{"id":22873,"date":"2016-05-13T20:35:21","date_gmt":"2016-05-13T18:35:21","guid":{"rendered":"http:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/?p=22873"},"modified":"2016-05-13T21:18:53","modified_gmt":"2016-05-13T19:18:53","slug":"grandes-braguetazos-de-la-historia-duque-de-montpensier","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/secciones\/sonrisa\/grandes-braguetazos-de-la-historia-duque-de-montpensier\/","title":{"rendered":"Grandes braguetazos de la Historia: duque de Montpensier"},"content":{"rendered":"<h2 style=\"text-align: center;\">GRANDES BRAGUETAZOS DE LA HISTORIA DE ESPA\u00d1A:\u00a0EL DUQUE DE MONTPENSIER<\/h2>\n<table class=\" aligncenter\">\n<tbody>\n<tr>\n<td style=\"text-align: center; vertical-align: middle;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-22324 aligncenter\" src=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/Agustin_Fernandez_Henares.jpg\" alt=\"Agustin_Fernandez_Henares\" width=\"415\" height=\"546\" srcset=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/Agustin_Fernandez_Henares.jpg 415w, https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/Agustin_Fernandez_Henares-228x300.jpg 228w\" sizes=\"auto, (max-width: 415px) 100vw, 415px\" \/><\/td>\n<td style=\"text-align: center; vertical-align: middle;\">\n<h2 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">por <\/span><\/h2>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">AGUST\u00cdN FERN\u00c1NDEZ HENARES<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>-oOo-<\/strong><\/span><\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">NOTARIO DE TORREMOLINOS (M\u00c1LAGA)<\/span><\/h2>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<h2 style=\"text-align: center;\">\u00a0<\/h2>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">PREFACIO<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El autor vuelve a insistir en este cap\u00edtulo, en su deseo primordial: no llevar a cabo un ensayo hist\u00f3rico, cosa que ya hicieron magistralmente Don Antonio Pedrol Rius y otros sesudos historiadores. Su objetivo es mucho m\u00e1s ambicioso: hacer sonre\u00edr al lector con la historia de un hombre que fue hijo de rey; que fue padre de reina; que fue cu\u00f1ado de reina; que fue miembro de dos dinast\u00edas reales; que pudo fundar una tercera dinast\u00eda como rey de Ecuador, Per\u00fa y Bolivia; pero que quiso, y no pudo, ser Rey de Espa\u00f1a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Por eso, sus restos mortales no descansan en el Pante\u00f3n de Reyes del Monasterio del Escorial (yacen al lado, en el Pante\u00f3n de Infantes).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Si os complace el relato, aplaudidle. Si os aburre, disculpadle; pero, sobre todo, si ofende a alguien, perdonadle, porque nada est\u00e1 m\u00e1s lejos de su intenci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">CAP\u00cdTULO II<\/h2>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">EL DUQUE DE MONTPENSIER.<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Hace muchos a\u00f1os, cuando el cielo era a\u00fan azul y el horizonte no ten\u00eda nubes, paseaba yo un d\u00eda por el bell\u00edsimo centro de Sevilla cuando, a la altura del Palacio de San Telmo, me asalt\u00f3 una gitana que enarbolaba en la mano dos o tres claveles mustios (\u00abchon\u00edos\u00bb se dice en mi tierra):<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0&#8211; \u00a1Marqu\u00e9s, marqu\u00e9s: c\u00f3mprame un clavel!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Lejos de seguir los dictados de la l\u00f3gica tomando las de Villadiego, le entr\u00e9 al trapo con gusto:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0-Los claveles me traen mala suerte, a m\u00ed y a quien me los da.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Cuando oy\u00f3 la frase \u00abmala suerte\u00bb peg\u00f3 un respingo para atr\u00e1s mientras ocultaba la mano <em>\u00abclavelera\u00bb<\/em>. Pero con gran rapidez de reflejos cambi\u00f3 el tercio:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0&#8211; \u00a1Entonces deja que te lea la mano, pr\u00edncipe!