{"id":83826,"date":"2021-06-20T23:51:21","date_gmt":"2021-06-20T21:51:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/?p=83826"},"modified":"2021-07-17T20:43:15","modified_gmt":"2021-07-17T18:43:15","slug":"solidaridad-pasiva-e-indefension-de-los-obligados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/secciones\/doctrina\/articulos-doctrina\/solidaridad-pasiva-e-indefension-de-los-obligados\/","title":{"rendered":"Solidaridad pasiva e indefensi\u00f3n de los obligados."},"content":{"rendered":"<h1 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #0000ff; font-size: 18pt;\"><strong>SOLIDARIDAD PASIVA E INDEFENSI\u00d3N DE LOS OBLIGADOS<\/strong><\/span><\/h1>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><strong>\u00c1lvaro Jos\u00e9 Mart\u00edn Mart\u00edn,\u00a0<\/strong><strong>Registro Mercantil de Murcia<\/strong><\/h2>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">\u00cdNDICE:<\/h2>\n<ul>\n<li><a href=\"#intro\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>Principio non bis in \u00eddem<\/strong><\/span><\/a><\/li>\n<li><a href=\"#sol\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>Solidaridad pasiva<\/strong><\/span><\/a><\/li>\n<li><a href=\"#ley\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>Leyes especiales<\/strong><\/span><\/a><\/li>\n<li><a href=\"#cod\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>C\u00f3digo Civil<\/strong><\/span><\/a><\/li>\n<li><a href=\"#der\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>Derecho de elegir y derecho de cambiar<\/strong><\/span><\/a><\/li>\n<li><a href=\"#apl\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>Aplicaci\u00f3n jurisprudencial del art. 1144 del C\u00f3digo Civil<\/strong><\/span><\/a><\/li>\n<li><a href=\"#ind\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>Indefensi\u00f3n del demandado en segundo lugar<\/strong><\/span><\/a><\/li>\n<li><a href=\"#imp\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>Imposibilidad de sentenciar contra lo sentenciado<\/strong><\/span><\/a><\/li>\n<li><a href=\"#dil\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>Dilema<\/strong><\/span><\/a><\/li>\n<li><a href=\"#conc\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/span><\/a><\/li>\n<li><a href=\"#amayor\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>A mayor abundamiento<\/strong><\/span><\/a><\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#enlaces\"><strong>ENLACES<\/strong><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><strong><a id=\"intro\"><\/a>Principio non bis in \u00eddem<\/strong><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201c<strong>El principio non bis in \u00eddem<\/strong> determina una interdicci\u00f3n de la duplicidad de sanciones administrativas y penales respecto de unos mismos hechos, pero <strong>conduce tambi\u00e9n<\/strong> a la imposibilidad de que, cuando el ordenamiento permite una dualidad de procedimientos, y en cada uno de ellos ha de producirse un enjuiciamiento y una calificaci\u00f3n de unos mismos hechos, el enjuiciamiento y la calificaci\u00f3n que en el plano jur\u00eddico puedan producirse, se hagan con independencia, si resultan de la aplicaci\u00f3n de normativas diferentes, pero que <strong>no pueda ocurrir lo mismo en lo que se refiere a la apreciaci\u00f3n de los hechos, pues es claro que unos<\/strong> <strong>mismos hechos no pueden existir y dejar de existir para los \u00f3rganos del Estado<\/strong><\/em><strong>.\u201d F.D. CUARTO Sentencia 77\/1983, de 3 de octubre, del Tribunal Constitucional.<\/strong><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><strong><a id=\"sol\"><\/a>Solidaridad pasiva<\/strong><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">En muchas ocasiones el acreedor puede exigir el cumplimiento de la obligaci\u00f3n de dos o m\u00e1s deudores. Si por disposici\u00f3n de la Ley o por pacto expreso puede dirigirse contra cualquiera de \u00e9stos decimos que existe solidaridad pasiva: hay una relaci\u00f3n entre acreedor y deudores que culmina cuando cualquiera de ellos paga \u00edntegramente la deuda y otra entre el deudor o deudores que pagaron y los dem\u00e1s que no fueron interpelados.