{"id":70247,"date":"2020-04-14T18:20:59","date_gmt":"2020-04-14T16:20:59","guid":{"rendered":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/?p=70247"},"modified":"2023-03-01T22:04:59","modified_gmt":"2023-03-01T21:04:59","slug":"fuerza-mayor-y-clausula-rebus-sic-stantibus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/secciones\/doctrina\/articulos-doctrina\/fuerza-mayor-y-clausula-rebus-sic-stantibus\/","title":{"rendered":"Fuerza Mayor y Clausula \u00abRebus sic stantibus\u00bb"},"content":{"rendered":"<h1 style=\"text-align: center;\">FUERZA MAYOR Y CL\u00c1USULA \u00abREBUS SIC STANTIBUS\u00bb<\/h1>\n<h2 style=\"text-align: center;\">GERARDO GARC\u00cdA-BOENTE D\u00c1VILA<\/h2>\n<h2 class=\"mt1 t-18 t-black t-normal\" style=\"text-align: center;\">M&amp;A \/ Abogado Inmobiliario en PwC Tax &amp; Legal Services<\/h2>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>\u00cdndice:<\/h2>\n<p><strong><span style=\"font-size: 12pt;\"><a href=\"#intro\">Introducci\u00f3n<\/a><\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 12pt;\"><a href=\"#fuerza\">1.- Fuerza mayor<\/a><\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 12pt;\"><a href=\"#rebus\">2.-\u00a0Rebus Sic Stantibus<\/a><\/span><\/strong><\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<a href=\"#presupuesto\"><strong>A) Presupuesto de aplicaci\u00f3n<\/strong><\/a><\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<a href=\"#ambito\"><strong>B) \u00c1mbito de aplicaci\u00f3n<\/strong><\/a><\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<a href=\"#requisitos\"><strong>C) Requisitos<\/strong><\/a><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 12pt;\"><a href=\"#analogia\">3.- Aplicaci\u00f3n Anal\u00f3gica<\/a><\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 12pt;\"><a href=\"#conclusion\">4.- Conclusi\u00f3n<\/a><\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 12pt;\"><a href=\"#notas\">Notas<\/a><\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 12pt;\"><a href=\"#enlaces\">Enlaces<\/a><\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><a id=\"intro\"><\/a>INTRODUCCI\u00d3N:<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras una reuni\u00f3n extraordinaria del Consejo de Ministros el presidente del Gobierno anunci\u00f3 el 13 de marzo de 2020, en una declaraci\u00f3n institucional, la aprobaci\u00f3n del Real Decreto 463\/2020 por el que se declar\u00f3 el estado de alarma en toda Espa\u00f1a (el \u201c<a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/normas\/destacadas\/resumen-decreto-estado-de-alarma-y-medidas-coronavirus\/\"><strong>Real Decreto<\/strong><\/a>\u201d), por un plazo de 15 d\u00edas (prorrogado hasta el 12 de abril de 2020 y, nuevamente hasta el 26 de abril), de conformidad con el art\u00edculo 116.2 de la Constituci\u00f3n Espa\u00f1ola, para la gesti\u00f3n de la situaci\u00f3n de crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19. Dicho decreto fue <a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/normas\/destacadas\/resumen-decreto-estado-de-alarma-y-medidas-coronavirus\/#16-modificacion-de-17-de-marzo-de-2020\">modificado por el Real Decreto 465\/2020, de 17 de marzo<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Real Decreto <strong>habilita al Ministro de Sanidad<\/strong> para modificar, ampliar o restringir las medidas, lugares, establecimientos y actividades enumeradas en los apartados anteriores, por razones justificadas de salud p\u00fablica, pudiendo por tanto ampliar esta suspensi\u00f3n a aquellos otros supuestos que se consideren necesarios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las medidas adoptadas por el Real Decreto y por las \u00f3rdenes dictadas al amparo de la habilitaci\u00f3n anteriormente referida (la \u201c<strong>Situaci\u00f3n COVID-19<\/strong>\u201d), han tenido un impacto cr\u00edtico en las <strong>relaciones contractuales<\/strong> tanto del \u00e1mbito p\u00fablico como del privado, pues muchas de ellas han supuesto la paralizaci\u00f3n de la mayor parte de las actividades econ\u00f3micas del pa\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Es objeto de esta nota analizar las alternativas que se est\u00e1n planteando en el \u00e1mbito jur\u00eddico para tratar de afrontar las situaciones contractuales de imposibilidad de cumplimiento y de desequilibrio sobrevenido de prestaciones que se ha derivado de la situaci\u00f3n existente, y en concreto las figuras de la fuerza mayor y la cl\u00e1usula Rebus Sic Stantibus.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La configuraci\u00f3n jur\u00eddica de ambas figuras es de car\u00e1cter predominantemente jurisprudencial y doctrinal, y dado lo excepcional de su aplicaci\u00f3n surgen muchas dudas a la hora de plantearse su invocaci\u00f3n en cada caso concreto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como punto de partida vamos a destacar <strong>dos cuestiones:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">a) que el propio Tribunal Supremo (STS de 19 de mayo de 2015) <strong>diferencia<\/strong> entre:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(i) la imposibilidad sobrevenida de cumplir la prestaci\u00f3n (<strong>fuerza mayor<\/strong>), que s\u00f3lo afecta a las obligaciones de entregar una cosa determinada o de hacer, y no a las deudas pecuniarias, y<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(ii) la de aquellos supuestos en los que la prestaci\u00f3n resulta exorbitante o excesivamente onerosa (<strong>cl\u00e1usula rebus sic stantibus<\/strong>), aplicable con independencia de cu\u00e1l sea el contenido de la prestaci\u00f3n pactada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">b) que las dos f\u00f3rmulas mencionadas, principal objeto de an\u00e1lisis en esta nota, tendr\u00e1n en muchos casos <strong>car\u00e1cter supletorio y complementario a lo pactado<\/strong> en los contratos. En este sentido, habr\u00e1 de estarse, con car\u00e1cter preferente, a la autonom\u00eda de la voluntad de las partes y a aquellas cl\u00e1usulas contractuales que hayan acordado excluir o regular expresamente las situaciones de fuerza mayor o las circunstancias extraordinarias sobrevenidas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Incidiremos sobre este punto al hablar de la cl\u00e1usula Rebus Sic Stantibus.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><strong><a id=\"fuerza\"><\/a>1.- FUERZA MAYOR:<\/strong><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">En principio, los <a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/columna-izq\/codigo-civil-libro-cuarto-articulos-1088-al-1537\/#art1101\">arts. 1101 ss.