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Se la tend\u00ed, animado por mi s\u00fabito ascenso en el escalaf\u00f3n nobiliario y, cuando iba a iniciar su perorata, la interrump\u00ed muy circunspecto:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0-S\u00f3lo quiero saber, gitana, si esta casa (mientras se\u00f1alaba al palacio con la mano libre) va a ser <em>pa m<\/em><em>\u00ed<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La gitana, que no era lerda, despu\u00e9s de un fulgurante vistazo a los m\u00e1s de cien metros de fachada con casi treinta balcones, me contest\u00f3 muy solemne:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0-No, <em>payo<\/em>. Vas a ser <em>mu<\/em> feliz; te vas a casar con una mujer <em>mu<\/em> buena y <em>mu<\/em> guapa; y vas a tener muchos <em>churumbeles<\/em>; pero esta casa no es <em>pa ti<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0&#8211; \u00bfY por qu\u00e9? le inquir\u00ed con fingido aire de tristeza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0&#8211; \u00a1Porque esta casa tiene <em>mal fario<\/em>; est\u00e1 <em>gaf<\/em><em>\u00e1<\/em>; <em>to<\/em> <em>er<\/em> que ha <em>viv<\/em><em>\u00edo<\/em> aqu\u00ed ha <em>terminao mu malamente; <\/em>y a ti, mi <em>arma<\/em>, no te va a pillar la <em>mardisi<\/em><em>\u00f3n!<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Como vi que se acercaba su compinche, una especie de cobrador del frac, di por terminada la buenaventura, le solt\u00e9 quinientas pesetas \u00a1de la \u00e9poca!, y ambos nos alejamos en direcciones opuestas muy satisfechos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Un amigo que me acompa\u00f1aba, se limit\u00f3 a decir, sin mirarme a la cara:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0&#8211; A lo largo de mi vida he visto muchas formas de tirar el dinero; pero ninguna tan tonta como \u00e9sta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pasaron los a\u00f1os, y un d\u00eda, paseando por el mismo lugar, me vino a la mente el recuerdo de esta historia, y me propuse investigar la del Palacio. Y es aqu\u00ed cuando entra el h\u00e9roe de este cap\u00edtulo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Para ello hemos de irnos a la Francia de principios del siglo XIX. En 1813 Napole\u00f3n cae derrotado en Leipzig y el a\u00f1o siguiente es desterrado a Elba. Las potencias se plantean el futuro de Francia, y deciden aceptar la restauraci\u00f3n de la monarqu\u00eda borb\u00f3nica en la persona del segundo hermano del decapitado Luis XVI, que asciende al trono con el nombre de Luis XVIII, respetando as\u00ed el ordinal XVII, que hubiera correspondido a su sobrino el Delf\u00edn, de quien, de facto, se consideraba su sucesor el nuevo Rey.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Luis XVIII, que ya era mayor, vivi\u00f3 pocos m\u00e1s a\u00f1os (con el susto de los Cien D\u00edas por medio), y, al fallecer sin hijos, dej\u00f3 la Corona a su hermano menor, que ser\u00eda entronizado con el nombre de Carlos X.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A diferencia de su antecesor, Carlos X no supo ver que los tiempos hab\u00edan cambiado y quiso comportarse como si fuera Luis XIV (le Roi Soleil). Y por eso lo destronaron en la Revoluci\u00f3n de Julio de 1830. Tuvo as\u00ed, el dudoso honor de ser el \u00faltimo Rey Borb\u00f3n de Francia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Un pariente de la familia Orleans que hab\u00eda tomado parte muy activa en la revuelta, tom\u00f3 el Cetro con el nombre de Luis Felipe I. Este rey es recordado por tres cosas: fue el primer rey de la dinast\u00eda de Orleans; fue el \u00faltimo rey de la dinast\u00eda de Orleans; y fue el \u00faltimo rey que ha tenido Francia. Y sin embargo fue un rey inteligente, que, viendo las cosas venir, aconsej\u00f3 a sus hijos como mejor supo y pudo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Me lo imagino hablando con su hijo Antonio, el benjam\u00edn de sus diez v\u00e1stagos, y dici\u00e9ndole:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8211; Mira hijo: aqu\u00ed en Francia no tienes futuro; tus hermanos est\u00e1n delante de ti en el orden sucesorio; y eso, si es que alguno llega a sucederme, porque veo el panorama muy feo. Haz carrera militar primero, y vete despu\u00e9s a Espa\u00f1a donde van con cien a\u00f1os de atraso. Imag\u00ednate que al fel\u00f3n de su Rey, lo llaman \u00abel Deseado\u00bb, y que el pueblo va cantando por ah\u00ed \u00a1vivan las <em>caenas<\/em>! Ese es justo el pa\u00eds que t\u00fa necesitas. Una buena carrera militar y un buen braguetazo te pueden resolver la vida. Y, sobre todo, hijo m\u00edo, no olvides la experiencia de tu padre: \u00a1para sentarte en un trono, primero tienes que levantar al que lo ocupa!