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><strong><a id=\"ley\"><\/a>Leyes especiales<\/strong><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La solidaridad pasiva puede nacer directamente de la Ley que establece en determinados tipos de contrato la responsabilidad de varios sujetos en beneficio del acreedor. A t\u00edtulo de ejemplo as\u00ed sucede en el \u00e1mbito de la legislaci\u00f3n protectora de los consumidores (art. 132 del Real Decreto Legislativo 1\/2007, de 16 de noviembre); en la que regula el proceso edificatorio (art. 17 Ley 38\/1999, de 5 de noviembre) y en el del contrato de seguro (art. 76 Ley 50\/1980, de 8 de octubre, respecto del seguro de responsabilidad civil) por solo citar ejemplos que con cierta frecuencia obligan a intervenir a los tribunales para dilucidar si est\u00e1 o no est\u00e1 correctamente formulada la reclamaci\u00f3n, siendo varios los obligados solidarios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En estos casos, son las leyes especiales que permiten al consumidor, adquirente o perjudicado elegir a quien demanda primero las que regulan los derechos y obligaciones de las partes y la jurisprudencia ajusta la interpretaci\u00f3n de dichas leyes en funci\u00f3n de los intereses que se trata de proteger al establecer la solidaridad pasiva que, obviamente, es muy beneficiosa para el acreedor, pero puede tener consecuencias poco equitativas desde la perspectiva de los codeudores.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><strong><a id=\"cod\"><\/a>C\u00f3digo Civil<\/strong><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el C\u00f3digo Civil el contrato del que naturalmente deriva con mayor frecuencia este tipo de relaci\u00f3n obligatoria es el de fianza cuando, como autoriza el <a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/columna-izq\/codigo-civil-libro-cuarto-articulos-1538-al-1976\/#art1822\">art. 1822<\/a>, el fiador se obliga solidariamente con el deudor principal, pero tambi\u00e9n se declara por los tribunales solidaria la responsabilidad derivada de culpa extracontractual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En todo caso a la solidaridad pasiva se le aplican los <a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/columna-izq\/codigo-civil-libro-cuarto-articulos-1088-al-1537\/#art1144\">art\u00edculos 1144 y 1145 del C\u00f3digo Civil<\/a>, de los que es el primero el que ahora nos interesa.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><strong><a id=\"der\"><\/a>Derecho de elegir y derecho de cambiar<\/strong><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dice el <a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/columna-izq\/codigo-civil-libro-cuarto-articulos-1088-al-1537\/#art1144\">art. 1144 del C\u00f3digo Civil<\/a>, siguiendo el precedente del C\u00f3digo Civil franc\u00e9s, que <em>\u201cEl acreedor puede dirigirse contra cualquiera de los deudores solidarios o contra todos ellos simult\u00e1neamente. Las reclamaciones entabladas contra uno no ser\u00e1n obst\u00e1culo para las que posteriormente se dirijan contra los dem\u00e1s, mientras no resulte cobrada la deuda por completo<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras operemos al margen de los tribunales no parece existir obst\u00e1culo para que el acreedor exija el pago de todo lo que se le debe a quien, de entre los obligados solidarios, tenga por conveniente. No existe previsi\u00f3n legal que le obligue a atenerse a un criterio determinado a la hora de hacer esta elecci\u00f3n, como pudiera ser el de la mayor influencia que el primer requerido haya tenido en el nacimiento de la obligaci\u00f3n, por lo que posiblemente elija al deudor m\u00e1s solvente como garant\u00eda de cobro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En estos casos regidos por el C\u00f3digo Civil, por ser directamente aplicable o como ley supletoria de la especial que haya establecido la solidaridad, llegado el caso de exigir judicialmente el pago, la aparente libertad de elecci\u00f3n y de variaci\u00f3n propios de la solidaridad pasiva pueden tropezar con obst\u00e1culos procesales derivados de la doctrina del Tribunal Constitucional con que inicio este comentario si no se demand\u00f3 a todos los deudores conjuntamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Al menos eso es lo que me interesa plantear aqu\u00ed.