<\/a> de nuestro C\u00f3digo Civil (en adelante \u201c<strong>Cc.<\/strong>\u201d) son disposiciones dictadas para el tratamiento de la <strong>responsabilidad contractual<\/strong>. Entre tales preceptos, se encuentra tambi\u00e9n el <a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/columna-izq\/codigo-civil-libro-cuarto-articulos-1088-al-1537\/#art1105\">art. 1105 C.c.<\/a>, que contiene una <strong>definici\u00f3n descriptiva<\/strong> del concepto de fuerza mayor o caso fortuito<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><em><sup><strong>[1]<\/strong><\/sup><\/em><\/a>, pues dispone:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cFuera de los casos expresamente mencionados en la ley, y de los en que as\u00ed lo declare la obligaci\u00f3n, nadie responder\u00e1 de aquellos sucesos que no hubieran podido preverse, o que, previstos, fueran inevitables.\u201d<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El concepto de fuerza mayor no se refiere a si procede o no el cumplimiento de una obligaci\u00f3n contractual, sino a <strong>si el deudor incumplidor ser\u00e1 responsable o no de dicho incumplimiento<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con car\u00e1cter general y te\u00f3rico, la imposibilidad sobrevenida de cumplir con las obligaciones contractuales como consecuencia de la Situaci\u00f3n COVID-19 permite <strong>bien la resoluci\u00f3n o bien la suspensi\u00f3n de un contrato<\/strong> (fundamentado en los <a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/columna-izq\/codigo-civil-libro-cuarto-articulos-1088-al-1537\/#art1182\">arts. 1182 a 1184 del C\u00f3digo Civil<\/a>) en supuestos en donde la prestaci\u00f3n ha devenido sobrevenidamente imposible. Las consecuencias de tal resoluci\u00f3n o suspensi\u00f3n depender\u00e1n de si tal situaci\u00f3n de imposibilidad sobrevenida es o no imputable al deudor (es decir, en caso de resoluci\u00f3n podr\u00e1 tener o bien efectos liberatorios o, por el contrario, el deudor estar\u00e1 obligado al cumplimiento por equivalente pecuniario, as\u00ed como, en su caso, la indemnizaci\u00f3n de da\u00f1os y perjuicios, y todo ello sin perjuicio de las obligaciones de restituci\u00f3n de las prestaciones realizadas hasta ese momento).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tal y como reza el art\u00edculo <a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/columna-izq\/codigo-civil-libro-cuarto-articulos-1088-al-1537\/#art1105\">1.105 del C.c.<\/a>, en supuestos de fuerza mayor el deudor no ser\u00e1 responsable de los sucesos que no hubieran podido preverse, o que, previstos, fueran inevitables. No obstante, esta <strong>liberaci\u00f3n de responsabilidad<\/strong> por causa de fuerza mayor est\u00e1 sujeta a la concurrencia de una serie de <strong>requisitos:<\/strong><\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li><strong><u>Suceso inevitable o imprevisible<\/u>:<\/strong> Respecto de este requisito, parece claro que la Situaci\u00f3n COVID-19 es un suceso inevitable e imprevisible<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>, pues ya la propia Ley Org\u00e1nica 4\/1981, de 1 de junio, de los estados de alarma, excepci\u00f3n y sitio establece en su art\u00edculo primero que <em>\u201cproceder\u00e1 la declaraci\u00f3n de los estados de alarma, excepci\u00f3n o sitio cuando <strong>circunstancias extraordinarias hiciesen imposible el mantenimiento de la normalidad<\/strong> mediante los poderes ordinarios de las Autoridades competentes\u201d.\n<p><\/em><\/li>\n<li><strong><u>La imposibilidad sobrevenida de la prestaci\u00f3n, total o parcial<\/u>:<\/strong> Este es el punto esencial que se ha de analizar en cada uno de los supuestos que se pueden plantear en la esfera contractual como consecuencia del COVID-19.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">El acaecimiento de un suceso inevitable o imprevisible, como puede ser la Situaci\u00f3n COVID-19, no faculta al deudor a incumplir sus obligaciones contractuales. Para poder invocar la fuerza mayor el cumplimiento de la misma ha de devenir imposible para el deudor. En este sentido, y sobre la base de la regla de que no existe obligaci\u00f3n de cosas imposibles (\u00ab<em>impossibilium nulla obligatio est<\/em>\u00ab: Digesto 50, 17, 1185), la jurisprudencia establece que ha de tratarse de una <strong>imposibilidad f\u00edsica o legal, objetiva, absoluta, duradera y no imputable al deudor<\/strong><a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><sup><strong>[<\/strong>3]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adicionalmente cabe destacar que no cabe alegar imposibilidad cuando es posible cumplir mediante la <strong>modificaci\u00f3n racional<\/strong> del contenido de la prestaci\u00f3n de modo que resulte adecuado a la finalidad perseguida<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a>. Estima la jurisprudencia que deben intentar agotarse todos los medios al alcance del deudor para cumplir con el compromiso contractual, incluyendo el cumplimiento de la prestaci\u00f3n por medios alternativos (que no modifiquen sustancialmente la esencia del pacto)<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a>, por lo que otro elemento a valorar ser\u00e1 la posibilidad del deudor de haber accedido a las ayudas y mecanismos (i.e. ERTEs, l\u00edneas de financiaci\u00f3n, etc&#8230;) que se est\u00e1n habilitando en el marco de la Situaci\u00f3n COVID-19.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En consecuencia, se antoja complicado invocar la imposibilidad sobrevenida de pagar una <strong>renta o canon peri\u00f3dico<\/strong> para aquellas empresas que tengan los recursos financieros para hacer frente a dicho cumplimiento durante el periodo objeto de la Situaci\u00f3n COVID-19. Adicionalmente cabe considerar que en los casos relativos a incapacidad de pago tal situaci\u00f3n est\u00e1 ya regulada por la ley concursal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es probable que la mayor dificultad en relaci\u00f3n con este punto se plantee con los supuestos de <strong>dificultad extraordinaria<\/strong>, que algunas sentencias han equiparado a la imposibilidad<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><sup>[6]<\/sup><\/a> pero con car\u00e1cter muy restrictivo. En este sentido, habr\u00eda que analizar caso por caso, puesto que el concepto de dificultad extraordinaria o no extraordinaria quiz\u00e1 nos sit\u00fae m\u00e1s cerca del concepto de la Rebus, referido