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Homenaje a Juan José Rivas Martínez

 

HOMENAJE A JUAN JOSÉ RIVAS MARTÍNEZ

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EL 18 de mayo pasado tuvo lugar en Madrid la XII Convención de la web notariosyregistradores.com. Durante el acto de clausura, la Presidenta del Comité, doña Inmaculada Espiñeira Soto hizo entrega del Premio Notarios y Registradores 2019 a don Juan José Rivas Martínez.

 

LAUDATIO DE LA PRESIDENTE DEL COMITÉ INMACULADA ESPIÑEIRA SOTO:

Quiero dar la bienvenida a Juan José Rivas, a quien agradecemos que haya aceptado el premio, a su familia, a sus muchos amigos y compañeros aquí presentes, entre ellos, a su preparador Carlos Huidobro, a todos los compañeros premiados en anteriores ediciones, especialmente a Carmen de Grado que nos acompaña, a los catedráticos de Derecho Civil, Álvaro Nuñez y Pedro A. Munar, que están con nosotros y que junto con otros doctos son artífices de la Revista de Derecho Civil y a los compañeros del equipo de redacción de la página web notarios y registradores,

Buenas noches,

Con motivo de la concesión a Juan José Rivas Martínez del Premio Notarios y Registradores en su VII edición, recordé una Sentencia de la AP de Pontevedra de 12 de febrero de 2015, resolución número 54/2015, que se apoya en la doctrina de RIVAS MARTINEZ, al que cita expresamente para resolver el siguiente supuesto: en un testamento una persona instituye única heredera a otra y sustituía a la heredera por sus descendientes para el solo caso de premoriencia. Causante y heredera fallecen simultáneamente en un mismo accidente.

 La sentencia de instancia sostenía que al no preverse en la sustitución expresamente la conmoriencia sino solo la premoriencia, no debían entrar como herederos los sustitutos y debía abrirse la sucesión intestada.

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DISCURSO DE RECEPCIÓN DE DON JUAN JOSÉ RIVAS MARTÍNEZ

Estoy en una nube, pleno de felicidad en este marco que José Félix ha logrado crear y además con una emoción y agradecimiento infinito que me turba y desorienta por la distinción que me ha sido concedida, lo que implica a la vez una limitación para hacer uso de la palabra, por lo que solicito que se me conceda la gracia de poder leer lo que tengo por escrito, pues sino no sé si podría decir o articular vocablo alguno.

Estamos hoy aquí presentes las dos columnas de la seguridad preventiva (Notarios y Registradores), que nos sirve de ocasión para poder exponer unas breves ideas que nos ayuden a tomar el termómetro de la actualidad, que creemos muy favorable para ella.

La confianza social es la base sobre la que se apoya la institución notarial. Desde hace muchos años, los hombres depositamos nuestras declaraciones y pensamientos en escribas o escribanos pro memoria conservanda o pro futuris temporis, ya que, como es sabido, las palabras vuelan.

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VÍDEO DE LOS DISCURSOS Y DEL ACTO DE ENTREGA:

Minutación:

  • Comienza con el discurso de Inmaculada Espiñeira: laudatio del homenajeado.
  • Minuto 11: entrega del Premio Notarios y Registradores
  • Minuto 12: discurso de Juan José Rivas Martinez
  • Minuto 29: fin del discurso y últimas imágenes.

 

REPORTAJE FOTOGRÁFICO:

Pincha en la foto que quieras agrandar

Fotógrafo: Javier L. Navarrete . https://www.astreastudio.com/ 

Vídeo: David Martín Rodero. http://www.davidmartinrodero.com/

 

ENLACES:

 

Seguridad Jurídica Preventiva: Discurso de Juan José Rivas Martínez, Premio Notarios y Registradores 2019

SEGURIDAD JURÍDICA PREVENTIVA

DISCURSO DE JUAN JOSÉ RIVAS, AL  RECIBIR EL PREMIO NOTARIOS Y REGISTRADORES 2019

 

Estoy en una nube, pleno de felicidad en este marco que José Félix ha logrado crear y además con una emoción y agradecimiento infinito que me turba y desorienta por la distinción que me ha sido concedida, lo que implica a la vez una limitación para hacer uso de la palabra, por lo que solicito que se me conceda la gracia de poder leer lo que tengo por escrito, pues sino no sé si podría decir o articular vocablo alguno.

Estamos hoy aquí presentes las dos columnas de la seguridad preventiva (Notarios y Registradores), que nos sirve de ocasión para poder exponer unas breves ideas que nos ayuden a tomar el termómetro de la actualidad, que creemos muy favorable para ella.

La confianza social es la base sobre la que se apoya la institución notarial. Desde hace muchos años, los hombres depositamos nuestras declaraciones y pensamientos en escribas o escribanos pro memoria conservanda o pro futuris temporis, ya que, como es sabido, las palabras vuelan.

A través de la escritura se transmite y conserva para el futuro la experiencia humana, en el caso de los notarios con un “estilo claro y preciso, sin frases ni término alguno oscuros y ambiguos, y observando, de acuerdo con la Ley como reglas imprescindibles, la verdad en el concepto, la propiedad en el lenguaje y la severidad en la forma”.

La función notarial contribuye a la preservación del fin último del propio Derecho: que es: la convivencia pacífica de los ciudadanos y procura la realización de principios, valores y derechos y libertades fundamentales consagrados en la Constitución, tales como la seguridad jurídica, la paz social y la libertad.

La fe pública notarial garantiza a los ciudadanos un espacio de libertad, de autonomía negocial, refuerza el ejercicio de sus derechos, y se configura como un bien jurídico, amparado constitucionalmente a la luz del art. 9 CE. La función notarial contribuye a la preservación del fin último del propio Derecho: que es: la convivencia pacífica de los ciudadanos y procura la realización de principios, valores y derechos y libertades fundamentales consagrados en la Constitución, tales como la seguridad jurídica, la paz social y la libertad. Para su realización el Notario se compromete a ello desde el mismo momento de su toma de posesión.

Vamos a traer ahora la historia de Santiago Carrillo y Adolfo Suárez que no se ha puesto por escrito (¿Será una leyenda popular?). Un día de 1978 se juntaron, por un lado, el viejo líder comunista y el antiguo falangista líder de la democracia naciente, construyendo un nuevo modelo político para España.

La conversación que se cuenta pudo ser más o menos así:

“SUAREZ: ¿Y con los Notarios qué hacemos?

CARRILLO: ¿Nos cuestan dinero?;

SUÁREZ: No;

CARRILLO ¿y funcionan bien?;

Suárez: Sí, muy bien;

CARRILLO: Entonces, si algo funciona muy bien y además no nos cuesta dinero, ¿por qué tocarlo?”

De boca en boca, los Notarios y Registradores de los últimos 40 años nos hemos ido contando unos a otros esta conversación mítica.

El Notario es parte del Estado, pero a éste no le cuesta un céntimo. Ni antes ni ahora. El sistema notarial y registral lo pagan quien lo usa, a coste cero para las arcas públicas del Estado. Es el usuario quien abona el arancel, ahora bien, nunca al entrar en la Notaría o en el Registro, sino al salir con el trabajo totalmente hecho y terminado.

Y es verdad que tanto el Notariado como el Registro funciona. Y tanto que funciona. Entonces y ahora. Pongamos un ejemplo: El 2006, fue el año en que se autorizaron más documentos notariales en la historia del notariado español (si descontamos los protestos de otros tiempos), pues autorizamos once millones y medio de documentos, es decir, unos 15 y medio por día laborable.   

El Notario es un funcionario público, pero no detrás de una ventanilla en unas oficinas del Estado, sino en un despacho propio, sentado a la mesa con las personas que están contratando. El Notario es un mediador, que se sienta entre las personas en conflicto y dialoga con ellas, aunque el Notario no sólo dialoga, sino que, además, asesora gratuitamente, con la imparcialidad propia de todo funcionario, pero con una imparcialidad activa que le distingue de cualquier otro profesional del derecho, pues el art. 147 RN le obliga a prestar “asistencia especial al otorgante necesitado de ella”.

La capacidad autorreguladora del libre mercado tiene por requisito la contratación entre partes con información completa y simétrica, que la imparcialidad activa del Notario, informando más a quien menos sabe, precisamente contribuye a conseguir el acuerdo inter partes y favorece la libertad de mercado que consagra el art. 38 CE.

