{"id":4774,"date":"2015-05-11T23:19:22","date_gmt":"2015-05-11T22:19:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/?p=4774"},"modified":"2015-05-26T19:59:17","modified_gmt":"2015-05-26T18:59:17","slug":"ha-derogado-la-ley-312014-una-parte-esencial-del-reglamento-del-registro-mercantil-acuerdos-impugnables","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/secciones\/oficina-notarial\/otros-temas\/ha-derogado-la-ley-312014-una-parte-esencial-del-reglamento-del-registro-mercantil-acuerdos-impugnables\/","title":{"rendered":"\u00bfHa derogado la Ley 31\/2014 una parte del Reglamento del Registro Mercantil?: Acuerdos sociales impugnables."},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>JOAQU\u00cdN BORRELL,\u00a0NOTARIO\u00a0DE VALENCIA Y ESCRITOR<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A primera vista la pregunta puede parecer una boutade. Sin embargo, la correlaci\u00f3n entre los nuevos<a href=\"http:\/\/www.boe.es\/buscar\/act.php?id=BOE-A-2010-10544&amp;tn=1&amp;p=20150428&amp;vd=#a204\" target=\"_blank\"> art\u00edculos 204 a 206<\/a> del T.R. de la Ley de Sociedades de Capital y los conceptos generales del Derecho puede dotar de mucho fundamento la duda expresada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El primer p\u00e1rrafo del 204, titulado \u201cAcuerdos impugnables\u201d, distingue en \u00e9stos tres categor\u00edas: una, los contrarios a la ley, dos, los opuestos a los estatutos o al reglamento de la junta, tres, los lesivos para el inter\u00e9s social. No hace falta recordar que \u201cimpugnable\u201d significa \u201csusceptible de impugnaci\u00f3n\u201d, es decir, seg\u00fan el DRAE, de petici\u00f3n de anulaci\u00f3n; y que s\u00f3lo puede ser anulado lo que previamente existe\u00a0<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recordemos tambi\u00e9n que el tercer p\u00e1rrafo excluye la impugnaci\u00f3n que pueda derivar de \u201cla infracci\u00f3n de requisitos meramente procedimentales\u201d, salvo que incida en la forma y plazo de la convocatoria, reglas esenciales de constituci\u00f3n del \u00f3rgano o mayor\u00edas necesarias, \u201cas\u00ed como cualquier otra que tenga car\u00e1cter relevante\u201d. Implica que a contrario las infracciones tipificadas en el precepto convierten el acuerdo en anulable, mediante la correspondiente acci\u00f3n de impugnaci\u00f3n. Mientras \u00e9sta no opere el acuerdo existe; y el atributo esencial de la existencia jur\u00eddica es producir efectos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cumple destacar a continuaci\u00f3n la relaci\u00f3n de personas legitimadas para impugnar que contiene el art\u00edculo 206, con evidente car\u00e1cter de numerus clausus, y la caducidad de la acci\u00f3n de impugnaci\u00f3n en un a\u00f1o, salvo que el acuerdo resulte contrario al orden p\u00fablico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora procede confrontar estas reglas con el art\u00edculo 6\u00ba del Reglamento Hipotecario, relativo al \u00e1mbito de la calificaci\u00f3n registral, que como es sabido comprende la legalidad de las formas extr\u00ednsecas, la capacidad y legitimaci\u00f3n de los otorgantes \u201cy la validez de su contenido\u201d; ampliado por el art\u00edculo 58-2 a la omisi\u00f3n o expresi\u00f3n sin la claridad suficiente de cualquiera de las circunstancias que deba contener la inscripci\u00f3n o hayan de ser calificadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Empecemos por excluir del comentario que sigue el supuesto de que un acuerdo societario contradiga el orden p\u00fablico; que es un concepto muy serio que no admite ser contaminado con nimiedades, con un contenido mucho m\u00e1s fijado por el ordenamiento constitucional que por el civil o mercantil. Obviamente el \u00e1mbito calificador previsto en los art\u00edculos 6\u00ba y 58 comprende el juicio de conformidad entre dicho orden p\u00fablico y el acuerdo. Admitamos, sin embargo, que entre los supuestos de calificaci\u00f3n negativa los relativos al orden p\u00fablico resultan francamente excepcionales \u2013recuerdo, hace a\u00f1os, las objeciones puestas en una nota a la fabricaci\u00f3n de art\u00edculos de pl\u00e1stico, si no se establec\u00eda ninguna salvedad sobre los explosivos-.