{"id":22325,"date":"2016-04-17T11:35:04","date_gmt":"2016-04-17T09:35:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/?p=22325"},"modified":"2016-04-18T22:12:11","modified_gmt":"2016-04-18T20:12:11","slug":"grandes-braguetazos-anibal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/secciones\/sonrisa\/grandes-braguetazos-anibal\/","title":{"rendered":"Grandes braguetazos de la Historia: An\u00edbal"},"content":{"rendered":"<h2 style=\"text-align: center;\">GRANDES BRAGUETAZOS DE LA HISTORIA DE ESPA\u00d1A: AN\u00cdBAL<\/h2>\n<table class=\" aligncenter\">\n<tbody>\n<tr>\n<td style=\"text-align: center; vertical-align: middle;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-22324 aligncenter\" src=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/Agustin_Fernandez_Henares.jpg\" alt=\"Agustin_Fernandez_Henares\" width=\"415\" height=\"546\" srcset=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/Agustin_Fernandez_Henares.jpg 415w, https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/Agustin_Fernandez_Henares-228x300.jpg 228w\" sizes=\"auto, (max-width: 415px) 100vw, 415px\" \/><\/td>\n<td style=\"text-align: center; vertical-align: middle;\">\n<h2 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">por <\/span><\/h2>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">AGUST\u00cdN FERN\u00c1NDEZ HENARES<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>-oOo-<\/strong><\/span><\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">NOTARIO DE TORREMOLINOS (M\u00c1LAGA)<\/span><\/h2>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<h2 style=\"text-align: center;\">\u00a0<\/h2>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">PREFACIO<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La pretensi\u00f3n del autor no es ni mucho menos, la de efectuar un ensayo hist\u00f3rico sobre los temas abordados, para lo cual, obviamente, no se considera capacitado. Su pretensi\u00f3n es mucho m\u00e1s ambiciosa.\u00a0 Es nada menos que la de hacer sonre\u00edr, en estos tiempos crispados y aunque sea por unos minutos, a aquellos compa\u00f1eros que no tengan nada mejor que hacer que leer estos \u00absueltos hist\u00f3ricos\u00bb. Si lo consigue, aplaudidle; si fracasa, sed indulgentes con \u00e9l. Y si ofende a alguien, perdonadle de antemano, porque esa no es su intenci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">CAP\u00cdTULO I<\/h2>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">AN\u00cdBAL<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El diccionario de la RAE da la siguiente definici\u00f3n de braguetazo: <em>\u00abcasarse por inter<\/em><em>\u00e9<\/em><em>s con una mujer rica\u00bb .<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No hay ninguna duda de que el braguetazo es un acto tan viejo como la m\u00e1s vieja de las profesiones, y que, por tanto, tuvieron que pegarse braguetazos de leyenda desde la m\u00e1s remota antig\u00fcedad. Qui\u00e9n sabe si el pintor de Altamira, en vez de pasarse el d\u00eda cazando y pescando como todo el mundo, pudo dedicar su tiempo a tan magna obra gracias a un buen braguetazo. Pero hasta el momento, la investigaci\u00f3n arqueol\u00f3gica nada ha podido desvelar al respecto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 De lo que no cabe duda es de que el primer braguetazo documentado de la historia de Espa\u00f1a, lo protagoniz\u00f3 nuestro compadre An\u00edbal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El lector avezado, especialmente aqu\u00e9l cuyo plan de estudios escolar es anterior al BUP, recordar\u00e1 que nuestros pobres libros de texto, ilustrados \u00fanicamente con alguna que otra fotograf\u00eda en blanco y negro y alg\u00fan dibujo, dec\u00edan que \u00abAn\u00edbal fue un general cartagin\u00e9s que&#8230;\u00bb. Nada m\u00e1s lejos de la realidad, y