En lo que a la actividad notarial concierne, ésta es percibida por los ciudadanos como dadora de seguridad, de certeza y de validez jurídica. La interiorización de la legalidad por el Notario encaja perfectamente con su propio estatuto profesional y ofrece el soporte completo a los principios de autonomía, imparcialidad y neutralidad. Con ello, se mantiene una precisa equidistancia con las partes, se satisface el derecho de quien solicita su servicio al encajar esa petición en el marco normativo correcto, se salvaguarda la eficacia de la ley y se ofrece, en suma, confianza a la sociedad.

Dicho lo anterior pasamos a exponer la otra columna que soporta la seguridad jurídica preventiva, que es el Registro de la Propiedad. En relación a él se puede decir que para poder entender el sistema español hay que partir de una idea básica: el tercer adquirente se apoya en la confianza de la apariencia registral, es decir, en la base que ofrece el Registro al publicar la legitimación dispositiva del transmitente a través del contenido de los asientos ya inscritos. Por ello, puede afirmarse, que el principio de legitimación recoge un concepto esencial, como es la posibilidad de que el titular registral pueda actuar en la vida jurídica por la especial relación que tiene con el objeto inscrito, es decir, por el mero hecho de tener o aparecer la inscripción a su favor. El principio de legitimación parte, pues, de la protección a la apariencia registral y como consecuencia de ello surge como corolario el principio de fe pública registral, y eso porque el art. 38 LH establece, nada menos, que las presunciones “iuris tantum” de “existencia y pertenencia” de los derechos reales inscritos a favor del titular registral y lo hace a “todos los efectos legales”, tanto favorables como desfavorables y tal como resulte de los asientos respectivos.

La presunción de exactitud se refiere a cualquier titular registral sin otro requisito que el de haber inscrito su título, es decir, basta ser titular registral para gozar o soportar la presunción. Solamente el que adquiere bajo la confianza de la publicidad registral ha de quedar protegido.

Para que surja la protección y por supuesto la figura del tercero es preciso que se adquiera de quien, según el Registro, pueda transmitir. Es, por tanto, necesario el requisito indispensable de la previa inscripción a favor del transmitente.

CONTRATO NULO.- Si a pesar de todas las precauciones tomadas por la ley para que sólo tenga acceso al Registro la titulación perfecta se hubiese inscrito algún acto o contrato nulo ¿qué efectos produce esa inscripción?

La inscripción del acto o contrato nulo que se realice en el Registro de la Propiedad no tiene virtudes taumatúrgicas o mágicas de convertir en válido lo que en realidad es nulo. No tiene efectos convalidantes, pues inscrito un acto nulo o anulable la inscripción no lo convalida no lo purifica, siguiendo el negocio tal nulo o anulable como era antes de la inscripción. Así se deduce del art.33 LH cuando dice que: “La inscripción no convalida los actos y contratos que sean nulos con arreglo a las leyes”. Este precepto niega, por tanto, que la inscripción sea las aguas del Jordán purificadoras de la nulidad del acto o contrato nulo que logra su acceso al Registro. El negocio, pese a su inscripción, subsiste con la mácula de la nulidad.

Ahora bien, una vez realizada la inscripción del acto contrato nulo, esa inscripción en sí misma será inexacta pero no nula, siempre que se haya extendido el asiento cumpliendo todos los requisitos que exige la legislación hipotecaria (arts. 9 y 30 LH y 51 RH), lo que provoca una discordancia entre la realidad jurídica extrarregistral y la registral surgiendo así un asiento inexacto, en el que no aparece ningún vestigio o rastro de nulidad. Esa inscripción producirá todos sus efectos mientras la inexactitud registral no sea declarada judicialmente.

El acto o contrato nulo que ha tenido acceso al registro forma parte del contenido del asiento y otorga la apariencia de que ese derecho inscrito existe y pertenece al titular registral. Así, si el titular registral del acto o contrato nulo dispone del bien o derecho inscrito a título oneroso en favor de un tercero(subadquirente), éste si reúne todos los requisitos del art. 34 LH (actuar de buena fe, adquirir a título oneroso, adquirir del titular inscrito e inscribir su título en el Registro) quedará protegido por el principio de fe pública registral. Ésta es la transmutación esencial que se produce, pues, se convierte en “tercero” hipotecario y adquiere una posición inatacable.

El Registro da una absoluta seguridad al que realiza la adquisición inmobiliaria. Ello es así porque si transmite el titular registral y el adquirente que confió en tal titularidad tabular inscribe su título, queda plenamente protegido, si además adquiere de buena fe.

El sistema establecido, en cuanto a la seguridad jurídica preventiva, tiene una garantía incuestionable y así es reconocido, tanto dentro como fuera de España, como he podido constatar de primera mano a través de los viajes que he realizado a Universidades hispanoamericanas, con la finalidad de impartir clase de Derecho Civil, Derecho Inmobiliario registral y Derecho Notarial.

La respuesta del alumnado ha sido siempre verdaderamente estimulante, pues comprendieron nuestro sistema y llegaron a decir nada menos que les parecía insuperable, por su claridad y sencillez. De verdad ¡¡Cómo no voy a recordar, por ejemplo, entre otras: a las Universidades de Antigua (Guatemala), Cartagena de Indias, Santiago de Chile, Cochabamba, Santa Cruz de la Sierra, La Habana, Holguín, Santa Clara, Veracruz, Méjico, etc, etc; y a los alumnos que me acompañaron en cada una de ellas.!!

Por otro lado, hay que tener muy presente que en España, este sistema de la Seguridad Jurídica preventiva incluso ha facilitado la resolución de numerosas cuestiones complejas y dentro de ellas, hemos escogido, como ejemplo más claro de solución perfecta, el supuesto de la doble venta y la venta de cosa ajena donde se produce y aparece la verdadera protección de nuestro sistema, pues al amparo del cual se produce incluso una adquisición a non domino a favor del tercero que inscribe cumpliendo los requisitos del art. 34 LH.

Para comprender bien esto creemos muy oportuno traer aquí, unas muy claras palabras del Tribunal Supremo sobre esta cuestión como son: “La venta de cosa ajena es válida, en ningún caso se puede tildar de inexistente por falta de objeto; el objeto existe (p.ej. la vivienda); distinto es la falta del poder de disposición sobre el objeto, que puede dar lugar a la adquisición a non domino, en relación a los inmuebles, y añadimos nosotros, y este efecto protector del que inscribe se produce, por ese poder extraordinario de disposición que otorga el principio de legitimación a favor del titular registral (doble vendedor en esta caso) que es el que aparece reflejado e inscrito en los asientos del Registro, como titular del bien inmueble doblemente vendido, y todo ello, por el mero hecho de estar, el bien todavía inscrito a su favor, sin contradicción alguna, en el momento de consumarse la segunda compraventa, lo que lleva consigo, como hemos dicho, una adquisición cierta y segura para el tercero hipotecario y representa la llamada eficacia ofensiva de la inscripción, en beneficio del tercero, que es llamado tercero hipotecario, y da una total seguridad al que realiza la adquisición inmobiliaria, porque es un subadquirente al que no le afecta, en ningún caso, la nulidad o resolución del título anterior de su transmitente, ni la nulidad o inexactitud de la inscripción previa; o bien es el adquirente en la venta de cosa ajena confiando en la titularidad y en la legitimación registral del vendedor.

En estas hipótesis, y con esto acabo, el Derecho protege al adquirente (segundo comprador de buena fe) que sí inscribe y en aras de esa buena fe y del principio de legitimación, (pues adquiere de titular inscrito), queda totalmente protegido, dando primacía a su interés, sobre aquél que pudiendo haber inscrito como primer comprador no inscribió, es decir, se premia la diligencia y se derrota a la clandestinidad.

Debemos, ambos cuerpos, al unísono, dar una respuesta satisfactoria a la confianza depositada en nosotros, cumpliendo nuestro trabajo diario, con arreglo a las pautas que nos caracterizan de la honradez, rectitud, seriedad y eficacia, para de esta forma seguir contando, como hasta ahora, del respeto y reconocimiento del pueblo español, al que sin duda alguna nos debemos.

