0,"_bbp_total_topic_count":0,"_bbp_total_reply_count":0,"_bbp_voice_count":0,"_bbp_anonymous_reply_count":0,"_bbp_topic_count_hidden":0,"_bbp_reply_count_hidden":0,"_bbp_forum_subforum_count":0,"footnotes":""},"categories":[220],"tags":[3063,1035,2688,776,1034,3057,1032,3059,3060,3058,1907,3056,3061,1165,1168,2577,3062,1144,441,3064],"class_list":{"0":"post-16229","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-informes-opositores","8":"tag-anotacion-de-demanda","9":"tag-arucas","10":"tag-asiento-de-presentacion","11":"tag-enero-2015","12":"tag-informe-opositores","13":"tag-interpretacion-de-los-contratos","14":"tag-jose-antonio-riera","15":"tag-juicio-notarial-de-capacidad","16":"tag-la-capacidad-en-los-testamentos","17":"tag-la-teoria-de-la-base-del-negocio","18":"tag-medios-de-pago","19":"tag-negocios-abstractos","20":"tag-nie","21":"tag-nif","22":"tag-principio-de-tracto-sucesivo","23":"tag-reconocimiento-de-deuda","24":"tag-recurso-extraordinario-por-infraccion-procesal","25":"tag-recurso-gubernativo","26":"tag-riera","27":"tag-venta-en-publica-subasta"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16229","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16229"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16229\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4041"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16229"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16229"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16229"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}