me explico, para lo cual tenemos que hacer una breve digresi\u00f3n hist\u00f3rica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A\u00f1o 241 antes de Cristo. Batalla naval de las Islas Egadas. Despu\u00e9s de 23 a\u00f1os de guerra brutal entre las dos grandes potencias mundiales, Carthago y Roma, la primera es derrotada definitivamente, y tiene, entre otras condiciones, que entregar a Roma la isla de Sicilia, objeto de la disputa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Esta Primera Guerra P\u00fanica fue fundamentalmente una guerra naval. Hasta tal punto, que los historiadores sostienen que las m\u00e1s grandes batallas navales de la historia de la humanidad, no fueron ni la de Lepanto, ni la de Trafalgar, ni la de Midway, por citar algunas; no. Las m\u00e1s grandes batallas navales de la historia, no solo en cuanto al n\u00famero de marinos luchando, sino de naves implicadas, tuvieron lugar en esa Primera Guerra Mundial de la Antig\u00fcedad. Polibio cuenta que en la batalla de Ecnomo, en la costa sur de la isla, se enfrentaron en total unas 680 naves. Entre tripulaci\u00f3n y soldados cada nave pod\u00eda llegar a tener unos cuatrocientos ocupantes, as\u00ed que, imag\u00ednese el lector el n\u00famero de combatientes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y resulta curioso saber que la primera potencia naval del mundo perdi\u00f3 una guerra mar\u00edtima frente a una naci\u00f3n de agricultores de secano. Pero \u00e9sta no es m\u00e1s que una de las muchas iron\u00edas de la Historia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y aqu\u00ed, ya empezamos a enlazar con nuestro protagonista. Cuando Carthago entrega Sicilia, en el interior de la isla hay un joven comandante llamado Am\u00edlcar, invencible ante las invencibles legiones romanas (otra iron\u00eda), que a rega\u00f1adientes, abandona los montes Erix y Pellegrino, donde se hab\u00eda encastillado; eso s\u00ed, sin abandonar las armas y con sus hombres mirando despectivamente a los invasores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Imagine el lector el profundo resentimiento que le acompa\u00f1ar\u00eda en su regreso a Carthago, aumentado, si cabe, cuando se enter\u00f3 de las condiciones leoninas que acept\u00f3 su Gobierno en el Tratado de Cayo Lutacio C\u00e1tulo, c\u00f3nsul de turno que impuso los t\u00e9rminos de la rendici\u00f3n. Dicho tratado s\u00f3lo es igualado en torpeza por el de Versalles, que puso fin a la Primera Guerra Mundial. Y l\u00f3gicamente, ambos tratados fueron el germen de las respectivas Segundas Guerras, P\u00fanica y Mundial. Pero esa es otra historia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y todav\u00eda el resentimiento de Am\u00edlcar aumentar\u00eda a\u00fan m\u00e1s cuando el gobierno de su pa\u00eds se neg\u00f3 a pagarle la soldada a sus hombres. En Carthago los soldados eran profesionales; el ciudadano normal no estaba para las penalidades propias de la guerra. En Roma, sin embargo, los soldados eran, en aquella \u00e9poca, ciudadanos que ten\u00edan el honor de defender sus haciendas, familias y animales, coste\u00e1ndose su propio equipo militar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pues bien, buscando el bueno de Am\u00edlcar una soluci\u00f3n a la ruina econ\u00f3mica de su pa\u00eds, y una satisfacci\u00f3n a la afrenta recibida, yo me lo imagino auscultando, mapa en mano, aqu\u00e9llos rincones del mundo donde pudiera recalar: Oriente&#8230; demasiado trillado; norte y sur&#8230; demasiado pobres. \u00bfOccidente? \u00a1S\u00ed! \u00a1C\u00f3mo no se le hab\u00eda ocurrido antes! Hay un territorio llamado Iberia, inmenso de extensi\u00f3n, y lleno de riquezas. Tiene el problema de que sus habitantes son unos perfectos salvajes y se pasan la vida pele\u00e1ndose entre s\u00ed y contra todos los