m\u00e1s adelante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En relaci\u00f3n con el concepto de <strong>imposibilidad<\/strong> cabe destacar el <em><a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/normas\/concretas\/real-decreto-ley-coronavirus-31-marzo-alquiles-moratoria-autonomos\/\">Real Decreto-ley 11\/2020, de 31 de marzo, por el que se adoptan medidas urgentes complementarias en el \u00e1mbito social y econ\u00f3mico para hacer frente al COVID-1<\/a>9<\/em>, cuyo <a href=\"https:\/\/www.boe.es\/buscar\/act.php?id=BOE-A-2020-4208#a3-8\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">art\u00edculo 36<\/a><a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a> reconoce un <strong>derecho de resoluci\u00f3n a los consumidores<\/strong> en los supuestos que devenga imposible el cumplimiento de sus contratos. Se trata de una norma de regulaci\u00f3n difusa, que habr\u00e1 de ser interpretada teniendo en cuenta lo dispuesto en este apartado y lo dispuesto m\u00e1s adelante sobre la doctrina relativa a las prestaciones econ\u00f3micas que, seg\u00fan el Tribunal Supremo, no pueden devenir imposibles.<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li><strong><u>No imputabilidad de tal imposibilidad, ausencia de dolo y culpa<\/u><\/strong>: Para aplicar la fuerza mayor, as\u00ed como el concepto de imposibilidad referido anteriormente, es preciso que no haya culpa del deudor. La jurisprudencia excluye la fuerza mayor cuando la imposibilidad de cumplir la prestaci\u00f3n pactada resulta provocada por el deudor<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><sup>[8]<\/sup><\/a>, o le es imputable<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\"><sup>[9]<\/sup><\/a>.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo tanto, deber\u00e1 procederse al an\u00e1lisis de las causas que han provocado la imposibilidad de dar cumplimiento a la prestaci\u00f3n, y dicho an\u00e1lisis se remontar\u00e1 al estado en que se encontraba el cumplimiento del contrato en cuesti\u00f3n antes de la Situaci\u00f3n COVID-19<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\"><sup>[10]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li><strong><u>Haber actuado de buena fe y adoptar todas las medidas necesarias para mitigar los efectos da\u00f1osos derivados de tal suceso<\/u><\/strong>: En este sentido, uno de los requisitos exigidos por la doctrina y la jurisprudencia, a los efectos de que se pueda considerar la exoneraci\u00f3n de responsabilidad del deudor, es la concurrencia de la buena fe de este \u00faltimo y la implementaci\u00f3n por su parte de todas las medidas necesarias para minimizar los da\u00f1os y perjuicios que se derivar\u00e1n para el acreedor del referido incumplimiento<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\"><sup>[11]<\/sup><\/a>.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este sentido, cabe recordar que el Gobierno ha habilitado m\u00faltiples medidas y mecanismos para evitar las consecuencias perjudiciales de la Situaci\u00f3n COVID-19.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A la vista de lo anterior, tal y como advierte el magistrado Xavier O&#8217;Callaghan, se puede concluir que <strong>la esencia es la falta de nexo causal entre la conducta del deudor y el incumplimiento<\/strong><a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\"><strong><sup>[12]<\/sup><\/strong><\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otro lado y enlazando con lo comentado al principio, habr\u00e1 de valorarse si, como consecuencia de una situaci\u00f3n de fuerza mayor, la imposibilidad de cumplimiento de la prestaci\u00f3n debida, o el incumplimiento, es<strong> definitivo o solo temporal<\/strong>. Esta situaci\u00f3n se dar\u00e1 fundamentalmente en las prestaciones de dar o hacer. No obstante, cualquiera que sea el caso, el efecto primordial derivado de la fuerza mayor ser\u00e1 la exoneraci\u00f3n de responsabilidad del deudor, en el sentido de que no le ser\u00e1 exigible una indemnizaci\u00f3n por da\u00f1os y perjuicios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin perjuicio de todo lo anterior cabe destacar el <strong>supuesto espec\u00edfico de las prestaciones pecuniarias<\/strong>, de la que es especialmente exponente la <a href=\"http:\/\/www.poderjudicial.es\/search\/TS\/openDocument\/605ffc5e36e041e9\/20150612\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">sentencia del Tribunal Supremo de 19 de mayo de 2015<\/a>. En ella se aborda un caso de fuerza mayor liberatoria de la obligaci\u00f3n de pagar el precio de una compraventa, donde no cabe aplicar la imposibilidad sobrevenida de la prestaci\u00f3n por tratarse de una obligaci\u00f3n gen\u00e9rica al existir siempre el dinero como tal. Se trata de la obligaci\u00f3n gen\u00e9rica por excelencia, pues el g\u00e9nero nunca perece (<em>genus nunquam perit<\/em>) y, de ah\u00ed, que la imposibilidad sobrevenida no extinga aquella.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por tanto, no pudiendo plantearse, trat\u00e1ndose de deudas pecuniarias, la imposibilidad subjetiva -insolvencia- ni la objetiva o formal, concluye la doctrina que no es posible imaginar que si la imposibilidad obedece a fuerza mayor pudiera tener como efecto la extinci\u00f3n de la obligaci\u00f3n. Los tribunales admiten <em>\u201ctodo lo m\u00e1s el incumplimiento temporal o retraso\u201d<\/em> como consecuencia de la imposibilidad sobrevenida de una deuda pecuniaria por fuerza mayor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><strong><a id=\"rebus\"><\/a>2.- REBUS SIC STANTIBUS<\/strong><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Puede que nos encontremos en una situaci\u00f3n donde el cumplimiento de la obligaci\u00f3n contractual no haya devenido imposible. Sin embargo, la Situaci\u00f3n COVID-19 ha provocado un escenario de <strong>excesiva onerosidad y desequilibrio en las prestaciones<\/strong> en numerosos contratos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La <strong>cl\u00e1usula<\/strong> <em>rebus sic stantibus<\/em> (la \u201c<strong>Rebus<\/strong>\u201d) se considera como una cl\u00e1usula que se encuentra \u201c<strong>impl\u00edcita<\/strong>\u201d en todos los contratos. La misma supone una flexibilizaci\u00f3n y factor mitigador del rigor del principio <em>pacta sunt servanda<\/em>, en virtud del cual el contrato es fuente de obligaciones que han de cumplirse con arreglo a lo convenido, siempre con adecuaci\u00f3n a las pautas de la buena fe.