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><strong><a id=\"apl\"><\/a>Aplicaci\u00f3n jurisprudencial del <a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/columna-izq\/codigo-civil-libro-cuarto-articulos-1088-al-1537\/#art1144\">art. 1144 del C\u00f3digo Civil<\/a><\/strong><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Tribunal Supremo no vio obst\u00e1culo para el ejercicio sucesivo de la acci\u00f3n, primero contra el deudor principal y, despu\u00e9s, declarado \u00e9ste en quiebra, contra la aseguradora, en el caso resuelto por la <strong>Sentencia de la Sala Primera n\u00fam. 1153\/2007 de 7 noviembre<\/strong> (RJ\\2007\\8252). Por ello cas\u00f3 la sentencia de la Audiencia, que hab\u00eda desestimado la segunda demanda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<strong>F.D. SEGUNDO<\/strong>:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cPues bien, conforme a nuestro <a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/columna-izq\/codigo-civil-libro-cuarto-articulos-1088-al-1537\/#art1144\">art\u00edculo 1144<\/a> <strong>el acreedor<\/strong> no s\u00f3lo <strong>puede<\/strong> elegir al deudor solidario, al permit\u00edrsele que dirija la demanda contra cualquiera de ellos, contra varios o contra todos, sin tener necesariamente que dividir su reclamaci\u00f3n por partes, sino, tambi\u00e9n, <strong>exigir el cumplimiento de toda la prestaci\u00f3n a un deudor distinto del primeramente elegido<\/strong> como sujeto pasivo de su pretensi\u00f3n, ya que se da por supuesto que no qued\u00f3 liberado por la primera reclamaci\u00f3n, sino que sigue obligado en el mismo primer plano hasta la total satisfacci\u00f3n del cr\u00e9dito\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>\u201cEsta facultad de variaci\u00f3n<\/em><\/strong><em>, de la que hizo uso D. L\u00e1zaro, <strong>tiene como l\u00edmite<\/strong> el que expresamente establece el propio<a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/columna-izq\/codigo-civil-libro-cuarto-articulos-1088-al-1537\/#art1144\"> art\u00edculo 1.144<\/a>, al exigir <strong>que no haya resultado cobrada la deuda por completo<\/strong> -como consecuencia de que el pago hecho por uno de los deudores solidarios extinguir\u00eda la obligaci\u00f3n frente a todos: <a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/columna-izq\/codigo-civil-libro-cuarto-articulos-1088-al-1537\/#art1145\">art\u00edculo 1.145 del C\u00f3digo Civil<\/a> <strong>y, adem\u00e1s<\/strong>, otro que rige, con car\u00e1cter general, el ejercicio de los derechos subjetivos, sancionado en el <a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/columna-izq\/codigo-civil-titulo-preliminar\/#a7\">art\u00edculo 7 del C\u00f3digo Civil<\/a>, el cual manda <strong>respetar las exigencias de la buena fe y proclama la interdicci\u00f3n del abuso de derecho\u201d<\/strong>.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cEn la sentencia recurrida no se ha declarado, ni siquiera impl\u00edcitamente, que hubiera sido superado este l\u00edmite general. Por otro lado, se da en ella por supuesto que el acreedor no ha cobrado de nadie la deuda\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cPor ello, como en el motivo se denuncia, entendemos violentada la regla del <strong>art\u00edculo 1.144<\/strong> del C\u00f3digo Civil, que <strong>no exige<\/strong>, para que el acreedor cambie el sujeto pasivo de su reclamaci\u00f3n, <strong>que se haya producido una renuncia o un formal desistimiento en el primer proceso ni que se haya hecho excusi\u00f3n de los bienes del deudor anteriormente demandado<\/strong>. Lo primero, porque el tr\u00e1mite de ejecuci\u00f3n ofrece medios para denunciar el doble cobro. Lo segundo, porque el beneficio de excusi\u00f3n no lo ostenta el fiador solidario y no hay raz\u00f3n para reconoc\u00e9rselo por haber sido demandado en segundo o posterior t\u00e9rmino\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A\u00f1ade la sentencia, en el F.D. TERCERO, como otro motivo distinto de la estimaci\u00f3n del recurso de casaci\u00f3n, que no se puede considerar que exista litispendencia entre el juicio contra el deudor y el incoado contra el fiador solidario por cuanto el primero se encontraba en fase de ejecuci\u00f3n (acumulado a la quiebra del deudor) cuando se presenta la demanda del segundo y, a\u00f1ade, como argumento de refuerzo, que \u201c<em>en todo caso, <strong>no resultar\u00eda justificado hablar de litispendencia <\/strong>-excepci\u00f3n admisible si hay otro proceso pendiente entre las mismas partes, en virtud de la misma causa y por el mismo objeto: sentencias de 1 de julio de 1971 , 13 de febrero de 1993 ( RJ 1993, 768) y 18 de junio de 2007 ( RJ 