dem\u00e1s; pero ah\u00ed est\u00e1 la ventaja. A diferencia de Roma, que es un Estado unido, a estos salvajes los vamos a ir sometiendo de uno en uno, pensar\u00eda Am\u00edlcar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 As\u00ed que, con estos planes, hizo las maletas, y, como se imaginaba que el viaje iba a durar, se llev\u00f3 consigo a sus tres ni\u00f1os An\u00edbal, Asdr\u00fabal y Mag\u00f3n, para que fueran conociendo mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 An\u00edbal, que era el mayor, tendr\u00eda entre nueve y diez a\u00f1os cuando atraves\u00f3 el Estrecho. Y como todo el mundo sabe, uno no se siente natural del lugar donde ha nacido, sino del lugar donde ha ido al colegio, \u00bfverdad? Y el aprendizaje de An\u00edbal se produjo aqu\u00ed, en el Sur de Iberia. Por tanto, ya me dir\u00e1n ustedes de d\u00f3nde se sentir\u00eda el jovenzuelo de An\u00edbal cuando hubiese degollado a algunos cientos de enemigos, y gozado de los legendarios favores de las \u00abpuellae gaditanae\u00bb. Si a eso le a\u00f1adimos que su madre era seguramente de origen ibero, pues \u00a1miel sobre hojuelas!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero la felicidad juvenil nunca es duradera, y su gran admirado padre, invencible ante Roma, en un rifirrafe de tercera divisi\u00f3n muri\u00f3 en un lugar, hoy desconocido, llamado Helik\u00e9. Los habitantes de Elche de la Sierra insisten en que fue en esta localidad albacete\u00f1a, y hasta le tienen hecho un monumento a este extraordinario General.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El mando lo asumi\u00f3 su cu\u00f1ado Asdr\u00fabal (llamado \u00abEl Bello\u00bb para no confundirlo con su hermano), el cual sigui\u00f3, sin duda, los planes trazados por el patriarca. Fund\u00f3 una ciudad inexpugnable (o casi), llamada Nueva Carthago, la actual Cartagena, y sigui\u00f3 con las conquistas, hasta que cay\u00f3 igualmente, esta vez asesinado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Hab\u00eda llegado la hora del mayor de los tres \u00abcachorros de le\u00f3n\u00bb de Am\u00edlcar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Tendr\u00eda An\u00edbal, por esas fechas, unos veinticinco a\u00f1os, y nos lo podemos imaginar, delante del altar de Baal, dios p\u00fanico de la guerra y el trueno, diciendo entre dientes con la mirada torva:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -\u00abNo te preocupes pap\u00e1; t\u00fa no has podido, pero te juro que, en tu nombre, se van a enterar esos perros romanos de qui\u00e9nes somos los Barca\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero claro, aqu\u00ed est\u00e1 la madre del cordero en todas las guerras. Las guerras son como el f\u00fatbol: gana siempre el que le echa m\u00e1s billetes (s\u00f3lo a igualdad de billetes, ganan los mejores). Dicen que Napole\u00f3n (no s\u00e9 si ser\u00e1 cierto) insist\u00eda que, para ganar una guerra, s\u00f3lo hac\u00edan falta tres cosas: dinero, dinero, y m\u00e1s dinero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Pues bien, si An\u00edbal quer\u00eda cumplir su juramento necesitaba dinero, mucho dinero; porque la idea que lo tra\u00eda sin dormir era fabulosa; pero fabulosamente cara.<\/p>\n<div id=\"attachment_22368\" style=\"width: 126px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/secciones\/sonrisa\/grandes-braguetazos-anibal\/attachment\/baeza-himilce\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-22368\" class=\"size-medium wp-image-22368\" src=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/Baeza-Himilce-116x300.jpg\" alt=\"Estatua de Himilce en Baeza.\" width=\"116\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/Baeza-Himilce-116x300.jpg 116w, https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/Baeza-Himilce.jpg 231w\" sizes=\"auto, (max-width: 116px) 100vw, 116px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-22368\" class=\"wp-caption-text\">Estatua de Himilce en Baeza.