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Rebus te\u00f3ricamente permite la revisi\u00f3n de un contrato cuando surgen circunstancias extraordinarias sobrevenidas e imprevisibles no existentes en el momento de su suscripci\u00f3n, y en consecuencia las prestaciones de algunas de las partes devienen excesivamente gravosas u onerosas rompiendo el equilibrio econ\u00f3mico del contrato<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\"><sup>[13]<\/sup><\/a> (principio de conmutatividad del contrato). Como se\u00f1ala el magistrado Carlos S\u00e1nchez Mart\u00edn<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\"><sup>[14]<\/sup><\/a>, <em>\u201cse puede afirmar que el \u00e1mbito de aplicaci\u00f3n de la cl\u00e1usula rebus se extiende a aquellos <strong>supuestos en los que la prestaci\u00f3n no ha devenido completamente imposible sino m\u00e1s onerosa<\/strong>\u201d<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vamos a tratar de analizar las principales caracter\u00edsticas de la cl\u00e1usula, y sus requisitos de aplicaci\u00f3n ante la Situaci\u00f3n COVID-19 en base a toda la jurisprudencia que ha abordado el caso hasta este mismo a\u00f1o.<\/p>\n<h3><strong><a id=\"presupuesto\"><\/a>A) Presupuesto de aplicaci\u00f3n<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los principales presupuestos de aplicaci\u00f3n de la cl\u00e1usula son los siguientes:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li><strong>Alteraci\u00f3n extraordinaria de las circunstancia<\/strong>s en el momento de cumplir el contrato en relaci\u00f3n con las concurrentes al tiempo de su celebraci\u00f3n.<\/li>\n<li>Una <strong>desproporci\u00f3n exorbitante<\/strong>, fuera de todo c\u00e1lculo, entre las <strong>prestaciones<\/strong> de las partes contratantes que verdaderamente derrumben el contrato por aniquilaci\u00f3n del equilibrio de las prestaciones<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\"><sup>[15]<\/sup><\/a>.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Debe tratarse, por tanto, de una alteraci\u00f3n de la base del negocio o de la base econ\u00f3mica del contrato, tal y como reza la jurisprudencia, que derive en una<strong> ruptura de la equivalencia de las contraprestaciones<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En relaci\u00f3n con lo anterior, se ha de resaltar que la excesiva onerosidad debe desprenderse del contrato en cuesti\u00f3n. Dif\u00edcilmente podr\u00eda defenderse que una potencial insolvencia del deudor justifica el cumplimiento del requisito de la excesiva onerosidad, pues no cabe su configuraci\u00f3n respecto de otros par\u00e1metros m\u00e1s amplios de valoraci\u00f3n econ\u00f3mica fuera del propio contrato (i.e. balance general o de cierre de cada ejercicio de la empresa, relaci\u00f3n de grupos empresariales, actividades econ\u00f3micas diversas)<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\"><sup>[16]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Que todo ello acontezca por la <strong>sobreveniencia de circunstancias<\/strong> radicalmente imprevisibles.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">No cabe duda de que la Situaci\u00f3n COVID-19, y sobre todo de las \u00f3rdenes de paralizaci\u00f3n de gran parte de la actividad del pa\u00eds, constituyen una circunstancia radicalmente imprevisible, especialmente los relacionados con tales actividades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No obstante lo anterior, la invocaci\u00f3n y aplicaci\u00f3n de la Rebus no va a resultar pac\u00edfica. A estos efectos han de tenerse en cuenta las particularidades referidas a continuaci\u00f3n.<\/p>\n<h3><strong><a id=\"ambito\"><\/a>B) \u00c1mbito de aplicaci\u00f3n<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">El \u00e1mbito natural de aplicaci\u00f3n de la Rebus son los <strong>contratos de larga duraci\u00f3n<\/strong>, ordinariamente de tracto sucesivo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La <strong>jurisprudencia<\/strong> <strong>no viene admitiendo<\/strong> su invocaci\u00f3n en<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(i) los supuestos de <strong>contratos de corta duraci\u00f3n<\/strong>, en los que dif\u00edcilmente puede justificarse que ha acaecido algo extraordinario que afecte a la base del contrato y no quede amparado dentro del riesgo propio de ese contrato<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\"><sup>[17]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(ii) en los contratos de <strong>tracto \u00fanico con ejecuci\u00f3n no diferida<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No obstante lo anterior, con car\u00e1cter a\u00fan m\u00e1s excepcional, la jurisprudencia indica que podr\u00eda plantearse su admisi\u00f3n en alg\u00fan contrato de <strong>tracto \u00fanico con ejecuci\u00f3n diferida<\/strong>, es decir, contratos donde la prestaci\u00f3n debe cumplirse pasado ese periodo de tiempo (p. ej., compraventa de inmueble en fase de construcci\u00f3n o sobre plano, en donde queda aplazado el cumplimiento de la obligaci\u00f3n de entrega de la cosa o del pago del precio)<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\"><sup>[18]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<h3><strong><a id=\"requisitos\"><\/a>C) Requisitos<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al igual que en el caso de la fuerza mayor, la potencial invocaci\u00f3n de la Rebus requiere, desde un punto de vista jurisprudencial, que concurran una serie de <strong>requisitos adicionales<\/strong> a los presupuestos antes referidos:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li><strong><u>No imputabilidad de la excesiva gravosidad u onerosidad. Ausencia de dolo y culpa<\/u>:<\/strong> El exceso de gravosidad y\/u onerosidad no puede ser imputable a una de las partes, ni tampoco el deudor de la prestaci\u00f3n puede encontrarse en mora<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\"><sup>[19]<\/sup><\/a>. En otras palabras, tal cambio debe resultar ajeno a la voluntad, comportamiento y esfera de control de las partes.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es bastante aclaratoria la sentencia del Tribunal Supremo de 21 de marzo de 2018 en la que el arrendatario, explotador de una instalaci\u00f3n hotelera, solicita al amparo de la Rebus una modulaci\u00f3n judicial del canon arrendaticio pactado a ra\u00edz de los resultados negativos de la actividad hotelera en el local arrendado como consecuencia de la crisis econ\u00f3mica, concluyendo el alto tribunal <em>\u201cque dichos resultados <\/em>(financieros de la empresa)<em> no obedecen exclusivamente al cambio extraordinario del panorama econ\u00f3mico sino tambi\u00e9n a otras causas como la mala gesti\u00f3n u organizaci\u00f3n de la empresa\u201d<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo tanto, deber\u00e1 procederse al an\u00e1lisis de las causas que han provocado el exceso de gravosidad y\/u onerosidad, y dicho an\u00e1lisis se remontar\u00e1 a los momentos previos a la Situaci\u00f3n COVID-19.