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quiz\u00e1 una interpretaci\u00f3n coherente con la verdadera finalidad de la publicidad registral extender\u00eda el concepto de orden p\u00fablico a aquellos extremos que afecten a la integridad del capital. De un modo u otro hay que reconocer que entre los defectos resultan bastante m\u00e1s frecuentes los relativos a esos requisitos procedimentales que el art\u00edculo 204-3 excluye de la impugnaci\u00f3n; pero es que incluso en los supuestos m\u00e1s graves incluidos en este texto el efecto sigue siendo el mismo: el acto es eficaz, aunque impugnable durante un a\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que est\u00e1 haciendo la cuesti\u00f3n es transparentar una singularidad vigente desde hace mucho tiempo en nuestro Derecho Mercantil: la existencia de una clase de actos desconocida por los tratadistas del Derecho Privado, que es la de los actos v\u00e1lidos \u2013incluso inimpugnables- pero a la vez ininscribibles. Tomemos un ejemplo elemental: un administrador convoca Junta para cambiar el domicilio pero prev\u00e9 la celebraci\u00f3n en el t\u00e9rmino municipal del nuevo porque el antiguo ha sido abandonado. Acuden y votan a favor todos los socios menos uno, que se desentiende del tema y no ejercita acci\u00f3n alguna. Todos sabemos que ese acuerdo, tal cual, no se inscribir\u00e1 jam\u00e1s en muchos Registros Mercantiles. Y sin embargo sustantivamente la sociedad ha cambiado de domicilio, de forma inatacable, adem\u00e1s, desde que caduca la acci\u00f3n de impugnaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ampliemos el supuesto a un aumento de capital, en el que se ha omitido la referencia a la puesta a disposici\u00f3n de los socios del nuevo texto estatutario. En el r\u00e9gimen actual recibir\u00e1 nota denegatoria. Te\u00f3ricamente \u2013al menos seg\u00fan la interpretaci\u00f3n que se ha querido dar al art\u00edculo 34- sin acceso al Registro el suscriptor no podr\u00e1 jam\u00e1s enajenar las acciones suscritas. Dando un paso m\u00e1s, que ser\u00eda coherente con dicha interpretaci\u00f3n, ni siquiera podr\u00edan ser objeto de ejecuci\u00f3n en un embargo, que es una modalidad de enajenaci\u00f3n. Y sin embargo su contraprestaci\u00f3n ha sido irrevocablemente aportada y pertenece a la sociedad, puesto que el acuerdo, confirmado por los socios de forma expresa o mediante la abstenci\u00f3n de impugnaci\u00f3n, es sustantivamente inatacable. \u00bfC\u00f3mo se define esa especie de limbo jur\u00eddico al que han ido a parar dichas acciones?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo esto con arreglo al r\u00e9gimen vigente hasta la Ley 31\/2014. Ahora en los dos supuestos ni siquiera cabr\u00eda la acci\u00f3n de impugnaci\u00f3n. N\u00f3tese que la reforma legal no comprende los supuestos en los que la nota denegatoria derive de la omisi\u00f3n de datos que deban constar en la inscripci\u00f3n, sino los acuerdos sociales propiamente dichos. Sin embargo las denegaciones por tales motivos, en particular cuando \u00e9stos no produzcan ning\u00fan efecto sustantivo todav\u00eda pasan a resultar m\u00e1s inadecuadas para la agilidad del tr\u00e1fico cuando las relativas al acuerdo social no impiden la inscripci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Volviendo al efecto de la Ley 31\/2014 la reforma est\u00e1 poniendo de manifiesto que:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1.-cualquier acuerdo social, certificado por quien legalmente disponga de la facultad certificante, es v\u00e1lido y produce efectos inmediatos por evidentes que sean sus defectos que pueden dar lugar a la impugnaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2.- ni el control de legalidad notarial ni el registral pueden mantenerse ajenos a esta realidad. Como pretendi\u00f3 la Sentencia de la Sala Tercera de 20 de mayo de 2008, disparatada por otros conceptos pero atinada en esta materia, dado el presupuesto de la certificaci\u00f3n v\u00e1lida, nos toca advertir, pero no paralizar. En la escritura resulta sencillo, puesto que el texto es le\u00eddo al otorgante y \u00e9ste acepta la advertencia con su firma. En sede registral parece que la advertencia contenida en el texto de la inscripci\u00f3n deber\u00e1 ser susceptible de recurso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3.- entre dichas advertencias habr\u00e1 que distinguir las que se refieren a defectos que permitan la impugnaci\u00f3n, seg\u00fan el art\u00edculo 204-3, y aqu\u00e9llos inocuos a tal efecto, aunque puedan dar lugar a alg\u00fan tipo de responsabilidad derivada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4.-sobre esta base parece que la seguridad jur\u00eddica requerir\u00eda incorporar dichas advertencias a la publicaci\u00f3n en el BORME.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5.- este nuevo r\u00e9gimen de calificaci\u00f3n parece imponer tambi\u00e9n la inscripci\u00f3n cuando concurra la omisi\u00f3n de alg\u00fan requisito formal cuya ausencia no produzca efectos apreciables.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6.