<\/p><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y aqu\u00ed es cuando aparece la ni\u00f1a del alcalde de Linares, o, mejor dicho, Himilce, la hija de Mucro, reyezuelo de C\u00e1stulo. Tenemos que puntualizar que en aquella \u00e9poca C\u00e1stulo era la \u00abnaci\u00f3n\u00bb m\u00e1s rica y extensa de toda Iberia, ya que ten\u00eda aceite, vino, cereales, plomo, plata, y mil recursos m\u00e1s; y, sobre todo, unos guerreros verdaderamente feroces.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 As\u00ed que pap\u00e1 Mucro vio que este An\u00edbal era un buen partido, porque el muchacho, gran militar, lo ayudar\u00eda en sus conquistas de los pueblos vecinos, y An\u00edbal vio que casarse con Himilce era pegar un braguetazo <em>\u00abplusquam punicum\u00bb<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No tenemos ninguna descripci\u00f3n de Himilce; a m\u00ed me gusta imaginarla como una morenaza andaluza de rompe y rasga. En Baeza, la tradici\u00f3n dice que una estatua ib\u00e9rica que adorna una fuente, es la princesa Himilce; vaya usted a saber. De todas formas, el tiempo ha desgastado mucho la roca de arenisca en la que se esculpi\u00f3 la estatua, y sus rasgos son apenas reconocibles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y tambi\u00e9n quiero imaginarme que, en alguna noche feliz de luna llena, mientras que en Palacio se com\u00eda y beb\u00eda copiosamente al calor del fuego, y se contemplaba el futuro con optimismo, pap\u00e1 Mucro sonreir\u00eda feliz de ver a su hija, todav\u00eda m\u00e1s feliz, con aquel hombre que maniobraba magistralmente en todos los terrenos. Me lo imagino escuchando atentamente las sugerencias de su yerno, y diciendo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -\u00ab\u00a1Eso que me has contado de los bichos esos, los elefantes, es incre\u00edble!&#8230; \u00a1Destruyen las l\u00edneas enemigas y espantan a los caballos s\u00f3lo con su olor!&#8230; nunca he visto ninguno&#8230; \u00bft\u00fa crees que de verdad necesitamos comprar un elefante para la pr\u00f3xima campa\u00f1a?&#8230; \u00bfCien elefantes? \u00a1t\u00fa est\u00e1s loco; eso cuesta una fortuna!\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y entonces intervendr\u00eda Himilce, sent\u00e1ndose en el regazo de pap\u00e1:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8211; \u00a1Venga pap\u00e1, no seas ro\u00f1a! \u00a1Est\u00edrate un poquito! \u00bfTe imaginas la cara que va a poner el enemigo cuando los vea?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y as\u00ed, poquito a poco, se empieza por los elefantes (que se quedaron en treinta y siete), y despu\u00e9s se sigue por los jinetes n\u00famidas (muy caros, pero los mejores); se contin\u00faa por la infanter\u00eda libia (car\u00edsima, pero temible); y se redondea con noventa mil infantes iberos de nada, honderos baleares, galos de bajo coste, pero muy salvajes, y las correspondientes vituallas y munici\u00f3n para una campa\u00f1a cortita ah\u00ed al lado&#8230; vamos, al otro lado de los Alpes, para ser m\u00e1s exactos. Y ah\u00ed est\u00e1 pap\u00e1 con cara de resignaci\u00f3n dando la orden de doblar el n\u00famero de esclavos y de turnos en las minas de plata.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El \u00fanico detalle que quedar\u00eda pendiente ser\u00eda el relativo al deseo de Himilce de acompa\u00f1ar a su marido en la campa\u00f1a, m\u00e1s que nada por el peligro que las italianas podr\u00edan suponer. Pero al final es evidente que se impuso la cordura, e Himilce se qued\u00f3 en tierra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El resto de la Historia, ya lo conocemos. Polibio lo llam\u00f3 Guerra de An\u00edbal y Tito Livio, Segunda Guerra P\u00fanica. Pero ninguno se pregunt\u00f3 de d\u00f3nde hab\u00eda sacado An\u00edbal tanta pasta.