<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li><strong><u>Haber actuado de buena fe<\/u>:<\/strong> La jurisprudencia hace menci\u00f3n al requisito del deber de negociar de buena fe con la contraparte, que algunos modelos de derecho comparado y propuestas acad\u00e9micas configuran como un presupuesto para exigir la pretensi\u00f3n de aplicaci\u00f3n judicial de la Rebus.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este sentido, el alto tribunal considera que no hay buena fe en la imposici\u00f3n unilateral por una de las partes de la modificaci\u00f3n de las condiciones contractuales al amparo de la Rebus sin apertura de un <strong>proceso de negociaci\u00f3n<\/strong><a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\"><sup>[20]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A la vista de lo anterior, cabe preguntarse si podr\u00eda apreciarse mala fe por la contraparte ante una negativa categ\u00f3rica a abrir un proceso de negociaci\u00f3n cuando concurren el resto de circunstancias de la Rebus, y como ser\u00eda valorada en este caso la aplicaci\u00f3n unilateral de la Rebus de la parte que ha actuado de buena fe.<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li><strong><u>Ausencia de regulaci\u00f3n o imputaci\u00f3n del riesgo<\/u>:<\/strong> Ha de tenerse en cuenta en todo caso que la Rebus no ser\u00e1 de aplicaci\u00f3n en aquellos casos en que el contrato haya distribuido entre las partes el riesgo derivado de sucesos extraordinarios e imprevisibles mediante su regulaci\u00f3n a trav\u00e9s de determinadas cl\u00e1usulas.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este sentido, la <a href=\"http:\/\/www.poderjudicial.es\/search\/TS\/openDocument\/8a61682e9be654c5\/20190125\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">sentencia del Tribunal Supremo de 15 de enero de 2019<\/a> declara expresamente respecto a estos acuerdos que \u201c<em>pretender que la jurisdicci\u00f3n obvie dichos pactos y aplique la doctrina de la \u00abrebus sic stantibus\u00bb supone ordenar la reglamentaci\u00f3n de un nuevo negocio, lo que dicha doctrina no autoriza<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\"><sup>[21]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre las <strong>cl\u00e1usulas que pueden poner en tela de juicio la aplicaci\u00f3n<\/strong> de la Rebus pueden destacarse principalmente:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Regulaciones de renta fija y renta variable.<\/li>\n<li>Cl\u00e1usulas reguladoras del cese de actividad por causa no imputable a la parte que sufre las consecuencias de la Situaci\u00f3n COVID-19.<\/li>\n<li>Cl\u00e1usulas de desistimiento unilateral.<\/li>\n<li>Cl\u00e1usulas de estabilizaci\u00f3n, revisi\u00f3n o actualizaci\u00f3n de precios o contraprestaciones<\/li>\n<li>Cl\u00e1usulas de fuerza mayor y\/o circunstancias extraordinarias<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">No obstante lo anterior, se impone el an\u00e1lisis pormenorizado de cada contrato, de cada cl\u00e1usula y del contexto del acuerdo de conformidad con los <a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/columna-izq\/codigo-civil-libro-cuarto-articulos-1088-al-1537\/#art1281\">art\u00edculos 1281 y ss del C.c<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una vez expuesto lo anterior, cabe recordar que la aplicaci\u00f3n de <strong>la Rebus persigue un reequilibrio de las prestaciones contractuales, y no la resoluci\u00f3n del contrato<\/strong>. En este sentido la jurisprudencia ha llegado a manifestar que \u201c<em>es extravagante el recurso a la cl\u00e1usula \u00abrebus sic stantibus\u00bb si alega al un\u00edsono una frustraci\u00f3n total del fin del contrato; la petici\u00f3n conjunta de resoluci\u00f3n por desaparici\u00f3n de la causa y de modificaci\u00f3n por inadecuaci\u00f3n a circunstancias es incompatible de suyo (&#8230;)\u201d<\/em><a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\"><em><sup><strong>[22]<\/strong><\/sup><\/em><\/a><em>.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><strong><a id=\"analogia\"><\/a>3.- APLICACI\u00d3N ANAL\u00d3GICA<\/strong><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque ning\u00fan autor lo ha propuesto abiertamente, en el \u00e1mbito de los <strong>contratos de arrendamiento<\/strong> algunas voces han tratado de abrir la puerta a la aplicaci\u00f3n anal\u00f3gica de ciertos art\u00edculos del C\u00f3digo Civil <a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/columna-izq\/codigo-civil-libro-cuarto-articulos-1538-al-1976\/#art1575\">como el 1575<\/a>, que concede al arrendatario r\u00fastico el derecho a solicitar una rebaja del 50% de la renta en caso de fuerza mayor, o el<a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/normas\/ley-de-arrendamientos-urbanos\/#a26\"> art\u00edculo 26 de la Ley de Arrendamientos Urbanos<\/a> que permite suspender el arrendamiento en caso de obras impuestas por la autoridad que la hagan inhabitable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No obstante lo anterior, hay que recordar que el art\u00edculo 4.2 del C.c. establece claramente que <em>las leyes penales, <strong>las excepcionales <\/strong>y las de \u00e1mbito temporal no se aplicar\u00e1n a supuestos ni en momentos distintos de los comprendidos expresamente en ellas<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ello no obsta para que los principios inspiradores de dichas normas puedan ser invocados por los tribunales conjuntamente con otros principios y argumentos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><strong><a id=\"conclusion\"><\/a>4.- CONCLUSI\u00d3N<\/strong><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se echan en falta en el \u00e1mbito privado soluciones similares a las que se est\u00e1n adoptando en el \u00e1mbito p\u00fablico y laboral.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Est\u00e1 claro que a pesar de la abundante jurisprudencia existente sobre las dos figuras objeto de esta nota, no tenemos los suficientes antecedentes para poder aplicar, con cierta seguridad jur\u00eddica, ambos principios a una eventualidad de la excepcionalidad de la Situaci\u00f3n COVID-19.