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Antonio, que era joven y valiente, pidi\u00f3 los destinos militares m\u00e1s duros y peligrosos, y a los veinte a\u00f1os, ya ten\u00eda la condecoraci\u00f3n m\u00e1s prestigiosa de Francia, la Legi\u00f3n de Honor; a los veintiuno era teniente coronel, y h\u00e9roe de guerra; y a los veintid\u00f3s, Mariscal de Campo (\u00e9ste, s\u00ed que ascendi\u00f3 r\u00e1pido en el escalaf\u00f3n).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Con esos antecedentes, tom\u00f3 el camino de Espa\u00f1a, y, con el apoyo de su padre consigui\u00f3 nada m\u00e1s y nada menos que el compromiso matrimonial con Luisa Fernanda, hermana menor de la jovenc\u00edsima reina Isabel II. Para colmo de dichas, el braguetazo se consum\u00f3 celebrando su matrimonio en el mism\u00edsimo Sal\u00f3n de Embajadores del Palacio Real de Madrid, junto con el de su cu\u00f1ada la Reina, que matrimoni\u00f3 para su desventura, con su primo Francisco de As\u00eds de Borb\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El ya Don Antonio de Orleans, Duque de Montpensier, tuvo que relamerse de satisfacci\u00f3n al sospechar (como todo el mundo) que su concu\u00f1ado dif\u00edcilmente le dar\u00eda un hijo a la Reina, por lo que a la muerte de \u00e9sta&#8230; heredar\u00eda la Corona su esposa Luisa Fernanda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero claro, el \u00fanico problema era que la Reina ten\u00eda diecis\u00e9is a\u00f1os, mientras que \u00e9l ya contaba veintid\u00f3s. Iba a ser una espera muy larga, si es que llegaba a sobrevivir a su cu\u00f1ada. Y ello sin contar con que alguien le prestara a la Reina el servicio que no le iba a dar su marido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por ello, hab\u00eda que ponerse manos a la obra. Y como aviso de que en la vida hay que moverse con rapidez, s\u00f3lo dos a\u00f1os despu\u00e9s de su boda, la Revoluci\u00f3n de 1848 en Francia se llev\u00f3 por delante a su padre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 As\u00ed que el objetivo era destronar a su cu\u00f1ada. Dinero, hab\u00eda de sobra; su mujer era la hija de un Rey Absoluto. Por ello, indujo a Luisa Fernanda a que le vendiera a su hermana Isabel la mitad de los cuadros de la Colecci\u00f3n Real (pr\u00e1cticamente medio Museo del Prado, para entendernos), pinacoteca que ambas hab\u00edan heredado por mitades de su padre, ya que en aquella \u00e9poca dicha pinacoteca era propiedad particular del Rey. Y con parte de ese dinerito (1), se compr\u00f3 el inmenso Palacio de San Telmo, al que fueron a\u00f1adiendo los terrenos que hoy son los Jardines del Parque de Mar\u00eda Luisa. Con un Palacio que compet\u00eda con el Palacio Real de Madrid, en una ciudad de la que se hab\u00eda enamorado Don Antonio nada m\u00e1s visitar el sur de Espa\u00f1a, la partida hab\u00eda empezado de un modo inmejorable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Con m\u00e1s dinero de su mujer se construy\u00f3 otro palacio en Sanl\u00facar de Barrameda (hoy es la sede del Ayuntamiento de dicha localidad), y maniobr\u00f3 durante a\u00f1os, hasta conseguir el destronamiento de la Reina en la Revoluci\u00f3n de 1868. Y se postul\u00f3 como futuro Rey.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero las cosas nunca salen como uno quiere, y pocos meses antes de que se hiciese una especie de casting en el Congreso de los Diputados para elegir nuevo Rey, cometi\u00f3 la torpeza de retar en duelo a un primo de su mujer, Enrique de Borb\u00f3n quien, sabedor de la posici\u00f3n ganadora de Don Antonio, lo estaba saboteando con panfletos injuriosos. Y claro, un h\u00e9roe de guerra con la Legi\u00f3n de Honor, y con una fortuna inmensa gastada durante dos d\u00e9cadas, no iba a consentirlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Hemos de hacer un inciso. En el siglo XIX las pistolas de duelo eran armas de avancarga; el ca\u00f1\u00f3n era de \u00e1nima lisa; y la bala era una bolita de plomo o hierro; ello, unido a que la cantidad de p\u00f3lvora introducida en la cazoleta era variable, hac\u00eda que la trayectoria del disparo fuese muy err\u00e1tica y, por tanto, acertar a un blanco a veinte pasos, era como darle a un p\u00e1jaro en vuelo, con una escopeta de feria: pura casualidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por ello, los duelistas, despu\u00e9s de dispararse alternativamente, como mandaban los c\u00e1nones, quedaban con el honor salvado a la vista de todo el mundo, y terminaban, como buenos amigos, borrachos en alg\u00fan burdel.