2007, 3526) &#8211; <strong>cuando falta la necesaria identidad del sujeto pasivo de la acci\u00f3n<\/strong>, como es el caso<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta \u00faltima afirmaci\u00f3n me suscita la duda de si es doctrina aplicable siempre o si puede haber razones para considerar que, aun faltando la identidad subjetiva que se exige tanto a efectos de cosa juzgada como de litispendencia, la demanda sucesiva puede crear una situaci\u00f3n de indefensi\u00f3n para el segundo demandado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me refiero al caso de que la primera demanda, en la que se reclama la totalidad de la deuda a un deudor solidario, se sustancia y concluye con una sentencia firme que declara haberse cumplido todos los presupuestos precisos para el nacimiento de la obligaci\u00f3n en t\u00e9rminos tales que no pueda el tribunal ante el que se presente la segunda reclamaci\u00f3n decidir lo contrario.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><strong><a id=\"ind\"><\/a>Indefensi\u00f3n del demandado en segundo lugar<\/strong><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es doctrina constitucional, recibida, aceptada y aplicada por el Tribunal Supremo, que <strong>un mismo hecho no puede existir y no existir para los \u00f3rganos jurisdiccionales, incluso aunque sean de distinto orden<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed lo dijo la <strong>Sentencia n\u00fam. 532\/2013 de 19 septiembre del Pleno de la Sala Primera del Tribunal Supremo<\/strong>:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0F.D. TERCERO<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u201c<em>Aunque esta Sala consider\u00f3 en un principio <strong>improcedente la alegaci\u00f3n de cosa juzgada o de litispendencia respecto de litigios de otro orden jurisdiccional<\/strong> (sentencias de la Sala 1\u00aa del Tribunal Supremo de 16 de octubre de 1986 (RJ 1986, 5794) y n\u00fam. 67\/1998, de 6 de febrero, recurso n\u00fam. 11\/1994 , entre otras), m\u00e1s adelante ha matizado dicha doctrina, en l\u00ednea con la jurisprudencia constitucional\u201d<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cEntre las m\u00e1s recientes, la <strong>sentencia del Tribunal Constitucional n\u00fam. 192\/2009, de 28 de septiembre<\/strong>, fija la doctrina de dicho tribunal sobre este extremo, declarando:<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00abEste Tribunal ha reiterado que <strong>la existencia de pronunciamientos contradictorios en las resoluciones judiciales de los que resulte que unos mismos hechos ocurrieron y no ocurrieron no s\u00f3lo es incompatible con el principio de seguridad jur\u00eddica<\/strong> ( art. 9.3 CE), <strong>sino tambi\u00e9n con el derecho a la tutela judicial efectiva<\/strong> (art. 24.1CE), pues no resultan compatibles la efectividad de dicha tutela y la firmeza de los pronunciamientos judiciales contradictorios (por todas, STC 60\/2008, de26 de mayo (RTC 2008, 60), F. 9). Igualmente se ha destacado que <strong>en la realidad hist\u00f3rica relevante para el Derecho no puede admitirse que unos hechos existen y dejan de existir para los \u00f3rganos del Estado<\/strong>, pues a ello se oponen principios elementales de l\u00f3gica jur\u00eddica y extrajur\u00eddica, salvo que la contradicci\u00f3n derive de haberse abordado unos mismos hechos desde perspectivas jur\u00eddicas diversas (por todas, STC 109\/2008, de 22 de septiembre ( RTC 2008, 109 ) [ RTC 2008, 109] , F. 3).\u00a0<\/em><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><strong><a id=\"nota\"><\/a>Nota de 17 de junio de 2021:<\/strong><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La cita que recojo en el apartado dedicado a la indefensi\u00f3n del demandado en segundo lugar de la Sentencia del Tribunal Constitucional n\u00fam. 192\/2009, de 28 de septiembre merece ser completada con un recuerdo al magistrado ponente, <strong>Pablo Perez Tremps,<\/strong> que falleci\u00f3 ayer despu\u00e9s de haber convivido los \u00faltimos a\u00f1os con la espada de Damocles de un tumor cerebral inoperable (el granito, lo llamaba). Nos hicimos amigos hace m\u00e1s de cincuenta a\u00f1os, que es cuando se hacen los amigos para toda la vida, compartiendo noches guitarreras en Playa Lissa (Santa Pola) y otras muchas cosas. Despu\u00e9s hicimos juntos la carrera en la Complutense y nos ayudamos todo lo que pudimos. Ten\u00eda una decidida vocaci\u00f3n por el derecho p\u00fablico desde el principio y tuvo la suerte, en realidad todos la tuvimos, de coincidir su paso por la Universidad con los a\u00f1os en que se fragu\u00f3 la Constituci\u00f3n Espa\u00f1ola de 1978 cuya explicaci\u00f3n, interpretaci\u00f3n y aplicaci\u00f3n fue parte esencial de toda su vida, como Catedr\u00e1tico de la disciplina en las Universidades de Extremadura y Carlos III, y como magistrado del Tribunal Constitucional. En fin, descanse en paz un eminente jurista y, sobre todo, una bell\u00edsima persona a quien sus amigos nunca olvidaremos.