Ante este grave problema, de la doble venta y venta de cosa ajena el Tribunal Supremo, unificó su doctrina jurisprudencial a través de una serie de sentencias que implicaron el respaldo y reconocimiento más explícito y profundo que se ha dado en España a la institución del Registro de la Propiedad pues, apuntala con toda firmeza los efectos que se derivan de los asientos registrales de una manera total, dando a las transmisiones inmobiliarias que accedan a él (sin inscripción no hay protección) un amparo y una seguridad por encima de cualquier contingencia, llegando incluso a mantener (el Tribunal Supremo) que el Registro da una absoluta seguridad al que realiza la adquisición inmobiliaria. Ello es así porque si transmite el titular registral y el adquirente que confió en tal titularidad tabular inscribe su título, queda plenamente protegido, si además adquiere de buena fe.

Ante esta muestra de total certidumbre y seguridad que otorga y concede el Tribunal Supremo tanto a la columna de la institución registral como a la columna de la institución notarial (“tanto monta……… monta tanto”) debemos, ambos cuerpos, al unísono, dar una respuesta satisfactoria a la confianza depositada en nosotros, cumpliendo nuestro trabajo diario, con arreglo a las pautas que nos caracterizan de la honradez, rectitud, seriedad y eficacia, para de esta forma seguir contando, como hasta ahora, del respeto y reconocimiento del pueblo español, al que sin duda alguna nos debemos.

 

VÍDEO CON SU INTERVENCIÓN:

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Laudatio de Juan José Rivas Martínez, por Inmaculada Espiñeira Soto

LAUDATIO DE JUAN JOSÉ RIVAS MARTÍNEZ CON OCASIÓN DE LA ENTREGA DEL PREMIO NOTARIOS Y REGISTRADORES 2019 

 

INMACULADA ESPIÑEIRA SOTO

PRESIDENTA DEL COMITÉ DEL PREMIO 

 

Quiero dar la bienvenida a Juan José Rivas, a quien agradecemos que haya aceptado el premio, a su familia, a sus muchos amigos y compañeros aquí presentes, entre ellos, a su preparador Carlos Huidobro, a todos los compañeros premiados en anteriores ediciones, especialmente a Carmen de Grado que nos acompaña, a los catedráticos de Derecho Civil, Álvaro Nuñez y Pedro A. Munar, que están con nosotros y que junto con otros doctos son artífices de la Revista de Derecho Civil y a los compañeros del equipo de redacción de la página web notarios y registradores,

Buenas noches,

Con motivo de la concesión a Juan José Rivas Martínez del Premio Notarios y Registradores en su VII edición, recordé una Sentencia de la AP de Pontevedra de 12 de febrero de 2015, resolución número 54/2015, que se apoya en la doctrina de RIVAS MARTINEZ, al que cita expresamente para resolver el siguiente supuesto: en un testamento una persona instituye única heredera a otra y sustituía a la heredera por sus descendientes para el solo caso de premoriencia. Causante y heredera fallecen simultáneamente en un mismo accidente.

 La sentencia de instancia sostenía que al no preverse en la sustitución expresamente la conmoriencia sino solo la premoriencia, no debían entrar como herederos los sustitutos y debía abrirse la sucesión intestada.

La Sala, revoca la sentencia de instancia y considera que el supuesto de conmoriencia es el mismo de premoriencia a los efectos de la sustitución, se apoya, entre otras, en la doctrina de RIVAS MARTINEZ al que cita expresamente. “Para RIVAS MARTÍNEZ, en el caso de conmoriencia entre el testador y el sustituido, si la cláusula testamentaria no comprende todos los casos en que puede nombrarse un sustituto, o previéndose solo la premoriencia, tendrá lugar la sustitución a favor del sustituto vulgar y ello, porque el heredero sustituido no puede llegar a ser heredero por no sobrevivir al momento de la apertura de la sucesión, solución que se desprende -a juicio del autor-, con toda claridad del artículo 33 del Código Civil español”.

Al reflexionar sobre esta noche y sobre el premio que en representación de la familia que componemos la página web notariosyregistradores.com, iba a entregarle, llegué a la conclusión de que una de las razones por las cuales nos sentimos halagados de hacer entrega de este premio a Juan José Rivas, es por la claridad y sencillez con la que afronta en sus trabajos la resolución de cuestiones jurídicas que afectan al ciudadano en su vida diaria.

Hace ya muchos años que llegó a mis manos un libro de tapas granates con letras doradas, titulado “Derecho de Sucesiones Común y Foral”, dividido en varios volúmenes; su autor, Juan José Rivas Martínez, notario y registrador, respondía preguntas y resolvía problemas que inquietaban e inquietan a los profesionales que vivimos el Derecho, algunos de ellos, temas clásicos, que todo jurista se ha planteado o se planteará en algún momento de su trayectoria profesional.

Desde entonces, este libro, en unión de otros, me acompaña en mi quehacer diario; está escrito por una persona que ejercita el Derecho como de inmediato percibe el lector; sorprendentemente, resuelve el autor- nuestro homenajeado- temas sucesorios complejos de forma sencilla con lenguaje claro y preciso como debe expresarse un notario al redactar una escritura.

El propio Antonio Ipiéns Llorca (Premio Notarios y Registradores en su I Edición) al que le hizo llegar diez temas antes de comenzar la elaboración del Libro, habló de la claridad extrema que destilaban.

Solamente por su obra cumbre, su tratado de Sucesiones y por el resto de sus escritos y por su labor como notario y registrador a pié de calle, merecería este premio sin más logros añadidos pero otras facetas de nuestro homenajeado son igual de admirables…

Probablemente, la claridad en la redacción de sus escritos se ha visto favorecida e impulsada por su entorno familiar. Juan José nace en Madrid el 22 de junio de 1941 en el seno de una familia de botánicos, su abuelo, su padre y su hermano Salvador fueron catedráticos de esa disciplina en la Universidad Complutense, hasta el punto de que se ha dicho- nos recuerda José Félix Merino en su apunte bibliográfico- que la botánica en España durante el siglo XX no puede ser entendida sin la familia Rivas; crecer, madurar con mentes científicas propicia la luminosidad y esquematización de ideas.

Se educa en Madrid y cursa sus estudios en la Universidad Complutense, entre 1958 y 1963. Tuvo como mentores renombrados catedráticos. Entre ellos, Ursicino Álvarez y Juan Iglesias en Derecho Romano; García Gallo, en Historia del Derecho; Federico de Castro en Civil y a Garrigues en Mercantil, o Guasp en Procesal. Guarda un especial cariño a Nicolás Pérez Serrano, que impartía Derecho Político.

Aprueba registros en 1968 y al año siguiente, 1969, notarias y he aquí otra de las varias razones para rendirle este homenaje, Juan José alternó sus destinos, concursó a veces como notario y otras como registrador y ha sabido conjugar ambas funciones.

 Comenzó su andadura profesional en el Registro de BELMONTE DE MIRANDA, en el centro de Asturias, y luego en SEPULVEDA -RIAZA (Segovia), éstos servidos por un mismo registrador.

 Su primera notaría estuvo en COGOLLUDO (GUADALAJARA) y a los pocos meses se trasladó a PUERTO DEL ROSARIO, en la isla de Fuerteventura.

Su hija Amanay (nuestra compañera) tiene nombre majorero.

Años después, sea por su afán de conocimientos o por superación profesional, se presentó de nuevo a las Oposiciones Libres y volvió a sufrir ante el Tribunal, la hora y media que duraba, entonces, el primer ejercicio. Obtuvo una calificación suficiente para obtener notaría de primera, lo que le permitió concursar a la plaza de GETAFE, donde permaneció durante 16 años, entre 1979 y 1995, contribuyendo al nacimiento de una etapa de oro del notariado en el cinturón sur de Madrid, acompañado de figuras tan destacadas como JOSE MANUEL GARCÍA COLLANTES, PEPE ORDOÑEZ O o MARTÍN GANCEDO. Cuando, al final concursó, Pepe Ordóñez dijo de él en su partida “Hito se va. El Sur ha perdido el Norte”.

 También fue notario de Madrid capital, a partir de 1995. Sin embargo, la parte final de su actividad la desarrolló como registrador, primero en NAVALCARNERO (MADRID) luego en ARONA-LOS CRISTIANOS (TENERIFE), en DOS HERMANAS (SEVILLA) en plena cuenca del Guadalquivir, y, finalmente, en RIVAS-VACIAMADRID.