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero Don Antonio conoc\u00eda esto muy bien, y como militar de fuste que era, no estaba dispuesto a hacer un parip\u00e9. El duelo ser\u00eda a primera sangre. Y aqu\u00ed, amigos m\u00edos, cambia la cosa, porque los duelistas ten\u00edan que seguir pegando tiros hasta que uno fuera alcanzado. La postura normal (y honorable) de aguantar el disparo rival era de perfil, pero mirando de frente al oponente. De este modo se ofrec\u00eda menos superficie de exposici\u00f3n, y normalmente la bala, cuando lo hac\u00eda, impactaba en el brazo o la pierna expuestos. Pero dado que todav\u00eda no exist\u00edan los antibi\u00f3ticos, la herida de bala en un miembro terminaba con la amputaci\u00f3n del mismo, si es que no quer\u00eda el herido irse al otro barrio de una septicemia. As\u00ed que el duelo a primera sangre no era ninguna broma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El d\u00eda indicado le toc\u00f3 a Don Antonio, como ofendido, disparar primero: fallo. Despu\u00e9s ensay\u00f3 Don Enrique: fallo. Y hasta aqu\u00ed, todo normal y rutinario. Pero en el nuevo intento de Don Antonio se conjuraron los hados para que ocurriera algo verdaderamente ins\u00f3lito y nefasto para ambos contendientes: la bala de Don Antonio impact\u00f3 directamente en la frente de Don Enrique, el cual perdi\u00f3 la vida en el acto; y Don Antonio, con el honor salvado, eso s\u00ed, perdi\u00f3 su candidatura a la Corona, tambi\u00e9n en el acto. Y ello, aunque el Tribunal Militar que juzg\u00f3 el caso, dictamin\u00f3 (sin cinismo) que la muerte de Don Enrique hab\u00eda sido \u00abaccidental\u00bb. Como ya hemos visto, que el asunto terminara as\u00ed, fue un verdadero accidente (2).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A los pocos meses del desaf\u00edo, se procedi\u00f3 en el Congreso de los Diputados a la elecci\u00f3n de los aspirantes, y Don Antonio, que hasta el duelo no ten\u00eda rival, se qued\u00f3 en unos tristes 27 votos. Los partidarios de la Rep\u00fablica fueron 60, y el candidato elegido fue un desconocido duque saboyano propuesto por el General Prim, con nada menos que 191 votos. Hay que reconocer que los se\u00f1ores diputados no anduvieron por esta vez muy finos de punter\u00eda, al darle solo 2 votos al infante Alfonso (hijo de la destronada Isabel II y futuro Alfonso XII), el cual qued\u00f3 en \u00faltimo lugar. Incluso el general Espartero (famoso por los atributos de su caballo) obtuvo 8 votos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Don Antonio, hombre bravo donde los hubiera, no estaba dispuesto a darse por vencido, as\u00ed que, falto ya de liquidez, hipotec\u00f3 el Palacio de San Telmo en unas condiciones que hoy tal vez hubieran encontrado serios obst\u00e1culos registrales. Pero a la Ley Hipotecaria de 1861 no le importaban ni las medidas exactas del Palacio, ni mucho menos las condiciones del pr\u00e9stamo. Tal vez en aquella \u00e9poca se entend\u00eda equivocadamente que, al ser el prestatario mayor de edad, nadie pod\u00eda tutelarlo&#8230; y menos teniendo pistola (y punter\u00eda).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Con el dinero de la hipoteca, Don Antonio hizo lo de siempre: seguir conspirando; esta vez para quitar de en medio al odioso General Prim quien le hab\u00eda, de momento, quitado la Corona. El primer intento, fallido. El segundo, bien conocido por todos: acierto total en la calle del Turco (hoy Marqu\u00e9s de Cubas). En la espalda del Banco de Espa\u00f1a hay una placa colocada hace pocos a\u00f1os que marca el lugar exacto de la emboscada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Con el General Prim fuera de escena, el nuevo Rey Amadeo I, sin su apoyo fundamental, iba a durar muy poquito. Como as\u00ed fue.