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><strong><a id=\"imp\"><\/a>Imposibilidad de sentenciar contra lo sentenciado<\/strong><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La aplicaci\u00f3n de esta doctrina al caso del ejercicio sucesivo de la acci\u00f3n que el acreedor tiene contra los deudores solidarios, ex <a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/columna-izq\/codigo-civil-libro-cuarto-articulos-1088-al-1537\/#art1144\">art. 1144 C\u00f3digo Civil<\/a>, en el caso de que en el primer pleito se haya sustanciado y decidido por sentencia firme que la obligaci\u00f3n cuyo cumplimiento se reclama existe y tiene un determinado contenido, <strong>suscita la duda sobre si podr\u00e1 el tribunal ante el que se presente la segunda demanda decir que dicha obligaci\u00f3n no existe o que tiene un contenido diferente<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si la defensa del deudor demandado en segundo lugar pretende una declaraci\u00f3n de que el evento del que nace la reclamaci\u00f3n no tuvo lugar, habiendo declarado la primera sentencia que as\u00ed fue, parece que, no obstante la diferente personalidad de los demandados, el tribunal no puede decir lo contrario (en este caso se tratar\u00e1, adem\u00e1s, normalmente de \u00f3rganos de la misma jurisdicci\u00f3n que aplican las mismas normas) y ello plantea el problema de si el demandado en segundo lugar tiene que aceptar, como hecho incontrovertible esa primera sentencia o, dicho de otra forma, <strong>si es posible que se prive al demandado de la posibilidad de discutir la existencia o el contenido de la obligaci\u00f3n que se le reclama sin haber sido parte en el primer pleito<\/strong> por decisi\u00f3n del acreedor que, pudiendo haberlo demandado tambi\u00e9n, no lo hizo.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><strong><a id=\"dil\"><\/a>Dilema<\/strong><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Supongamos una reclamaci\u00f3n por la aparici\u00f3n de humedades en una vivienda dirigida por el adquirente exclusivamente contra el promotor que la vendi\u00f3 al actor y que concluye con una sentencia en la que el tribunal declara que ha quedado probada la existencia de las humedades, que se deben a un fallo de la ejecuci\u00f3n de la obra y que se causaron da\u00f1os por un importe determinado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No habiendo conseguido cobrar todo lo reconocido en la sentencia, el actor, haciendo uso del derecho que le concede la Ley de Ordenaci\u00f3n de la Edificaci\u00f3n, demanda al arquitecto t\u00e9cnico y al constructor para que le paguen el resto. Parece claro que tanto uno como otro podr\u00e1n, por ejemplo, negar el car\u00e1cter solidario de la deuda, alegar que no intervinieron en la obra y oponer las excepciones personales que tengan, como tambi\u00e9n que la deuda fue completamente satisfecha al ejecutarse la primera sentencia, ex art. 1145 C\u00f3digo Civil.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero a estos segundos demandados<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; o se les reconoce el derecho de pedir del juez una declaraci\u00f3n de inexistencia de las humedades o de que no hubo fallo alguno en la ejecuci\u00f3n de la obra o, en todo caso, que los da\u00f1os fueron muy inferiores a los que se fijaron en la primera sentencia, y si esto sucede se infringe la doctrina de que un hecho no puede ser y no ser para la justicia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; o no se les reconoce, en cuyo caso la aplicaci\u00f3n conjunta del art. 1144 del C\u00f3digo Civil y de dicha doctrina les deja indefensos.