Recuerdo que durante mi estancia en Tenerife acudí a una conferencia que impartió sobre el artículo 831 del CC, conferencia estructurada y amena; su criterio, sobre algunas de las cuestiones que este artículo suscita, ha sido asumido también por diversos pronunciamientos de tribunales, entre ellos, por la SAP de Madrid numero 461/2015 de 12/02/2015.

El ejercicio secuencial y continuado de ambas profesiones ha favorecido su visión global del Derecho Privado.

En todas sus obras, sean extensas o sean artículos sobre materias concretas, trasluce el profundo convencimiento que tiene sobre el valor inherente de ambas profesiones.

Juan José es un hombre polifacético, familiar y viajero, amante de la naturaleza y deportista, distinguido jurista, un hombre renacentista, en suma. 

 Nuestro premiado en su artículo, “La doble venta a la luz de las nuevas sentencias del Tribunal Supremo”, revista número 27 de los Registradores de Madrid, trata sobre la eficacia de la inscripción; en una tarde-noche mágica como ésta, recordamos fragmentos:

 “La inscripción que se realiza en el Registro de la Propiedad no tiene virtudes…. mágicas de convertir en válido lo que en la realidad es nulo… Pero la inscripción a través de sus efectos legitimadores otorga al titular inscrito un poder extraordinario de disposición para transmitir válidamente el derecho inscrito, cumpliéndose determinados requisitos en el adquirente”.

Estas claras palabras del autor ponen de relieve la importancia de que el acto o negocio jurídico surja al tráfico jurídico bien cimentado desde sus fases previas; cuanto mayor sea la eficacia ofensiva de la inscripción, mayor debe ser la calidad jurídica de los títulos que acceden a los registros.

Solamente por su obra cumbre, su tratado de Sucesiones y por el resto de sus escritos y por su labor como notario y registrador a pié de calle, merecería este premio sin más logros añadidos pero otras facetas de nuestro homenajeado son igual de admirables.

Su labor docente. Decía Baltasar Gracián en su obra “El Arte de la prudencia” que “un hombre sin conocimientos es un mundo a oscuras” y nuestro premiado- notario y registrador con experiencia indubitada en el desempeño de ambas funciones- fue adquiriendo conocimientos, madurez profesional y estas habilidades no las guardó para sí, sino que las transmitió a otros; formó a otros letrados y al personal de sus distintos despachos.

 Durante alrededor de 20 años impartió el Máster para el Acceso a la Abogacía en la sede del Colegio de Abogados de Madrid. Impartió Derecho Inmobiliario en la Universidad Carlos III y también ejerció como profesor auxiliar de prácticas en la Universidad Complutense bajo la batuta del catedrático M. Albaladejo. 

 Fue preparador de opositores a notarías y registros. De hecho, alrededor de veinticinco profesionales de ambos cuerpos han pasado por su disciplina y magisterio. Su sistema era el de estudio y acumulación: quince nuevos y repaso. Otros quince nuevos y, luego, repaso de los treinta. Y así sucesivamente hasta dominar todo el programa.

 Desarrolló trabajos corporativos de forma desinteresada y fue presidente de un Tribunal de oposiciones a Notarías en el año 1998, tras su experiencia con anterioridad, como secretario en el Tribunal de las oposiciones de 1990.

Su visión global e integradora.- Traslado sus conocimientos y experiencia, tejiendo lazos de confraternidad con países hermanos.

 Son muchos los países de la América Hispana que ha visitado, sobre todo por motivos docentes o como ponente de congresos: Bolivia, Chile, Colombia, Cuba, Guatemala, México… con todos tiene fuertes vínculos y de todos ellos guarda gran recuerdo pero es Cuba el que lleva en el corazón con más hondura, país del que ha recibido numerosos premios y reconocimientos públicos, entre ellos, la medalla por el 280 aniversario de la Universidad de La Habana, solo en posesión de tres personas.

Un hombre polifacético, familiar y viajero, amante de la naturaleza y deportista, distinguido jurista, un hombre renacentista, en suma, como nuestro homenajeado, también precisa para acrecentar sus cualidades y habilidades de personas en su entorno que le apoyen por ello quiero agradecer a María Ángeles, su esposa, que le haya acompañado en su trayectoria personal y profesional, guapa mujer, también de mente científica, licenciada en ciencias físicas y magnífica matemática y dar las gracias, igualmente, a sus tres hijos, Amanay, Juan José y Gonzalo; especialmente a su hija, Amanay, nuestra compañera, notaria, que sigue la senda de su padre y se asoma ya como jurista con rigor.

Feliz y mágica noche a todos.

VÍDEO CON SU INTERVENCIÓN:

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Curriculum Vitae de Juan José Rivas Martínez

 

CURRICULUM VITAE DE

JUAN JOSÉ RIVAS MARTÍNEZ

 

         Nacido en Madrid, el 22 de junio de 1941.

         Estudios de Bachillerato en Madrid, en el Colegio de las Escuelas Pías de San Fernando (Escolapios).

         Carrera de Derecho en la Universidad Complutense de Madrid (1958-1963).

         Registrador de la Propiedad, por oposición, de la Promoción de 1968.

         Notario, por oposición, desde el año 1969.

         Obtuvo igualmente por oposición, la Notaría de Getafe (Madrid), en 1979.

         Académico correspondiente de la “Real Academia de Jurisprudencia y Legislación”, desde el 14 de noviembre de 2002.

         Está en posesión de la Cruz Distinguida de Primera Clase de la Orden de San Raimundo de Peñafort, desde el 28 de septiembre de 1999.

          Vicedecano del Ilustre Colegio Notarial de Madrid.

          Secretario del Tribunal en la oposición de ingreso en el Notariado del año 1990.

          Presidente del Tribunal en la oposición de ingreso en el Notariado del año 1998.

 

 Actividades docentes:

          Profesor de Derecho Civil en la Universidad Complutense de Madrid.

          Profesor de Derecho Civil en la Universidad Carlos III (Getafe-Madrid).

          Profesor, desde el año 1992, del Máster en la Abogacía, especialidad en Derecho Privado, por tanto, desde hace más de 20 años. Este Máster de postgrado estuvo auspiciado por el Ilustre Colegio de Abogados de Madrid.

         Profesor del Doctorado en el Colegio Notarial, adscrito a la Universidad Complutense, en los cursos 1995-1996 y 1996-1997.

         Preparador de opositores tanto para las oposiciones al cuerpo Notarial como para el de Registradores de la Propiedad.

         “Miembro de Honor” de la Sociedad Científica del Notariado Cubano, de la Unión Nacional de Juristas de Cuba, desde 12 de noviembre de 1999, reiterado por acuerdo adoptado en febrero de 2006, por “La incesante contribución a la formación académica de los Notarios cubanos”.

         Cinco cursos de formación profesional y jurídica para los oficiales y auxiliares de Notarías.

         Dos cursos de formación profesional y jurídica para los oficiales y auxiliares de los Registros de la Propiedad.

 

Publicaciones:

“Eficacia ofensiva de la inscripción. La doble venta”, publicado por el Consejo General del Poder Judicial, en Cuadernos de Derecho Judicial, Derecho Hipotecario, Tomo 38, año 1994.

Diversos estudios sobre los “Principios Hipotecarios”.

Estudios sobre el principio de Legitimación y Fe pública registral.

“Las llamadas zonas estratégicas: adjudicaciones onerosas realizadas por extranjeros”. Homenaje a Juan Vallet de Goytisolo; Volumen VIII, Junta de Decanos de los Colegios Notariales de España, Octubre de 1991.

“Régimen sucesorio del Código Civil”, Regímenes sucesorios, publicado por Thomson Civitas y el Colegio de Registradores de la Propiedad de España, publicado en el año 2008.

“Derecho de Sucesiones. Común y foral”. Editorial Dykinson, Madrid, Tomo I, Tomo II y Tomo III, 4ª edición del año 2009. La total obra tiene 3.217 páginas.

“El testamento abierto otorgado ante Notario después de la Ley de 20 de diciembre de 1991”. Dykinson, Madrid, 1993

“Las sucesiones en las legislaciones forales. Especialidades en materia testamentaria”. Madrid, Fundación Matritense del Notariado, 1997 (Cuadernos Notariales, 2).