\u00a0 Tampoco hay constancia documental de que An\u00edbal e Himilce se volvieran a ver jam\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 FIN<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Agust\u00edn Fern\u00e1ndez Henares.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/secciones\/sonrisa\/grandes-braguetazos-anibal\/attachment\/torremolinos_vista_panoramica\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-22323 aligncenter\" src=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/Torremolinos_Vista_Panor\u00e1mica.jpg\" alt=\"Torremolinos_Vista_Panor\u00e1mica\" width=\"500\" height=\"326\" srcset=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/Torremolinos_Vista_Panor\u00e1mica.jpg 1126w, https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/Torremolinos_Vista_Panor\u00e1mica-300x196.jpg 300w, https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/Torremolinos_Vista_Panor\u00e1mica-768x501.jpg 768w, https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/Torremolinos_Vista_Panor\u00e1mica-1024x668.jpg 1024w, https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/Torremolinos_Vista_Panor\u00e1mica-500x326.jpg 500w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/a><\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/category\/esta-web\/rincon-literario\/\">RINC\u00d3N LITERARIO<\/a><\/h2>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/category\/secciones\/sonrisa\/\">LA SONRISA JUR\u00cdDICA<\/a><\/h2>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/category\/secciones\/oficina-notarial\/algo-que-derecho\/\">ALGO + QUE D.<\/a><\/h2>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<\/p>\n<p> <b><\/p>\n<p>Por Agust\u00edn Fern\u00e1ndez Henares, Notario de Torremolinos<br \/>\n<\/b><\/p>\n<p><CENTER><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/?p=22325\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/Torremolinos_Vista_Panor\u00e1mica.jpg\" width=\"500\" height=\"326\" align=\"middle\" alt=\"\" \/><\/CENTER><\/p>\n<p>El autor, medio en serio, medio en broma, hace un breve acercamiento a la figura de An\u00edbal desde una perspectiva tan llamativa como novedosa.<\/p>\n<p>Aunque solicit\u00f3 su inclusi\u00f3n de la Secci\u00f3n La Sonrisa Jur\u00eddica, el breve relato tambi\u00e9n es merecedor del Rinc\u00f3n Literario de nuestra web.<\/p>\n<p><a href=\u201dhttps:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/?p=22325\u2033><\/p>\n<h2><strong> Seguir leyendo\u2026<\/h2>\n<p><\/strong><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_bbp_topic_count":0,"_bbp_reply_count":0,"_bbp_total_topic_count":0,"_bbp_total_reply_count":0,"_bbp_voice_count":0,"_bbp_anonymous_reply_count":0,"_bbp_topic_count_hidden":0,"_bbp_reply_count_hidden":0,"_bbp_forum_subforum_count":0,"footnotes":""},"categories":[246,235,206,302],"tags":[5353,5360,5355,5358,5354,5356,5357],"class_list":{"0":"post-22325","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-algo-que-derecho","7":"category-rincon-literario","8":"category-sonrisa","9":"category-varios-sonrisa","10":"tag-agustin-fernandez-henares","11":"tag-ana-victoria-garcia-granero-colomer","12":"tag-anibal","13":"tag-braguetazos","14":"tag-himilce","15":"tag-sonrisa-juridica","16":"tag-torremolinos"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22325","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22325"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22325\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22325"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22325"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22325"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}