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><strong><a id=\"conc\"><\/a>Conclusi\u00f3n <\/strong><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">A mi juicio, lo que procede en este caso y en todos los que guarden analog\u00eda con \u00e9l, es <strong>estimar la oposici\u00f3n del demandado basada en dicha indefensi\u00f3n<\/strong>. Entra en juego la buena fe y el abuso de derecho como l\u00edmite general del <a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/columna-izq\/codigo-civil-libro-cuarto-articulos-1088-al-1537\/#art1144\">art. 1144 C\u00f3digo Civil<\/a> a que se refiere la Sentencia T.S. de 7 de noviembre de 2007, antes citada, de forma que si el hecho a demostrar es \u00fanico y no se demanda simult\u00e1neamente a todos los eventuales obligados ser\u00e1 el actor quien deba pechar con las consecuencias de no poder sentenciarse en un segundo pleito lo contrario de lo resuelto en el primero.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><strong><a id=\"amayor\"><\/a>A mayor abundamiento<\/strong><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">No he encontrado ninguna sentencia del Tribunal Supremo en que el deudor solidario demandado en segundo lugar haya invocado la doctrina de no poder ser y no ser para defenderse. Tampoco conozco estudios doctrinales en que se haya planteado la cuesti\u00f3n en estos t\u00e9rminos, lo que, obviamente, no quiere decir que no existan unas u otros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Buceando en la jurisprudencia he encontrado un caso indudablemente distinto pero que traigo a colaci\u00f3n porque de su doctrina se desprende sin dificultad que el resultado de la primera reclamaci\u00f3n trasciende a la segunda, pudiendo incluso determinar su fracaso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se trata de la <strong>Sentencia del Pleno de la Sala Primera n\u00fam. 321\/2019 de 5 junio RJ\\2019\\2213 <\/strong>referida a la acci\u00f3n del perjudicado por acto m\u00e9dico de la sanidad p\u00fablica que legalmente puede dirigirse contra la Administraci\u00f3n supuestamente responsable y contra el asegurador de la Administraci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dice la sentencia que:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cLa conexidad de ambos obligados resulta de su condici\u00f3n de <strong>deudores solidarios<\/strong>. Por ello, el cumplimiento de la obligaci\u00f3n por cualquiera de los dos responsables solidarios extingue la obligaci\u00f3n por efecto del art. 1145.1 CC (STS 87\/2015, de 4 de marzo )\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este caso, enumera la sentencia las siguientes posibilidades:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u201c(i)<\/strong> <em>Que el perjudicado ejercite <strong>contra la aseguradora de la Administraci\u00f3n la acci\u00f3n directa <\/strong>que prev\u00e9 el art. 76 LCS , <strong>obviando seguir el procedimiento administrativo<\/strong> previsto legalmente para reclamar responsabilidad y consiguiente indemnizaci\u00f3n de esta\u201d<\/em>. En cuyo caso ser\u00e1 competente la jurisdicci\u00f3n civil que est\u00e1 facultada para pronunciarse prejudicialmente sobre la responsabilidad patrimonial de la Administraci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u201c(ii)<\/strong> <em>Que el perjudicado acuda a la <strong>v\u00eda administrativa y contencioso-administrativa<\/strong> y que, una vez <strong>declarada la responsabilidad de la Administraci\u00f3n<\/strong> y su condena, <strong>ejercite contra la aseguradora de esta la acci\u00f3n directa<\/strong> prevista en el art. 76 LCS\u201d<\/em>. En cuyo caso es tambi\u00e9n competente la jurisdicci\u00f3n civil y, se entiende, la reclamaci\u00f3n contra la aseguradora vendr\u00e1 limitada a la responsabilidad declarada judicialmente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>\u201c<\/em>(<em>iii)<\/em><\/strong><em> Que el perjudicado opte por seguir el expediente administrativo de responsabilidad patrimonial y, reca\u00edda resoluci\u00f3n por la Administraci\u00f3n, sea consentida por aquel al no impugnarla en la v\u00eda contencioso-administrativa\u201d. <\/em>En este caso se plantea qu\u00e9 sucede \u201c<em>si <strong>con posterioridad a la resoluci\u00f3n administrativa o con anterioridad, pero en el curso de la tramitaci\u00f3n del expediente incoado, el perjudicado ejercita la acci\u00f3n directa del art. 76 LCS contra la aseguradora de la Administraci\u00f3n<\/strong>\u201d<\/em>\u2026. \u201c<em>La interrogante es <strong>qu\u00e9 valor se debe dar a la resoluci\u00f3n dictada por la Administraci\u00f3n dentro del procedimiento incoado contra la aseguradora ante la jurisdicci\u00f3n civil<\/strong>, al amparo del art. 76 LCS\u201d .