“Contador-partidor: jurisprudencia del Tribunal Supremo y doctrina de la D.G.R.N.”. Conferencia pronunciada en la Academia Sevillana del Notariado (XV), 2004, págs. 161-205 y en Boletín del Colegio de Registradores (115) mayo-junio 2005, págs. 1253-1274.

“La delegación de la facultad de mejorar”. Boletín del Colegio de Registradores de España (136), junio 2007; 1629-1651 y también en Cuadernos del Seminario Carlos Hernández Crespo, Decanato Autonómico de Madrid, Centro de Estudios Registrales, tomo 12, págs. 9-50.

“Regímenes económico-matrimoniales y sucesiones. Derecho común, foral y especial”, Tomo II, Editorial Thomson-Cívitas, 2008. “Exposición del régimen sucesorio del Código Civil”.

“La doble venta a la luz de las Sentencias del Tribunal Supremo, de unificación de doctrina”, Cuadernos del Seminario Carlos Hernández Crespo, Tomo 27, ps. 11 a 57, julio-septiembre 2010.

“Código Civil comentado”, Volumen II, Editorial Thomson-Cívitas, 2011. “Comentario de los artículos 676, 677, 678, 679, 680, 681, 682, 683, 684, 685, 686, 687, 694, 695, 696, 697, 698, 699, 700, 701, 702, 703, 704, 716, 717, 718, 719, 720, 721, 722, 723, 724, 725, 726, 727, 728, 729, 730 y 731”.

“Problemas habituales en los testamentos y particiones con los fideicomisos normales y de residuo”, El patrimonio sucesorio. Reflexiones para un debate reformista, Tomo I, págs.., 459 a 491; Dykinson, Madrid, 2014.

“Derecho de transmisión y la jurisprudencia de fijación de doctrina del Tribunal Supremo”, en Libro homenaje a Armando Torrent Ruiz, 2015.

“Estudio sistemático de la Ley de Jurisdicción Voluntaria, Ley 15/2015, de 2 de julio”. “Protocolización notarial de los testamentos ológrafos, cerrados, otorgados en forma oral y los testamentos militares”; Dykinson, Madrid, 2016.

 

Conferencias:

En la Academia Matritense del Notariado.

En el Centro de Estudios Universitarios (C.E.U.).

En la Universidad de Córdoba.

En el Instituto Universitario de Segovia.

En la Universidad “Pablo Olavide” de Sevilla (2010).

En la Universidad de Valladolid, sobre autotutela.

En la Universidad de Granada.

En el Seminario Registral de La Rioja.

En el Colegio Notarial de Canarias.

En el Ayuntamiento de Dos Hermanas (Sevilla).

En la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla (2011).

 

Congresos y actuaciones Internacionales:

Ponente español en el XVIII Congreso Internacional del Notariado Latino en Montreal (Canadá) en 1986, con la ponencia “Influencia del derecho Público sobre el derecho inmobiliario”.

Ponente español en el Congreso Internacional del Notariado Latino celebrado en Ámsterdam (Holanda), 1989, con la ponencia sobre el problema del “númerus clausus y númerus apertus”, en la constitución y creación de los derechos reales inmobiliarios.

Ponente español en las Jornadas Iberoamericanas notariales, celebradas en Veracruz (México) en Febrero de 1998, sobre “Disposiciones y Estipulaciones para la propia incapacidad”, febrero de 1998, y posteriormente publicada en la Revista Jurídica del Notariado (Nº 26, Abril-Junio 1998).

Cursos y conferencias en Cuba, desde junio de 1995, representando al Consejo General del Notariado y realizando esta actuación con motivo de la creación de la cátedra del Derecho Notarial en la Universidad de Santa Clara, en la que dí una conferencia sobre las “Sustituciones hereditarias”, comparando el derecho de sucesiones cubano y español. Igualmente, en la Universidad de Santa Clara, expuse toda la problemática urbanística que plantean los denominados “Proyectos de reparcelación”.

En relación a los cursos impartidos pueden citarse entre otros, los siguientes:

Curso de postgrado sobre “Principios Generales del Derecho Hipotecario Español”, 14 al 18 de septiembre de 1996 y 14 al 18 de septiembre de 1998.

Curso de postgrado sobre “Disposiciones sobre la propia incapacidad”, y sobre la “Eficacia del instrumento notarial”, 8 al 12 de noviembre de 1999.

Ponente español en la “III Jornada Internacional de la Sociedad del Notariado Cubano” efectuada en Varadero (Matanzas), 9 al 12 de mayo de 2000.

Curso de postgrado sobre “Registro de la Propiedad como institución de publicidad”, del 8 al 12 de noviembre de 2004.

Ponente en la III Jornada Internacional de la Cátedra de Derecho Notarial “Ignacio Agramonte” de la Facultad de Derecho de la Universidad Central de Las Villas, Marta Abreu, 10 de febrero de 2006 Cuba). Además, he impartido cursos en la Universidad de La Habana y en el Ministerio de Justicia de Cuba sobre, autotutela, principios Hipotecarios, el Instrumento público notarial, y su acceso al Registro de la Propiedad y efectos que produce.

Desarrolló un curso completo, sobre seguridad jurídica preventiva los principios hipotecarios de legitimación y fe pública registral. Estos dos principios unidos y relacionados con el problema de la posible inscripción en el Registro de la propiedad de actos y contratos nulos. Efectos que produce.

Curso en La Habana sobre la problemática de los Principios hipotecarios de rogación, publicidad, prioridad y tracto sucesivo.

Curso también en La Habana sobre el problema patológico de “la doble venta”, con indicación de las orientaciones actuales en la jurisprudencia del Tribunal Supremo.

También en Cuba, ha realizado actuaciones docentes en Pinar del Río, Cienfuegos, Holguín y Varadero.

Cursos para Abogados, Notarios, Registradores de la Propiedad y Jueces cubanos, ininterrumpidamente, en los años 1998, 1999, 2000, 2001, 2002, 2003, 2004, 2005, 2006, 2007, 2008, 2009, 2010, 2011, 2012, 2013, 2014 y 2015.

Director de la Comisión del Colegio de Registradores de la Propiedad y Mercantiles de España, para la implantación del sistema informático español en los Registros de la Propiedad de Cuba, quedando instalados los de: La Habana (Ministerio de Justicia), La Lisa (La Habana), Pinar del Río, Cienfuegos, Sancti Spiritus, Santa Clara, Holguín, Bayamo y Las Tunas.

Formó parte de la delegación española en los cursos desarrollados en la ciudad de La Antigua (Guatemala), relativos al instrumento público en relación con el Registro de la Propiedad.

Exposición del Código Civil español en relación con las “Servidumbres en general” y de las “Servidumbres legales”, en comparación con el Código Civil cubano.

Ponente en los “Cursos de derecho registral para registradores iberoamericanos” (CADRI), en los años 2007 y 2008 en la Universidad de Córdoba (España), y en los años 2009, 2010, 2011 y 2012, celebrados en la Universidad Autónoma de Madrid.

Primer Diplomado en Derecho Registral celebrado en la Facultad de Ciencias Jurídicas de la Universidad Central de Chile, mayo 2010 (Santiago de Chile).

El 16 de diciembre de 2010 se le otorgó la “Placa Conmemorativa del 280 aniversario de la Universidad de la Habana”, mediante Resolución Rectoral nº 119 del Ministro de Educación Superior de Cuba.

En enero de 2012 impartió en la Habana, un curso sobre los contratos de compraventa, permuta, donación y además sucesión mortis causa, con motivo de la publicación del Decreto Ley número 288 (Gaceta Oficial número 35 de 2 de noviembre de 2011).

En 2009 y en 2010, dos cursos en Bolivia: uno, (año 2009), sobre derechos reales y sucesorio en la Universidad de “San Simón” en Cochabamba y otro (2010) en Santa Cruz de la Sierra, organizado por la entidad española AECID., sobre principios hipotecarios de legitimación y fe pública en unión del problema de la doble venta.

En diciembre de 2012, en La Habana un curso monográfico sobre el “Derecho real de hipoteca” y “Tipos de servidumbres reales recogidas en el Código Civil español”.