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero ya el tiempo de Don Antonio hab\u00eda pasado. Hab\u00eda envejecido. Varios de sus hijos hab\u00edan muerto prematuramente, causando un l\u00f3gico e inmenso dolor a su esposa. El Palacio de San Telmo, otrora id\u00edlico para\u00edso frecuentado por artistas e intelectuales, ahora era un lugar de perpetuo dolor. Incluso, un atisbo de felicidad, la boda de su hija Mar\u00eda de las Mercedes con el joven Rey Alfonso XII, le hizo so\u00f1ar con ser padre de reina y futuro abuelo de rey. Pero tampoco; como todos sabemos, Mar\u00eda de las Mercedes muri\u00f3 a los cinco meses de la boda; y una hermana suya, Mar\u00eda Cristina, que se postulaba para el segundo matrimonio del Rey, muri\u00f3 a continuaci\u00f3n, tambi\u00e9n en la flor de la vida, sin que se llegase a ultimar el enlace.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En 1890, Don Antonio muere a los sesenta y cinco a\u00f1os de edad, frustrado y fracasado (pero muy querido por el Pueblo). Nada m\u00e1s enviudar, su esposa Luisa Fernanda don\u00f3 las m\u00e1s de dieciocho hect\u00e1reas de jardines del Palacio a la Ciudad Hispalense (hoy, como hemos dicho, son el Parque de Mar\u00eda Luisa); y, al morir, leg\u00f3 el propio Palacio a la Archidi\u00f3cesis de Sevilla, con la condici\u00f3n de que lo destinase a Seminario Eclesi\u00e1stico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Es verdaderamente admirable la afici\u00f3n que le tienen los testadores a las condiciones testamentarias. A los notarios, sin embargo, nos dan p\u00e1nico, y a trancas y barrancas, persuadiendo a los otorgantes, conseguimos a veces disfrazarlas de cargas modales; pero ya tampoco nos vale el truco porque, como sabemos, tambi\u00e9n se inscriben en el Registro los modos testamentarios, \u00a1y ponte despu\u00e9s a levantarlos! (3)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Hoy, despu\u00e9s de treinta a\u00f1os, cada vez que paseo por el Parque de Mar\u00eda Luisa veo a esos ni\u00f1itos muertos en la infancia, corretear y alborotar, y no puedo menos que emocionarme. Pero cuando paso por delante del Palacio veo la cara de la gitana y sus ojos negros taladr\u00e1ndome y dici\u00e9ndome:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0&#8211; \u00bfPero t\u00fa te crees, <em>ni<\/em><em>\u00f1ato<\/em>, que yo soy tonta? \u00a1A m\u00ed nadie me toma el pelo! \u00a1Y, adem\u00e1s, ese Palacio est\u00e1 <em>gafao<\/em> y tiene <em>mal fario<\/em>! \u00a1Y lo tendr\u00e1 siempre!<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 FIN<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Agust\u00edn Fern\u00e1ndez Henares<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Post scr\u00edptum:<\/strong> en 1989 el Palacio de San Telmo fue cedido por el Arzobispado de Sevilla a la Junta de Andaluc\u00eda para ser habilitado como residencia oficial de los sucesivos Presidentes (4). Al parecer, ninguno de ellos ha querido vivir all\u00ed. Pero esa&#8230; es otra historia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">NOTAS:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1) En concreto un mill\u00f3n cuatro mil quinientos (1.004.500) reales. Por lo menos, eso es lo que dice la escritura firmada el 15 de abril de 1850.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(2). Fuentes bien informadas opinan, por contra, que en el alma de Don Antonio anidaba el <em>animus necandi<\/em>, ya que el d\u00eda anterior al enfrentamiento se ejercit\u00f3 en el noble deporte del tiro al blanco; sus padrinos impusieron que la distancia de los duelistas fuese de diez pasos, y no veinte como era habitual; y del mismo modo, solicit\u00f3 a los padrinos usar sus anteojos durante el duelo, extremo \u00e9ste que le fue concedido. Don Enrique, sin embargo, no practic\u00f3; y posiblemente disparar\u00eda al aire (no fuese a ocurrir alguna desgracia). Y, sin embargo, algo hubo de barruntar, porque le pidi\u00f3 a un amigo m\u00e9dico que fuese uno de sus padrinos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0(3). El que no se crea que en el Registro se inscriben los modos testamentarios, que se lea la <a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/resoluciones\/por-meses\/resoluciones-dgrn-noviembre-2015\/#401-cancelacion-de-carga-modal\">Resoluci\u00f3n