<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La contestaci\u00f3n es que pese al car\u00e1cter solidario de la responsabilidad de la Administraci\u00f3n y de la aseguradora no se puede eludir las consecuencias de haber optado por la reclamaci\u00f3n administrativa en primer lugar de forma que la aseguradora no puede ser condenada a pagar una cantidad superior a la reconocida por la Administraci\u00f3n:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cEs incuestionable que <strong>la parte demandante<\/strong>, en su leg\u00edtimo derecho de opci\u00f3n al que se hizo menci\u00f3n, <strong>opt\u00f3 voluntaria y libremente por acudir a la v\u00eda administrativa<\/strong> previa para exigir de la Administraci\u00f3n una indemnizaci\u00f3n del da\u00f1o padecido por ser responsable de la causa que lo origin\u00f3\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201c\u2026.ser\u00eda contrario a la legalidad que se utilizase la acci\u00f3n directa para impugnar el acto administrativo, que se hab\u00eda consentido, a los solos efectos indemnizatorios\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201c<strong>Se conseguir\u00eda as\u00ed el reconocimiento en v\u00eda civil de una responsabilidad de la entidad aseguradora distinta cualitativa y cuantitativamente<\/strong> a la que con car\u00e1cter firme ha sido reconocida y declarada por el \u00f3rgano competente para ello al culminar el procedimiento administrativo legalmente previsto, que ha sido consentido por los perjudicados al no acudir a la jurisdicci\u00f3n contencioso-administrativa, \u00fanica que podr\u00eda revisarla\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cCon la consecuencia de que ser\u00eda condenada la aseguradora en el proceso civil, en aplicaci\u00f3n del art. 76 LCS , a una cantidad superior a la obligaci\u00f3n de la Administraci\u00f3n asegurada, que de haberse satisfecho se podr\u00eda tener por extinguida\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La pregunta es si cabe defender, como planteo, que esa opci\u00f3n puede tambi\u00e9n impedir al acreedor dirigirse contra los dem\u00e1s obligados solidarios si en el caso concreto resulta imposible reabrir judicialmente el debate sobre la existencia del hecho del que depende el nacimiento o el contenido esencial de la obligaci\u00f3n a cargo de los dem\u00e1s deudores.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">19 de junio de 2021<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c1lvaro Jos\u00e9 Mart\u00edn Mart\u00edn<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Registro Mercantil de Murcia<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><a id=\"enlaces\"><\/a>ENLACES:<\/h2>\n<ul>\n<li><span style=\"font-size: 12pt;\"><a href=\"https:\/\/hj.tribunalconstitucional.es\/HJ\/es\/Resolucion\/Show\/205\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\"><strong>Sentencia 77\/1983, de 3 de octubre, del Tribunal Constitucional<\/strong><\/a><\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-size: 12pt;\"><a href=\"https:\/\/www.poderjudicial.es\/search\/TS\/openDocument\/3507b972f29dfbd8\/20071213\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\"><strong>Sentencia de la Sala Primera n\u00fam. 1153\/2007 de 7 noviembre<\/strong><\/a><\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-size: 12pt;\"><a href=\"https:\/\/www.poderjudicial.es\/search\/TS\/openDocument\/485b47792fb9b790\/20131010\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\"><strong>STS n\u00fam. 532\/2013 de 19 septiembre del Pleno de la Sala Primera<\/strong><\/a><\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-size: 12pt;\"><a href=\"https:\/\/hj.tribunalconstitucional.es\/HJ\/es\/Resolucion\/Show\/6611\"><strong>Sentencia del Tribunal Constitucional n\u00fam. 192\/2009, de 28 de septiembre<\/strong><\/a><\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-size: 12pt;\"><a href=\"https:\/\/www.poderjudicial.es\/search\/TS\/openDocument\/5a05ddeb9fe57c3f\/20190613\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\"><strong>Sentencia del Pleno de la Sala Primera n\u00fam. 321\/2019 de 5 junio RJ\\2019\\2213<\/strong><\/a><\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong><a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/secciones\/doctrina\/articulos-doctrina\/deudores-solidarios-y-articulo-1144-del-codigo-civil-en-caso-de-demanda\/\">Deudores solidarios y art\u00edculo 1144 del C\u00f3digo civil en caso de demanda. Pilar de la Fuente, Notaria<\/a><\/strong><\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong><a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/secciones\/oficina-mercantil\/estudios-o-m\/primera-aproximacion-al-nuevo-texto-refundido-de-la-ley-concursal\/\">Primera aproximaci\u00f3n al nuevo Texto Refundido de la Ley Concursal. \u00c1lvaro Mart\u00edn.