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Respecto de la f<strong>uerza mayor<\/strong>, dadas las inmediatas consecuencias de las \u00f3rdenes impuestas por el Gobierno (\u00f3rdenes de cierre de un d\u00eda para otro), no es f\u00e1cil que se planteen con tanta rapidez supuestos de imposibilidad absoluta de cumplimiento, especialmente en las obligaciones pecuniarias. La imposibilidad de poder invocar la fuerza mayor en el marco de la Situaci\u00f3n COVID-19, y la consecuente obligaci\u00f3n de tener que cumplir estrictamente con los compromisos econ\u00f3micos contractuales, pone a las empresas y a los particulares entre la espada y la pared.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otro lado, tampoco la <strong>Rebus<\/strong> se muestra como la f\u00f3rmula m\u00e1s id\u00f3nea que permita dar respuesta inmediata a las medidas impuestas por la Situaci\u00f3n COVID-19. Y es que esta situaci\u00f3n ha provocado un hecho ins\u00f3lito como es la total paralizaci\u00f3n de la econom\u00eda durante un periodo concreto y delimitado de tiempo (el Estado de Alarma). Una situaci\u00f3n que sin duda ha quebrado totalmente y de manera temporal e inmediata el equilibrio de los contratos. Sin embargo, al tratarse de un hecho puntual y temporalmente acotado, cuesta dar cabida y aplicaci\u00f3n instant\u00e1nea a una figura como la Rebus, que claramente est\u00e1 pensada para una situaci\u00f3n de desequilibrio duradera y continuada en el tiempo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este sentido, las l\u00edneas jurisprudenciales y doctrinales analizadas ser\u00e1n de plena vigencia para la m\u00e1s que probable recesi\u00f3n econ\u00f3mica que se derivar\u00e1 de la Situaci\u00f3n COVID-19.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo tanto cabe extraer algunas <strong>ideas pr\u00e1cticas<\/strong> de todo lo expuesto:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Quien pudiendo cumplir o pagar, sirvi\u00e9ndose si fuere necesario de los instrumentos y mecanismos que el estado ha habilitado, no lo hiciere no puede invocar la fuerza mayor.<\/li>\n<li>El concepto de fuerza mayor lleva impl\u00edcito el deber del incumplidor de hacer todo lo posible para mitigar el da\u00f1o del acreedor<\/li>\n<li>La aplicaci\u00f3n unilateral de la cl\u00e1usula Rebus Sic Stantibus deja sin efecto la posibilidad de su invocaci\u00f3n, como deja claro la jurisprudencia.<\/li>\n<li>La aplicaci\u00f3n de la Rebus presupone en todo caso la buena fe, por lo que en todo caso ha de buscarse la <strong>v\u00eda de la negociaci\u00f3n<\/strong> basada en esos t\u00e9rminos con la contraparte, y en su caso documentarlo.<\/li>\n<li>Es esencial una revisi\u00f3n pormenorizada de <strong>cada contrato<\/strong>, pues las siguientes clausulas pueden impedir la invocaci\u00f3n de las doctrinas objeto de esta nota:\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Regulaciones de renta fija y renta variable.<\/li>\n<li>Cl\u00e1usulas reguladoras del cese de actividad por causa no imputable a la parte que sufre las consecuencias de la Situaci\u00f3n COVID-19.<\/li>\n<li>Cl\u00e1usulas de desistimiento unilateral.<\/li>\n<li>Cl\u00e1usulas de estabilizaci\u00f3n, revisi\u00f3n o actualizaci\u00f3n de precios o contraprestaciones<\/li>\n<li>Cl\u00e1usulas de fuerza mayor y\/o circunstancias extraordinarias<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es por tanto el turno de los abogados de facilitar al cliente soluciones y tratar de adaptar estas instituciones a la Situaci\u00f3n COVID-19. Sin embargo ello no ser\u00e1 \u00f3bice para que cualquier aplicaci\u00f3n de las mismas que se salga de los par\u00e1metros expuestos en esta nota sea fuente de litigiosidad.<\/p>\n<hr \/>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><a id=\"notas\"><\/a>NOTAS:<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a id=\"n1\"><\/a><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><sup>[1]<\/sup><\/a> Los sucesos a los que se refiere corresponden a las nociones de caso fortuito (<em>casus fortuitus<\/em>; o, simplemente <em>casus<\/em>, de cuya palabra deriva el sustantivo \u201ccasualidad\u201d y el adjetivo \u201ccasual\u201d; tambi\u00e9n <em>vis minor<\/em> y <em>casus minor<\/em>) y fuerza mayor (<em>vis maior<\/em>; tambi\u00e9n, <em>casus maior<\/em>) sin que estas denominaciones t\u00e9cnicas aparezcan recogidas en el precepto, aunque s\u00ed aparecen en otros art\u00edculos del C.c. A su vez, el concepto de caso fortuito o fuerza mayor hab\u00eda sido definido en el Derecho romano haciendo referencia a las cosas <em>qu\u00e6 sine dolo et culpa eius accidunt<\/em> y a las cosas <em>qu\u00e6 fortuitis casibus accidunt, quum pr\u00e6videri non potuerant<\/em>; concepto que se llev\u00f3 a Las Partidas, al establecer: \u201c<em>Casus fortuitus\u201d tanto quiere decir en romance como ocasi\u00f3n que acaesce por ventura, de que non se puede ante ver\u201d (7, 33, 11)<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a id=\"n2\"><\/a><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><sup>[2]<\/sup><\/a> Ha se\u00f1alado Carrasco Perera, como el \u00e1mbito de la inevitabilidad y de la imprevisibilidad son coincidentes, ya que lo inevitable normalmente lo es por no haber podido preverse, aunque esta opini\u00f3n parece discutible pues hay cosas que pueden preverse y sin embargo son inevitables como por ejemplo la erupci\u00f3n de un volc\u00e1n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a id=\"n3\"><\/a><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><sup>[3]<\/sup><\/a> Sentencias del Tribunal Supremo de 15 febrero y 21 marzo de 1994 , entre otras<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a id=\"n4\"><\/a><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><sup>[4]<\/sup><\/a> Sentencias de 22 febrero 1979 y 11 noviembre 1987.