En septiembre de 2013, del 21 al 28 de septiembre, ponente español en el “Curso de derecho registral para Registradores Iberoamericanos”, (CADRI), organizado por la entidad española AECID, en Cartagena de Indias (Colombia), sobre “Falsedad documental”

En diciembre de 2013, del 13 al 21 de diciembre, ponente en la Universidad de La Habana, en curso de postgrado sobre “Fe pública y falsificación de la escritura” y el “Título sucesorio y su acceso al Registro de la Propiedad”.

En 2015, del 14 al 21 de febrero, curso monográfico sobre “Perspectiva dinámica del derecho de sucesiones”, en la Universidad de La Habana. Dentro de este curso, el día 20 de febrero, expuse en la ciudad de Matanzas, una clase magistral sobre “Fe pública registral y la doble venta”.

 

JUAN JOSÉ RIVAS MARTÍNEZ, PREMIO NOTARIOS Y REGISTRADORES 2019

 

Juan José Rivas Martínez, Premio Notarios y Registradores 2019

JUAN JOSÉ RIVAS

Juan José Rivas Martínez, Premio Notarios y Registradores 2019

PREMIO

NOTARIOS REGISTRADORES

2019 

 

RAZONES PARA
LA CONCESIÓN
APUNTES BIOGRÁFICOS

Datos de Contacto

IR AL REPORTAJE DE LA ENTREGA DEL PREMIO EL 18 DE MAYO DE 2019 DURANTE LA CLAUSURA DE LA XII CONVENCIÓN DE LA WEB

  

RAZONES PARA LA CONCESIÓN:

EL EQUIPO DE REDACCIÓN DE LA WEB, TRAS AMPLIAS DELIBERACIONES, HA ACORDADO OTORGAR EL PREMIO NOTARIOS Y REGISTRADORES, EN SU VII EDICIÓN, A 

DON JUAN JOSÉ RIVAS MARTÍNEZ…

    Porque…

     Juan José Rivas Martínez aúna en su personalidad rasgos de la sabiduría clásica, interdisciplinar, con aires de modernidad, como demuestra su afición por los deportes más variados y los viajes;

     ha sabido conjugar las dos profesiones de notario y registrador poniéndose siempre en el lugar del otro;

     ha realizado una intensa labor docente, tanto en el mundo universitario como en la formación de los nuevos letrados y del personal de las oficinas que servía;

     es autor de libros jurídicos entre los que destaca su monumental Derecho Civil Común y Foral;

     como presidente del Tribunal de Oposiciones ha luchado para humanizarlas;

     y por haber trasladado sus conocimientos y bonhomía a Hispanoamérica, tejiendo nuevos lazos de confraternidad con los países hermanos.

LA PRESIDENTA DEL COMITÉ:

DOÑA INMACULADA ESPIÑEIRA SOTO.

Propuso su candidatura: Carlos Pérez Ramos, notario de Madrid

   

APUNTES BIOGRÁFICOS

1.- Infancia – Estudios

Juan José nació en Madrid el 22 de junio de 1941. Vino a este mundo en casa, como solía ocurrir entonces, pero con la asistencia de un médico. Sin embargo, poco antes de producirse el feliz acontecimiento, en la radio de galena que había en la habitación contigua, se dio la noticia de que la Alemania nazi había invadido la Unión Soviética y las 10 personas que estaban en la casa, incluido el galeno, se agolparon alrededor del aparato. Bueno, todas no, pues su madre, en medio de la transmisión, anunció desde el dormitorio, donde se había quedado sola, que la criatura ya había venido al mundo, encontrándosela el médico unida con el pequeño sólo por el cordón umbilical.

Procede de una familia de botánicos, pues tanto su abuelo como su padre como su hermano Salvador fueron catedráticos de esa disciplina en la Universidad Complutense, hasta el punto de que se ha dicho que la botánica en España durante el siglo XX no puede ser entendida sin la familia Rivas.

Su madre, Trinidad, fue premio extraordinario en bachillerato, carrera y doctorado y ejerció como farmacéutica desarrollando su tesis doctoral sobre el cáncer de matriz, lo que compaginó con la educación directa de sus hijos. Juan José es el cuarto de cinco hermanos, con Adela, Salvador, Constantino y Trinidad.

La familia vivía en la residencia de catedráticos de la calle Ministro Ibáñez Martín -o Isaac Peral-, cerca del Arco del Triunfo. Según palabras del catedrático cubano Don Leonardo Pérez Gallardo, las virtudes de Juan José «nacen en el seno de una familia española que logra formar a profesionales en distintas ramas del saber, permeados de amor al trabajo, a la familia y a la España natal».

Equipo de fútbol de los Escolapios. Juan José es el tercero por la derecha de los agachados

Un recuerdo de su infancia marcó su destino, pues sus padres conocían al insigne notario José González Palomino (ver sus 10 mandamientos del opositor). Por influencia de él, le decía su madre que tenía que ser notario, a lo que al final, después de mucho insistir, un Juan José de siete u ocho años le respondió: “Mamá, si eso es tan bueno…, ¿por qué no lo haces tú?». Fue recibido con una buena carcajada de su padre y hermanos.

Estudió sucesivamente en las Monjas de la Caridad, en los Maristas de Chamberí y en el Instituto Ramiro de Maeztu.

Los cursos de bachillerato transcurrieron en las Escuelas Pías de San Fernando -los Escolapios- de la calle Gaztambide. Fueron siete años de misa y rosario al día y de mucho fútbol en el campo cercano a su residencia.

2.- Universidad – Oposición.

Para llegar a la Universidad tuvo que pasar, como todos por aquel entonces, tres revalidas: la de cuarto, la de sexto y la de preu. Su promoción fue la última que tuvo estudios de latín durante siete años y tres de griego.

En una familia tan de ciencias, ya de mayor, Juan José le preguntó un día a su padre que cómo le había dejado estudiar Derecho. Y éste le respondió con socarronería: “hijo mío, es porque a tu madre y a mi nos cogiste viejos”.

Se matriculó en la cercana Universidad Complutense -que estaba a pocas paradas de tranvía- donde cursó sus estudios entre 1958 y 1963. Tuvo renombradísimos catedráticos, que eran los únicos que podían dar la clase magistral. Entre ellos, recuerda a Ursicino Álvarez y Juan Iglesias en Romano; a García Gallo en Historia del Derecho; nada menos que a Federico de Castro en Civil y a Garrigues en Mercantil, o Guasp en Procesal. Guarda un especial cariño a Nicolás Pérez Serrano en la difícil asignatura, para aquellos tiempos, de Derecho Político.

En esa época eran pocas las mujeres compañeras de curso, unas 10 y curiosamente no hubo más que un solo noviazgo entre los alumnos del curso. Se ve que no mezclaban y buscaban pareja por otros lares.

Compaginaba sus estudios con el deporte, jugando en equipos de fútbol de la Universidad, en la Liga de Facultadas. Sus momentos de asueto solían discurrir con un grupo de 11 amigos, curiosamente como un equipo de fútbol también. Entre ellos, ha conservado un mayor trato y gran amistad con José Manuel Rodríguez Poyo Guerrero, hoy desgraciadamente fallecido.

Realizó las milicias universitarias (prácticas de alférez) en Lanzarote. En la foto adjunta se le ve con «traje de bonito» en compañía de Sergio Regúlez Díaz y de José Manuel Rodríguez Poyo Guerrero. Corría el año 1964, que la afición recordará por el golazo de Marcelino a Rusia,

Y, tras ser doblemente licenciado -en la carrera y en la mili- se puso a hincar codos de nuevo para sumergirse en las oposiciones. Su preparador fue César Moro Carvajal, registrador que falleció desgraciadamente en un fatal accidente náutico junto con sus hijos en la isla de Ibiza. Concluyó la preparación con Carlos Huidobro.

Aprobó registros en 1968, promoción con juristas de tan renombrado prestigio como José Manuel García García o Rafael Arnaiz Eguren.

Pero siguió estudiando y al año siguiente aprobó notarías, en la oposición de 1969, también llena de figuras tan señeras como Francisco Castro Lucini o Antonio Fernández Golfín Aparicio

Debido a sus habilidades con el balón, por aquel entonces se publicó un titular en la revista «Cambio 16» referido a él con el nombre de “El notario goleador”.

3.- Matrimonio y destinos.