<\/a><\/strong><\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/category\/secciones\/doctrina\/articulos-doctrina\/\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">ART\u00cdCULOS DOCTRINALES<\/span><\/strong><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/category\/practica\/jurisprudencia\/\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">SECCI\u00d3N JURISPRUDENCIA<\/span><\/strong><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong><a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/tag\/alvaro-jose-martin-martin\/\">ETIQUETA ALVARO JOSE MARTIN MARTIN<\/a><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong><a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/\">PORTADA DE LA WEB<\/a><\/strong><\/span><\/p>\n<div id=\"attachment_83834\" style=\"width: 820px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/secciones\/doctrina\/articulos-doctrina\/solidaridad-pasiva-e-indefension-de-los-obligados\/attachment\/rosa-con-fondo-verde\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-83834\" class=\"size-full wp-image-83834\" src=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/rosa-con-fondo-verde.jpg\" alt=\"\" width=\"810\" height=\"593\" srcset=\"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/rosa-con-fondo-verde.jpg 810w, https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/rosa-con-fondo-verde-300x220.jpg 300w, https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/rosa-con-fondo-verde-768x562.jpg 768w, https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/rosa-con-fondo-verde-500x366.jpg 500w\" sizes=\"auto, (max-width: 810px) 100vw, 810px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-83834\" class=\"wp-caption-text\">Rosa. Por Raquel Laguillo.<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SOLIDARIDAD PASIVA E INDEFENSI\u00d3N DE LOS OBLIGADOS \u00c1lvaro Jos\u00e9 Mart\u00edn Mart\u00edn,\u00a0Registro Mercantil de Murcia \u00cdNDICE: Principio non bis in \u00eddem Solidaridad pasiva Leyes especiales C\u00f3digo Civil Derecho de elegir y derecho de cambiar Aplicaci\u00f3n jurisprudencial del art. 1144 del C\u00f3digo Civil Indefensi\u00f3n del demandado en segundo lugar Imposibilidad de sentenciar contra lo sentenciado Dilema Conclusi\u00f3n [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":47875,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_bbp_topic_count":0,"_bbp_reply_count":0,"_bbp_total_topic_count":0,"_bbp_total_reply_count":0,"_bbp_voice_count":0,"_bbp_anonymous_reply_count":0,"_bbp_topic_count_hidden":0,"_bbp_reply_count_hidden":0,"_bbp_forum_subforum_count":0,"footnotes":""},"categories":[268,10113],"tags":[1409,1406,14947,1641,7540,1408,14945,15036,6556,11201,14946],"class_list":{"0":"post-83826","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-articulos-doctrina","8":"category-sentencias","9":"tag-alvaro-jose-martin-martin","10":"tag-alvaro-martin","11":"tag-beneficio-de-excusion","12":"tag-fianza","13":"tag-indefension","14":"tag-murcia","15":"tag-non-bis-in-idem","16":"tag-pablo-perez-tremps","17":"tag-raquel-laguillo","18":"tag-rosa","19":"tag-solidaridad-pasiva"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83826","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=83826"}],"version-history":[{"count":10,"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83826\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":84523,"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83826\/revisions\/84523"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/47875"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=83826"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=83826"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.notariosyregistradores.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=83826"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}