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a id=\"n5\"><\/a><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\"><sup>[5]<\/sup><\/a> Sentencias de 8 junio 1906, 7 abril 1965, 6 abril 1979, 12 marzo 1994, y 20 mayo 1997 entre otras. Adicionalmente resaltar que la Sentencia de 14 de febrero de 1994 se refiere a observar la debida diligencia haciendo lo posible para vencer la imposibilidad y en la Sentencia de 2 de octubre de 1970 se acogi\u00f3 por haberse agotado las posibilidades de cumplimiento<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a id=\"n6\"><\/a><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\"><sup>[6]<\/sup><\/a> Sentencia de 6 octubre 1994<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a id=\"n7\"><\/a><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Si como consecuencia de las medidas adoptadas durante la vigencia del estado de alarma los contratos suscritos por los consumidores y usuarios, ya sean de compraventa de bienes o de prestaci\u00f3n de servicios, incluidos los de tracto sucesivo, resultasen de imposible cumplimiento, el consumidor y usuario tendr\u00e1n derecho a resolver el contrato durante un plazo de 14 d\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a id=\"n8\"><\/a><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\"><sup>[8]<\/sup><\/a> Sentencias de 2 enero 1976 y de 15 diciembre 1987.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a id=\"n9\"><\/a><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\"><sup>[9]<\/sup><\/a> Sentencias de 7 abril 1965 , 7 octubre 1978 , 17 enero y 5 mayo 1986 , 15 febrero 1994 y 20 mayo 1997.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a id=\"n10\"><\/a><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\"><sup>[10]<\/sup><\/a> Tendr\u00e1 especial trascendencia esta circunstancia en las prestaciones de dar o hacer sujetas a plazo, donde habr\u00e1 que analizar si la imposibilidad de cumplimiento es exclusivamente imputable a la Situaci\u00f3n COVID-19 o si ser\u00e1 tambi\u00e9n imputable a la culpa o negligencia del deudor. En este sentido, la clave radicar\u00e1 en determinar si la ausencia de culpa o negligencia hubiera permitido dar cumplimiento a la obligaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a id=\"n11\"><\/a><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\"><sup>[11]<\/sup><\/a> Sentencia del Tribunal Supremo de 9 de julio de 2014.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a id=\"n12\"><\/a><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\"><sup>[12]<\/sup><\/a> No obstante todo lo anterior, hay que recordar que el art\u00edculo 1.105 del C.c. deja fuera de su \u00e1mbito de aplicaci\u00f3n (i) \u201c<em>los casos expresamente mencionados en la ley\u201d<\/em> y (ii) \u201c<em>de los en que as\u00ed lo declare la obligaci\u00f3n<\/em>\u201d. En este sentido:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Los casos que menciona la ley son el del deudor que se halla en mora o ha hecho una doble disposici\u00f3n de la misma cosa (art\u00edculo <a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/columna-izq\/codigo-civil-libro-cuarto-articulos-1088-al-1537\/#art1096\">1096 del C.c.<\/a>); si la deuda de cosa cierta procediera de delito o falta (art\u00edculo <a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/columna-izq\/codigo-civil-libro-cuarto-articulos-1088-al-1537\/#art1185\">1185 del C.c.<\/a>); en caso de cobro de lo indebido, de mala fe (art\u00edculo <a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/columna-izq\/codigo-civil-libro-cuarto-articulos-1538-al-1976\/#art1896\">1896 del C.c.<\/a>); responsabilidad del poseedor de mala fe en la devoluci\u00f3n de la cosa (art\u00edculo <a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/normas\/codigo-civil-libro-segundo\/#art457\">457 del C.c.<\/a>); en caso de comodato, uso indebido de la cosa o retraso en su devoluci\u00f3n (art\u00edculo <a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/columna-izq\/codigo-civil-libro-cuarto-articulos-1538-al-1976\/#art1744\">1744 del C.c.<\/a>).<\/li>\n<li>Tal y como ya anticipamos al principio de esta nota, al constituirse la obligaci\u00f3n, puede pactarse que el deudor responda por el incumplimiento incluso si se produce por caso fortuito o fuerza mayor. Expresi\u00f3n del principio de la autonom\u00eda de la voluntad.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">De los art\u00edculos 1186 y 1777 se desprende que si por raz\u00f3n del caso fortuito o la fuerza mayor, producido el incumplimiento de la obligaci\u00f3n, se percibe alguna ventaja (por ejemplo, el seguro indemniza el valor de la cosa incendiada que era el objeto de una obligaci\u00f3n de dar), \u00e9sta corresponder\u00e1 al acreedor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a id=\"n13\"><\/a><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\"><sup>[13]<\/sup><\/a> La aplicaci\u00f3n de esta cl\u00e1usula no es exclusiva de nuestro derecho. En los textos de derecho uniforme y en derecho comparado (italiano y portugues), s\u00f3lo se puede modificar un contrato cuando la exigencia de las obligaciones contractuales a la parte perjudicada afecte gravemente a los principios de buena fe o no est\u00e9 cubierta por los riesgos del propio contrato. Adicionalmente ha de destacarse que esta figura se encuentra ya normalizada en los <strong>principales textos de armonizaci\u00f3n y actualizaci\u00f3n en materia de interpretaci\u00f3n y eficacia de los contratos<\/strong> (Principios Unidroit, Principios Europeos de la Contrataci\u00f3n o el propio Anteproyecto relativo a la modernizaci\u00f3n del Derecho de Obligaciones y Contratos de nuestro C\u00f3digo Civil).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a id=\"n14\"><\/a><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\"><sup>[14]<\/sup><\/a> Carlos S\u00e1nchez Mart\u00edn: \u00abLa cl\u00e1usula rebus sic stantibus en el \u00e1mbito de la contrataci\u00f3n inmobiliaria. Aplicaci\u00f3n a los supuestos de imposibilidad de financiaci\u00f3n en la compraventa de viviendas\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a id=\"n15\"><\/a><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\"><sup>[15]<\/sup><\/a> Sentencia de 15 de octubre de 2014<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a id=\"n16\"><\/a><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\"><sup>[16]<\/sup><\/a> Sentencia de 30 de junio de 2014<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a id=\"n17\"><\/a><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\"><sup>[17]<\/sup><\/a> Sentencia de 6 de marzo de 2020<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a id=\"n18\"><\/a><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\"><sup>[18]<\/sup><\/a> Sentencia de 22 de abril de 2004<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a id=\"n19\"><\/a><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\"><sup>[19]<\/sup><\/a> Sentencia de 15 de noviembre de 2000<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a id=\"n20\"><\/a><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\"><sup>[20]<\/sup><\/a> Sentencia de 15 de enero de 