Una vez sacadas las dos oposiciones, cuando Juan José venía por Madrid, solía acudir con un amigo a un gimnasio situado en la plaza Conde de Suchil. En una ocasión, a su salida, se sentaron un rato en un banco de la plaza. Cerca de ellos había un grupo de tres chicas charlando entre ellas. Su amigo, que era más lanzado que él, le dijo a una de ellas: ¡Pero si tienes los ojos más bonitos que éste! A las muchachas les hizo gracia el piropo y ello sirvió para que los cinco entablaran conversación. Entre las chicas estaba Maria Ángeles, una burgalesa licenciada en Ciencias Físicas y magnífica matemática, bellísima mujer de la que quedó prendado. Este encuentro casual entre desconocidos terminó en boda un par de años después. Tendría que hacer pensar a los que denuestan el piropo, aunque éste sea elegante, pues en el caso relatado estuvo en el origen de un matrimonio feliz del que nacieron tres hijos, Amanay, Juan José y Gonzalo.

María Ángeles y Juan José durante un viaje por México (en Acapulco)

Amanay Rivas

Amanay siguió la senda de su padre, siendo hoy notaría de Fuenlabrada y secretaría del Colegio Notarial de Madrid. Amanay ha colaborado en esta web con un artículo conjunto con Fernando Gomá sobre la «Actuación notarial en el acuerdo extrajudicial de pagos«, que ha tenido un gran éxito entre el público (más de 40.000 visitas). Por cierto, que su nombre -tan melodioso- procede de una playa de Fuerteventura 

Juan José alternó sus destinos, pues concursó a veces como notario, y a veces como registrador.

Comenzó su andadura profesional en el Registro de Belmonte de Miranda, en el centro de Asturias, con un magnífico río truchero y luego en SepúlvedaRiaza (Segovia), que estaban servidos por un mismo registrador, como entonces era común en los registros de poca actividad y que servía para mantener el servicio público en muchas cabezas de comarca, siendo el que se desplazaba el registrador y no el ciudadano.

Su primera notaría estuvo en Cogolludo (Guadalajara), pero fue cosa de pocos meses, trasladándose seguidamente a Puerto del Rosario, en la isla de Fuerteventura, justo en el mismo lugar donde Unamuno fue desterrado, pero ya había cambiado mucho desde aquel Puerto Cabras de primeros del siglo XX.

Primer carné profesional como Notario

Como registrador de nuevo, estuvo en Béjar, capital de la sierra salmantina, Villacarriedo (Cantabria), en pleno valle del Pas, y la isla de la Palma, de nuevo en Canarias. Vamos, que no tenía mal gusto con los paisajes. En Santa Cruz de La Palma entabló entrañable amistad con los notarios Rafael Torres Espiga y Bernardo Saro Calamita y volvió al estudio de oposiciones.

Entonces ocurrió algo verdaderamente sorprendente, pues puede que los casos similares se cuentan con los dedos de una mano: Hito tuvo el arrojo de presentarse de nuevo a las Oposiciones Libres y volver a sufrir ante el Tribunal la hora y media que duraba el primer ejercicio. Y no solo sacó notarías por segunda vez, sino que encima obtuvo calificación suficiente para obtener notaría de primera, lo que le permitió concursar a la plaza de Getafe.

Allí estuvo durante 16 años, entre 1979 y 1995 y contribuyó al surgimiento de una primera edad de oro del notariado en el cinturón sur de Madrid, acompañado de figuras tan destacadas como José Manuel García Collantes, Pepe Ordóñez o Martín Gancedo. Cuando, al final concursó, Pepe Ordóñez dijo de él en su partida «Hito se va. El Sur ha perdido el Norte».

También fue notario de Madrid capital, a partir de 1995, en la calle Velázquez 94. Sin embargo, la parte final de su actividad previa a la jubilación la desarrolló ya como registrador, primero en Navalcarnero (Madrid), luego en Arona-Los Cristianos (Tenerife), destino multicultural donde los haya, en Dos Hermanas (Sevilla), tierra de «nazarenos» en plena cuenca del Guadalquivir, y, finalmente, en un municipio de acelerado crecimiento como era, y sigue siendo Rivas-Vaciamadrid.

GALERÍA DE LUGARES:

4.- Actividades corporativas y como preparador de opositores.

Miembros de la Junta de Gobierno del Colegio Notarial de Madrid

Fue vicedecano del Colegio Notarial de Madrid cuando era decano su compañero de promoción Antonio Fernández Golfin. Periodo de mucho trabajo, unido al de la llevanza de la notaría y a otras muchas actividades. Trabajo corporativo desinteresado, a veces problemático, como la ordenación del «turno de documentos». 

Fue presidente de un Tribunal de Oposiciones a Notarías del año 1998, tras su experiencia con anterioridad, como secretario en el Tribunal de las Oposiciones de 1990.

Luchó para hacer más llevadero el trance a los opositores, tratando de reducir en lo posible el llamado «pasillo», que casi desapareció en el segundo ejercicio. Según palabras de José Manuel Rodríguez-Poyo Guerrero, “habían conseguido hacer la oposición a la carta”.

Miembros de su Tribunal en las Oposiciones de 1998

También fue preparador de opositores a notarías y registros. De hecho, alrededor de veinticinco profesionales de ambos cuerpos han pasado por su disciplina y magisterio durante esos difíciles años. Su sistema era el de estudio y acumulación: quince nuevos y repaso. Otros quince nuevos y, luego, repaso de los treinta. Y así sucesivamente hasta dominar todo el programa.

Está en posesión, entre otras condecoraciones, de la Cruz Distinguida de Primera Clase de San Raimundo de Peñafort (impuesta el 28 de septiembre de 1999) y es Académico correspondiente de la “Real Academia de Jurisprudencia y Legislación”, desde el 14 de noviembre de 2002.

5.- Actividad docente.

Primera clase en Cuba

Su actividad docente le llevó a una profunda vinculación con el Colegio de Abogados de Madrid y con diversas universidades, tanto españolas como hispanoamericanas.

Durante alrededor de 20 años impartió el Máster para el Acceso a la Abogacía en la sede del Colegio de Abogados de Madrid. 

En la Universidad Carlos III fue introducido por el catedrático de derecho civil Jorge Caffarena Laporta, quien, tras varios cursos en los que iba rotando por las diversas partes de la amplísima materia que cubre cuatro años, le ofreció dar un curso íntegro de derecho inmobiliario registral, de nueve meses, el primero que se Impartía con tal duración, pues, por regla general, el derecho inmobiliario es tratado muy escasamente como parte del año en que corresponde estudiar los derechos reales.

Con la plantilla del Registro de Dos Hermanas y la registradora Marta Crespo

En la Universidad Complutense también ejerció su actividad como profesor auxiliar de prácticas cuando era catedrático Manuel Albaladejo. Y, en la misma Universidad, participo en los cursos de doctorado de los años 1995-1996 y 1996-1997, con sede en el Colegio Notarial de Madrid.

Ha Impartido cinco cursos de formación profesional y jurídica para oficiales y auxiliares de notarías y dos cursos similares para los oficiales y auxiliares de los Registros de la Propiedad.

Y, en el día a día, es esencial destacar que en aquellos registros y notarías en los que servía, daba clase a los oficiales y auxiliares para formarlos y explicarles el contenido y el porqué de las instituciones jurídicas, lo que les daba luz sobre aquello en lo que estaban trabajando. Ya no valía el hacer las cosas por rutina o porque «siempre se ha hecho así».

6.- Hispanoamérica

Muchos son los países de la América Hispana que ha visitado, sobre todo por motivos docentes o como ponente de congresos: Cuba, Chile, Colombia, Bolivia, México, Guatemala…

Casa Central de la Universidad de Santiago de Chile

Se siente muy vinculado con Chile, de donde reconoce la gran formación de sus profesionales que les permite tener un buen registro a pesar del handicap derivado de seguir el folio personal. Cree que es el país más europeo en sus costumbres y estilo de vida. Para él, “Chile es Europa”. Allí acudió a la Universidad Central de Chile en Santiago para impartir, con Ángel Valero, el primer Curso de Derecho Inmobiliario Registral, con un resultado más que aceptable de público y consecuencias prácticas.