- y desde luego, salvo en los supuestos excepcional\u00edsimos en los que ande por medio el orden p\u00fablico, el transcurso del a\u00f1o previsto para la caducidad, computado en los t\u00e9rminos del art\u00edculo 205, purificar\u00eda cualquier defecto y volver\u00eda improcedentes las advertencias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde luego no parece que en las interpretaciones a que est\u00e1 dando lugar la Ley 31 se est\u00e9 apreciando la concurrencia de este giro radical en el control de legalidad y por ende en la funci\u00f3n calificadora. A lo mejor resulta que no es tal y que con ley sustantiva en mano siempre deber\u00eda haber sido as\u00ed. De lege data, en estos momentos, entiendo que es imposible mantener la vigencia del actual r\u00e9gimen,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Un forofo de la serie \u201cJuego de tronos\u201d, ahora que la han puesto de moda, recordar\u00eda el lema de las Islas del Hierro: \u201cLo que est\u00e1 muerto no puede morir\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong><a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/secciones\/oficina-notarial\/otros-temas\/gobierno-corporativo-y-calificacion-registral\/\">COMENTARIO DEL REGISTRADOR MERCANTIL \u00c1LVARO MART\u00cdN<\/a><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong><a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/normas\/informes-mensuales\/informe-abril-registro-mercantil-derogacion-rrm\/#-cuestiones-de-interes-supuesta-derogacion-parcial-del-rrm\">OPINI\u00d3N DE JOS\u00c9 \u00c1NGEL GARC\u00cdA-VALDECASAS<\/a><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong><a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/informes\/informe243.htm#sociedades\">RESUMEN DE LA LEY 31\/2014<\/a><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong><a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/category\/secciones\/doctrina\/articulos-doctrina\/\">ART\u00cdCULOS DOCTRINALES<\/a><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong><a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/category\/secciones\/oficina-notarial\/\">OFICINA NOTARIAL<\/a><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong><a href=\"http:\/\/www.hislibris.com\/el-escribano-del-secreto-joaquin-borrell\/\" target=\"_blank\">EL ESCRIBANO DEL SECRETO<\/a><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong><a href=\"http:\/\/www.compartelibros.com\/autor\/joaquin-borrell\/1\" target=\"_blank\">OTROS LIBROS DE JOAQU\u00cdN BORRELL<\/a><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<div id=\"attachment_4775\" style=\"width: 510px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/Valencia_Las_Fallas-e1431382693231.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-4775\" class=\"size-medium wp-image-4775\" src=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/Valencia_Las_Fallas-300x225.jpg\" alt=\"Valencia. Las Fallas. Flicr\" width=\"500\" height=\"375\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-4775\" class=\"wp-caption-text\">Valencia. Las Fallas. Flicr<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<\/p>\n<p> <b><\/p>\n<p>por\u00a0JOAQU\u00cdN BORRELL,\u00a0NOTARIO\u00a0DE VALENCIA Y ESCRITOR<br \/>\n<\/b><\/p>\n<p><CENTER><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/?p=4774\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/Valencia_Las_Fallas-e1431382693231.jpg\" width=\"520\" height=\"390\" align=\"middle\" alt=\"\" \/><\/CENTER><\/p>\n<p>Acuerdos sociales impugnables.<\/p>\n<p>\u00a0A primera vista la pregunta puede parecer una boutade. Sin embargo, la correlaci\u00f3n entre los nuevos art\u00edculos 204 a 206 del T.R. de la Ley de Sociedades de Capital y los conceptos generales del Derecho puede dotar de mucho fundamento la duda expresada.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/?p=4774\"><\/p>\n<h2><strong> Seguir leyendo&#8230;<\/h2>\n<p><\/strong><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":4775,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_bbp_topic_count":0,"_bbp_reply_count":0,"_bbp_total_topic_count":0,"_bbp_total_reply_count":0,"_bbp_voice_count":0,"_bbp_anonymous_reply_count":0,"_bbp_topic_count_hidden":0,"_bbp_reply_count_hidden":0,"_bbp_forum_subforum_count":0,"footnotes":""},"categories":[268,255,245],"tags":[1374,1410,1373,1376],"class_list":{"0":"post-4774","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-articulos-doctrina","8":"category-otros-temas-o-m","9":"category-otros-temas","10":"tag-impugnacion","11":"tag-impugnacion-de-acuerdos-sociales","12":"tag-joaquin-borrell","13":"tag-ley-312014"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4774","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4774"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4774\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4775"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4774"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4774"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4774"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}