2019<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a id=\"n21\"><\/a><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\"><sup>[21]<\/sup><\/a> En concreto se trata de una sentencia referente a una demanda que reclamaba una reducci\u00f3n de una renta de un arrendamiento hotelero como consecuencia de la crisis econ\u00f3mica, el alto tribunal, entre otras razones, deneg\u00f3 su aplicaci\u00f3n porque \u201c<em>el contrato prev\u00e9 expresamente las consecuencias de conversi\u00f3n de la renta pactada y garantizada en el contrato en excesivamente onerosa, precisamente mediante la desvinculaci\u00f3n de la actora del contrato y con las consecuencias establecidas, que la actora, en cambio, no quiere aplicar, prefiriendo una disminuci\u00f3n de renta impuesta unilateralmente desde junio de 2011; en suma, se pretende la consagraci\u00f3n judicial de la imposici\u00f3n acordada exclusivamente desde la arrendataria\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a id=\"n22\"><\/a><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\"><sup>[22]<\/sup><\/a> Sentencia de 15 de enero de 2019<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<h2><a id=\"enlaces\"><\/a>ENLACES:<\/h2>\n<ul>\n<li><a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/secciones\/doctrina\/articulos-doctrina\/reequilibrio-en-el-sector-de-la-construccion-tras-la-guerra-de-ucrania\/\"><strong><span style=\"font-size: 12pt;\">Reequilibrio en el sector de la construcci\u00f3n tras la Guerra de Ucrania. por Gerardo Garc\u00eda-Boente<\/span><\/strong><\/a><\/li>\n<li><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong><a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/normas\/destacadas\/normativa-crisis-coronavirus\/\">Normativa Covid-19<\/a><\/strong><\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong><a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/normas\/concretas\/real-decreto-ley-coronavirus-31-marzo-alquiles-moratoria-autonomos\/#7-contratos-con-consumidores-art-36\">Resumen art. 36 RDLey 11\/2020 (contratos con consumidores)<\/a><\/strong><\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong><a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/secciones\/oficina-registral\/informes-mensuales-o-r\/oficina-registral-propiedad-informe-marzo-2020-clausula-rebus-sic-stantibus\/#tema-del-mes-la-clausula-rebus-sic-stantibus-crisis-covid-19-emma-rojo\">Cl\u00e1usula rebus sic stantibus por Emma Rojo<\/a><\/strong><\/span><\/li>\n<li><strong><span style=\"font-size: 12pt;\"><a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/normas\/concretas\/real-decreto-ley-coronavirus-15-2020-de-21-de-abril-arrendamientos-moratoria-ertes-impuestos-consumidores\/#1-arrendamientos-de-autonomos-y-pymes-arts-1-al-5\">Moratoria en arrendamientos a aut\u00f3nomos y Pymes<\/a><\/span><\/strong><\/li>\n<li><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong><a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/participa\/noticias\/coronavirus-informacion-basica-y-mapa-seguimiento\/\">Seguimiento Covid-19<\/a><\/strong><\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/category\/secciones\/doctrina\/articulos-doctrina\/\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>ART\u00cdCULOS DOCTRINALES<\/strong><\/span><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong><a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/\">PORTADA DE LA WEB<\/a><\/strong><\/span><\/p>\n<div id=\"attachment_70259\" style=\"width: 954px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/secciones\/doctrina\/articulos-doctrina\/fuerza-mayor-y-clausula-rebus-sic-stantibus\/attachment\/madrid-las_cuatro_torres_desde_alcala_de_henares\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-70259\" class=\"size-full wp-image-70259\" src=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/Madrid-Las_Cuatro_Torres_desde_Alcala_de_Henares.jpg\" alt=\"\" width=\"944\" height=\"533\" srcset=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/Madrid-Las_Cuatro_Torres_desde_Alcala_de_Henares.jpg 944w, https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/Madrid-Las_Cuatro_Torres_desde_Alcala_de_Henares-300x169.jpg 300w, https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/Madrid-Las_Cuatro_Torres_desde_Alcala_de_Henares-768x434.jpg 768w, https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/Madrid-Las_Cuatro_Torres_desde_Alcala_de_Henares-500x282.jpg 500w\" sizes=\"auto, (max-width: 944px) 100vw, 944px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-70259\" class=\"wp-caption-text\">Las Cuatro Torres de Madrid desde Alcal\u00e1 de Henares.<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>FUERZA MAYOR Y CL\u00c1USULA \u00abREBUS SIC STANTIBUS\u00bb GERARDO GARC\u00cdA-BOENTE D\u00c1VILA M&amp;A \/ Abogado Inmobiliario en PwC Tax &amp; Legal Services &nbsp; \u00cdndice: Introducci\u00f3n 1.- Fuerza mayor 2.-\u00a0Rebus Sic Stantibus \u00a0 \u00a0A) Presupuesto de aplicaci\u00f3n \u00a0 \u00a0B) \u00c1mbito de aplicaci\u00f3n \u00a0 \u00a0C) Requisitos 3.- Aplicaci\u00f3n Anal\u00f3gica 4.- Conclusi\u00f3n Notas Enlaces \u00a0 INTRODUCCI\u00d3N: Tras una reuni\u00f3n extraordinaria [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":70251,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_bbp_topic_count":0,"_bbp_reply_count":0,"_bbp_total_topic_count":0,"_bbp_total_reply_count":0,"_bbp_voice_count":0,"_bbp_anonymous_reply_count":0,"_bbp_topic_count_hidden":0,"_bbp_reply_count_hidden":0,"_bbp_forum_subforum_count":0,"footnotes":""},"categories":[268],"tags":[10689,2519,12322,12321,1727,2195,12693,11123],"class_list":{"0":"post-70247","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-articulos-doctrina","8":"tag-alcala-de-henares","9":"tag-clausula-rebus-sic-stantibus","10":"tag-coronavirus","11":"tag-covid-19","12":"tag-fuerza-mayor","13":"tag-gerardo-garcia-boente-davila","14":"tag-las-cuatro-torres","15":"tag-rebus-sic-stantibus"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/70247","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=70247"}],"version-history":[{"count":10,"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/70247\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":103491,"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/70247\/revisions\/103491"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/70251"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=70247"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=70247"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=70247"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}