En cuanto a México, comenta respecto a su nombre en la época en que formaba unión política con España, que no existe país en el mundo con el nombre más revelador de su origen: Virreinato de Nueva España, por cómo se trasladó la cultura española a dichas tierras, de modo particular la arquitectura y cómo se sienten todavía vivas esas raíces con un enriquecedor mestizaje. En uno de sus tres viajes, acudió al Congreso Notarial de Veracruz. Y de otro procede la fotografía que apareció antes, con su esposa María Ángeles, en Acapulco. 

Uaina Potosí en Bolivia

De Bolivia recuerda Cochabamba y Santa Cruz de la Sierra. Y también la escalada del Uaina Potosí (nombre aymara que significa «cerro joven»). No obstante, el «cerro», que se encuentra situado en la Cordillera Real Boliviana, tiene 6100 metros de altura.

Congreso de Derecho Registral en Antigua (Guatemala)

Recuerda de Guatemala sobre todo la ciudad de Antigua, sede, en este caso, de un Congreso Registral. Desde el punto de vista paisajístico, lo considera el país más bonito de América que ha visitado, junto con Canadá donde acudió como ponente al Congreso Notarial de Montreal, zona francófona, con el Código de Napoleón, teniendo el notario protocolo.

Pero, entre todos estos países hermanos, el que con más hondura lleva en el corazón es Cuba tan cercana a nosotros por contar todavía con nuestros originarios Código Civil, Ley Hipotecaria y Ley del Notariado, siendo sus escrituras muy parecidas a las españolas. Allí impartió cursos, o dictó conferencias, sin que viera afectada su «libertad de cátedra» por imposiciones políticas. Todo con escasos medios materiales, poco uso del papel, pizarra y tiza prestadas. Ayudó a modernizar varios registros cubanos, como La Habana (Ministerio de Justicia), Pinar del Río, Cienfuegos, Sancti Spiritus, Santa Clara u Holguín.

Tanta ha sido su labor en ese país que ha recibido reconocimientos públicos de gran importancia como ser nombrado Miembro de Honor de la Sociedad Científica del Notariado Cubano y de la Unión Nacional de Juristas de Cuba, desde 12 de noviembre de 1999, reiterado por acuerdo adoptado en febrero de 2006, por “la incesante contribución a la formación académica de los Notarios cubanos”. Le fue concedida en 2010 la Medalla por el 280 Aniversario de la Universidad de la Habana, sólo en posesión de tres personas, entre ellas un jefe de estado, que le fue entregada solemnemente en el Paraninfo de la Universidad, donde fue interpretado en su honor el himno nacional español, versión completa.

Entrega en la Medalla por el 280 Aniversario de la Universidad de la Habana

Aun con todos estos reconocimientos, su principal bagaje ha sido la entrañable amistad, labrada a lo largo de sus veintitrés visitas anuales a la isla, con muchos profesores cubanos que tienen que prestar su función a pesar de importantes limitaciones presupuestarias, y sobre todo, con el catedrático de derecho civil don Leonardo B. Pérez Gallardo, que completó su formación en España ayudado por grandes personalidades del notariado español como don Juan Vallet de Goytisolo. 

7.- Escritos jurídicos

Aunque autor polifacético, está claro que en el mundo jurídico es fundamentalmente conocido como el creador de uno de los manuales de derecho de sucesiones que más éxito ha tenido en las últimas décadas: su Derecho de Sucesiones Cumún y Foral (ver dedicatoria).

Preguntado acerca de dónde procede su vocación, narra que antes de comenzar su elaboración preparó unos 10 temas que envió al entonces letrado de la Dirección General Antonio Ipiéns Llorca (Premio Notarios y Registradores en su Primera Edición), a quien le parecieron excelentes sobre todo por la claridad extrema que destilaban y que el propio Antonio siempre ha tenido a gala tratar de conseguir en sus resoluciones. Ello le dio impulso junto a la influencia de Juan Vallet de Goytisolo, del tratado de Puig Brutau y de las conversaciones con Manuel de la Cámara.

A lo largo del tiempo han salido cuatro ediciones, la última de 2009, con más de 3000 páginas en tres tomos. Y, actualmente, está preparando la quinta edición.

Pero la literatura jurídica que ha elaborado no queda aquí, con muchas incursiones en el derecho inmobiliario registral y en el notarial. Por su extensión, nos remitimos a una amplia relación de libros, artículos y conferencias, que puede consultarse en archivo aparte. 

Tras su jubilación se publicó un monumental libro homenaje en dos tomos, obra dirigida por Agustín Pérez Bustamante de Monasterio y coordinada por el registrador Angel Valero Fernández-Reyes, el notario Antonio Pérez-Coca Crespo y, para Hispanoamérica, por Leonardo B., Pérez Gallardo catedrático de derecho Civil de la Universidad de La Habana y autor de un proemio donde hace gala de un exquisito uso del castellano. Es deslumbrante contemplar el listado de relevantes plumas jurídicas que intervinieron.

8. Otros apuntes.

Entre sus aficiones se encuentran muy diversos deportes, pero no solo verlos, sino practicarlos.

Siempre le ha gustado la naturaleza y prueba de ello es su afición al alpinismo y al senderismo. Se ha subido todos los picos posibles de la Sierra de Madrid y de Pirineos, por ejemplo, pero también sus excursiones le han llevado a otros países como Marruecos, coronando la montaña del Thoubkal en el Atlas marroquí de 4167 metros, o a Bolivia como antes vimos.

En mezcla con el senderismo realizó una excursión de 13 horas que le llevó desde la playa del Bollullo al pico del Teide, salida y meta situadas ambas en el municipio de La Orotava (Tenerife), pero con un desnivel entre las dos de 3718 metros.

Como atleta, ha participado -y terminado- seis maratones y 16 medias maratones. San Silvestres casi infinitas, del las que guarda como recuerdo, una buena colección de camisetas de la gran fiesta deportiva vallecana.

Pero sus principales desvelos deportivos han sido por el fútbol, como aficionado y, sobre todo como actor.

Aparte de la Selección Española, el equipo de sus amores es el Real Madrid del que le hizo socio su padre muy poco después de que llegara Di Estefano, allá por 1952. Sólo fue interrumpida la asistencia a los partidos por su deambular profesional a través del territorio nacional, especialmente cuando estuvo en Canarias.

Disfrutó de su práctica, todavía más que viendo: en el colegio, en los campeonatos universitarios…, siendo el momento fundamental la creación en 1977 del equipo Europa 77, de fútbol sala, que llegó a militar en la primera división madrileña. Del equipo fue fundador, jugador y autor de sus estatutos. ¡Quién mejor que «el notario goleador»! Y mantuvo su afición durante muchos años, pues su último partido de competición lo jugó en Lanzarote en un campeonato de registros de la propiedad en el año 2005, con 64 años.

También destaca su afición a la lectura, sobre todo de historia pura, más que de la novelada y a la navegación, pues tiene el título de Patrón de Embarcaciones Deportivas de Motor. De las Bellas Artes, su predilecta es la pintura.

En la actualidad, aparte de preparar la quinta edición de su obra magna, es Abogado “Of counsel”  o «sabio de referencia» en el prestigioso despacho de abogados Galán y Asociados, Estudio Jurídico, fundado en 1942 por el catedrático de la Complutense Eustaquio Galán y Gutiérrez, y actualmente dirigido por su hijo Gustavo Galán Abad.

Por cierto, Juan José es conocido por Hito Rivas, es decir, con «hache». El nombre procede de que cuando, de pequeño, le preguntaban cómo se llamaba, él decía: «Me llamo Juanjoseíto». Demasiado complicado, por lo que se lo dejaron sus hermanos en «Hito» (por Hirohito, emperador entonces de Japón).

Hito Rivas es y sigue siendo un trabajador nato, porque solo a base del esfuerzo continuado, que sigue desarrollando, se consigue obtener los extraordinarios resultados que él está logrando en una vida plena y variada. Es todo un ejemplo de cómo se ha de mantener una mente sana en cuerpo sano, tras la pseudojubilación. (JFME)

OPOSICIONES:

 

 

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– Puedes mandar un correo electrónico a Juan José Rivas. que le llegará directamente y sólo a él.

– Si deseas un correo clásico, puedes escribir a: Don Juan José Rivas Martínez (calle Velázquez, 93. 28006-Madrid).

– Puedes enviar fotos relacionadas con el galardonado.

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