de la Direcci\u00f3n General de los Registros de 19 de octubre de 2015<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(4) La \u00abCesi\u00f3n Institucional del Palacio de San Telmo\u00bb, como as\u00ed se bautiz\u00f3 la Escritura, ha dado lugar hasta a una Tesis Doctoral. Por lo dem\u00e1s, el diario EL PA\u00cdS se hizo eco el 18 de septiembre de 2005 de que en el proyecto del arquitecto Don Guillermo V\u00e1zquez Consuegra se inclu\u00eda una vivienda presidencial de quinientos metros cuadrados en el ala norte del edificio. Hoy el Palacio alberga la sede de la Presidencia, y diversas oficinas administrativas.<\/p>\n<div id=\"attachment_22877\" style=\"width: 510px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/secciones\/sonrisa\/grandes-braguetazos-de-la-historia-duque-de-montpensier\/attachment\/sevilla_palacio_de_san_telmo\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-22877\" class=\"size-medium wp-image-22877\" src=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/Sevilla_Palacio_de_San_Telmo.jpg\" alt=\"Palacio de San Telmo de Sevilla. Por Anual\" width=\"500\" height=\"291\" srcset=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/Sevilla_Palacio_de_San_Telmo.jpg 1024w, https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/Sevilla_Palacio_de_San_Telmo-300x175.jpg 300w, https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/Sevilla_Palacio_de_San_Telmo-768x447.jpg 768w, https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/Sevilla_Palacio_de_San_Telmo-500x291.jpg 500w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-22877\" class=\"wp-caption-text\">Palacio de San Telmo de Sevilla. Por Anual<\/p><\/div>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/secciones\/sonrisa\/grandes-braguetazos-anibal\/\">CAP\u00cdTULO 1: ANIBAL<\/a><\/h2>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/category\/esta-web\/rincon-literario\/\">RINC\u00d3N LITERARIO<\/a><\/h2>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/category\/secciones\/sonrisa\/\">LA SONRISA JUR\u00cdDICA<\/a><\/h2>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/category\/secciones\/oficina-notarial\/algo-que-derecho\/\">ALGO + QUE D.<\/a><\/h2>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<\/p>\n<p> <b><\/p>\n<p>Por Agust\u00edn Fern\u00e1ndez Henares, Notario de Torremolinos<br \/>\n<\/b><\/p>\n<p><CENTER><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/?p=22873\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/Sevilla_Palacio_de_San_Telmo.jpg\" width=\"500\" height=\"291\" align=\"middle\" alt=\"\" \/><\/CENTER><\/p>\n<p>El autor, medio en serio, medio en broma, hace un breve acercamiento a la figura del Narqu\u00e9s de Montpensier, que no fue rey de Espa\u00f1a, por azares del destino.\u00a0<\/p>\n<p>Aunque solicit\u00f3 su inclusi\u00f3n en la Secci\u00f3n La Sonrisa Jur\u00eddica, el breve relato tambi\u00e9n es merecedor del Rinc\u00f3n Literario de nuestra web.<\/p>\n<p><a href=\u201dhttps:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/?p=22873\u2033><\/p>\n<h2><strong> Seguir leyendo\u2026<\/h2>\n<p><\/strong><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_bbp_topic_count":0,"_bbp_reply_count":0,"_bbp_total_topic_count":0,"_bbp_total_reply_count":0,"_bbp_voice_count":0,"_bbp_anonymous_reply_count":0,"_bbp_topic_count_hidden":0,"_bbp_reply_count_hidden":0,"_bbp_forum_subforum_count":0,"footnotes":""},"categories":[235,206,302],"tags":[5353,5358,5484,5481,5483,5482,5356,5357],"class_list":{"0":"post-22873","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-rincon-literario","7":"category-sonrisa","8":"category-varios-sonrisa","9":"tag-agustin-fernandez-henares","10":"tag-braguetazos","11":"tag-calle-del-turco","12":"tag-duque-de-montpensier","13":"tag-general-prim","14":"tag-palacio-de-san-telmo","15":"tag-sonrisa-juridica","16":"tag-torremolinos"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22873","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22873"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22873\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22873"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22873"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22873"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}